lunes, 5 de noviembre de 2018

CRÍTICA DE BOHEMIAN RHAPSODY (2018)

12:00:00 0 Comentarios

A KIND OF MAGIC


Todo empieza con uno de esos acordes diabólicos. Unos detrás de otro van cayendo, hasta el director de orquesta. Por su propio peso y malicias. Adios Bryan Singer. Another one bites the dust!!...The show must go on!!

Sigue con unas notas sincopadas, de las que se acortan, alargan y enfatizan al gusto, sin perder el "tempo". Para Queen todo vale: la frase de un niño, una palmada, gritos extravagantes, percusiones fascinantes, combinaciones imposibles...Galileo!! Eureka! They want to break free... el guion se empeña en salir una y otra vez del armario: break free, con falda y tacones. A estos cuatro se le permite todo, pero el público quiere más: sonido a tope, pie, pie, palmada. Queremos que nos digan: we will, we will rock you!!



Aunque sea en un pentagrama solitario: sometimes I feel I'm gonna break down and cry, so lonely... Freddie siempre es buena compañía si lo que buscas es somebody to love. Con las excentricidad y la fragilidad de un genio. Más frágil que genio, más genio que excéntrico. Es fácil decirle I was born to love you, aunque no every single day of my life. ¡Maldito Paul Prenter! Y aun así, en Bohemian Rhapsody, todos somos Mary.

Como ella, escuchamos cautelosamente, en la sombra, un compás detrás de otro. Todo parece bajar un tono...y, de repente, gracias a nosotros: al público -su público-: la apoteosis final. ¿Realidad o ficción? ¿Metraje original o no? ¿Queen o Rami Malek, Joseph Mazzello, Ben Hardy y Gwilym Lee? It's a kind of magic. No puedo decir que he visto la película de mi vida. Ni siquiera puedo decir que he visto lo mejor sobre el grupo -difícil supera Queen: The days of our lives (Matt O'Casey, 2011. Pero puedo asegurar que he asistido al mejor concierto de rock de la historia: Sometimes I get to feelin' I was back in the old days...

Increible, inolvidable arpegio final ascente. Malek nunca podrá decir aquello de Mama, just killed a man. Freddie no ha muerto, él nos lo ha vuelto a traer. Me arrodillo ante su magestad. They are the champions: EEEEEEEEEEEEO!!!!!!


Valoración: 8.5 / 10


BOHEMIAN RHAPSODY (2018)
Director: Bryan Singer
Reparto: Rami Malek, Joseph Mazzello, Ben Hardy, Gwilym Lee, Lucy Boynton, Aidan Gillen, Tom Hollander, Mike Myers, Allen Leech, Aaron McCusker, Jess Radomska, Max Bennett, Michelle Duncan, Ace Bhatti, Charlotte Sharland, Ian Jareth Williamson, Dickie Beau, Jesús Gallo, Jessie Vinning
Género: Drama, música, homosexualidad, biográfico

Duración: 136 min.

domingo, 28 de octubre de 2018

CRÍTICA DE LA BUENA ESPOSA (2017)

9:34:00 0 Comentarios

LA BUENA ESPOSA, Y LA BUENA ACTRIZ


Junto a toda gran mujer, en ocasiones hay simplemente un hombre. Un hombre que sirve para todo y para nada, pero que es digno de amor. Por parte de una gran mujer. En La buena esposa hay más de una mujer que merece el adjetivo de grande, y de buena: la esposa en su doble versión de juventud y madurez, la esposa llena de ímpetu y la que empieza a sentir remordimientos, la esposa que lo hace todo por amor, y la actriz detrás de la esposa –que al fin y al cabo es todas ellas-, Glenn Close. Siendo todas una misma, no se desvelan por igual, ni al mismo tiempo. Se intuyen pronto –flashbacks mediante-, pero ello no hace que perdamos el interés en ellas -ella-. Porque en su calidad de buena, cede parte de su protagonismo a los personajes que le rodean, expandiendo la trama como lo haría una buena escritora… y hasta aquí puedo leer. 


Hay historias que atrapan más allá de sus debilidades. La buena esposa es predecible y se sustenta sobre la –tan actual y trillada- reafirmación de la eterna condición “secundaria” de la mujer artista. Sin novedad en el frente. Sin embargo, el cuidado tratamiento de la fotografía de Ulf Brantås -quien ya trabajó con el director sueco en Happy end, ganando el premio a mejor fotografía en San Sebastián-, la música en continua evolución de Jocelyn Pook –compositora de los inquietantes temas de Eyes Wide Shut- y, sobe todo, la actuación de Glenn Close –que se merece más que el nobel que dispara a trama de la película-, desvían la atención de las convenciones y nos introducen en una historia que, más que un drama, es una novela de intriga. Una intriga tan curiosa que, aun sabiéndose resuelta, no nos deja de intrigar. 

Valoración: 7.5 / 10

 

LA BUENA ESPOSA, “THE WIFE”
Director: Björn Runge
Reparto: Glenn Close, Jonathan Pryce, Christian Slater, Max Irons, Harry Lloyd, Elizabeth McGovern, Annie Starke, Alix Wilton Regan, Karin Franz Körlof, Morgane Polanski
Música: Jocelyn Pook
Libro: The wife, de Meg Wolitzer
Género: Drama, literatura
Duración: 100 min.

domingo, 21 de octubre de 2018

CRÍTICA DE ¡A GANAR! (2018)

9:46:00 0 Comentarios

OTRA PELÍCULA DE DEPORTE AMERICANA


Otra película de deporte Americana sobre deportistas que tienen que vencer un obstáculo –de la vida, por supuesto- para alcanzar un objetivo/sueño –ganar el campeonato estatal, por supuesto-. Nada nuevo. Sin embargo, hay algo que escapa a lo habitual: el deporte. ¿Una película sobre voleibol? Puede ser interesante… en cierta medida: por poco convencional. 

Más allá de las típicas rubias de instituto, las arengas de superación, los entrenadores espacialitos, la emotividad y el drama intencionados y el final más que trillado, está la novedad de crear un mínimo interés por un deporte minoritario –no muy bien rodado, por supuesto-. Podremos preguntarnos quien es esa jugadora que viste de diferente color, a cuantos puntos se juega un partido, o en qué consisten los entrenamientos. No encontraremos la respuesta en la pantalla –el foco está en la parcela emocional-, pero la curiosidad es una de las cosas en las que el cine es especialista: de una película “no-muy-buena”, también se puede aprender. 


Lo que debemos aprender es, entre otras cosas: a abusar de la cámara lenta en cada toque de balón, de los saques como si todos fueran determinantes, del prototipo de entrenador duro y poco comunicativo -aunque el trabajod e Helen Hunt no es del todo malo-, de la estética de telefilme, o de la música preexisente en momentos inadecuados –esa canción en medio del partido final, encajada sin continuidad entre un tema incidental y un silencio-. Un consejo deportivo: entrenemos nuestra mente para aprender de lo positivo. Así, quizás, encontremos la motivación y la energía que estas películas intentan transmitir y, quizás ¿por qué no?, una nueva afición. 

Valoración: 5 / 10


THE MIRACLE SEASON” (2018)
Director: Sean McNamara
Reparto: Helen Hunt, William Hurt, Danika Yarosh, Erin Moriarty, Nesta Cooper, Tiera Skovbye, Burkely Duffield, Rebecca Staab, Jason Gray-Stanford, Natalie Sharp, Ava Grace Cooper, Bailey Skodje, Larissa Albuquerque, Sean McNamara, Jillian Fargey, Lee Booker, Lillian Doucet-Roche, Eli Gabay, Cedric De Souza, Jan Bos, Candus Churchill
Género: Drama, deporte, hechos reales
Duración: 100 min.

martes, 16 de octubre de 2018

CRÍTICA DE FIRST MAN (EL PRIMER HOMBRE) (2018)

11:59:00 0 Comentarios

FIRST MAN: EL HOMBRE QUE FUE MÁS ALLÁ DE LA LUNA


La de First man no es una historia épica ni de patriotismo, es una historia de superación. No la del hombre común que se convierte en héroe, sino la del ser humano sobre lo inevitable: sobre la vida, sobre la muerte. Es una película del espacio y del infinito, pero no de aquel que está a millones de kilómetros, sino del interior: mucho más cercano pero aun más inabarcable. Es la vida de un hombre que tuvo que comprender lo último para ser el primero.

Ya no es la primera para Damien Chazelle, un hombre que prometía ser el primero desde el principio -manejando un rango difícil e intenso de emociones y superaciones imposibles, contando la felicidad desde la tristeza y viceversa, exprimiendo a sus actores -y al espectador-, coloreando y decolorando el mundo, poniendo la música en el centro, como si todo fuera música y nosotros viviéramos encerrados entre las líneas de un pentagrama- pero que después de la intensidad y ansiedad de Whiplash, y de la alegría melancólica de La La Land, parecía desviarse hacia un espacio diferente y mucho menos personal que podría poner en peligro esa potencial condición de primero. Parecía no haber espacio para el espacio en su particular mundo creativo. Entonces el espacio de expandió para que su condición de promesa siguiera intacta. En First man se concentran de nuevo la lucha con uno mismo, la pasión, las emociones incontrolables, la melancolía, la energía, la música y, sobre todo: la conexión profunda y viva con el espectador. Más allá de la inevitable cuestión comercial del nombre de Neil Armstrong y de unos créditos repletos de estrellas -con Spielberg como productor ejecutivo-, se esconde una obra íntima y sencilla dentro de la dificultad, que no olvida la vocación independiente de un joven director que un día soñó con ser el primero.


Como nosotros podemos soñar con serlo desde el otro lado de la pantalla. Atraídos por la fotografía granulada, mucho más certera que el recurso del metraje original. Movidos por el ritmo pausado y estresante al mismo tiempo, por la tensión y la relajación del constante peligro provocado por la más maravillosa sensación de lo sublime. Conmovidos por la belleza, pequeña y grandiosa a la vez, de la música de Justin Hurwitz, cuyo tema principal enlaza los dos conceptos alrededor de los que se construye y cierra el argumento, fluyendo subjetivamente en la estructura de toda la partitura -como lo hace, a menor escala, la angustiosa percusión-, como clave esencial para su comprensión. Y abrumados y sobrepasados por un misterio más allá de nosotros mismos: la luna, y el cine. Porque First man no es una película del espacio, sino una película que se ganará un espacio en la memoria cinematográfica de todos los soñadores que aun sueñan con ser más altos que la luna.

Valoración: 8.5 / 10


FIRST MAN (EL PRIMER HOMBRE) (2018)
Director: Damien Chazelle
Reparto: Ryan Gosling, Jason Clarke, Claire Foy, Kyle Chandler, Corey Stoll, Patrick Fugit, Lukas Haas, Pablo Schreiber, Brian d'Arcy James, Ciarán Hinds, Aurelien Gaya, Ethan Embry, Shea Whigham, Christopher Abbott, Cory Michael Smith, Brady Smith, Perla Middleton, J.D. Evermore
Libro: First Man: The Life of Neil A. Armstrong de James R. Hansen
Género: Drama, Biográfico, Espacio
Duración: 133 min.

domingo, 7 de octubre de 2018

CRÍTICA DE HA NACIDO UNA ESTRELLA (2018)

9:29:00 0 Comentarios

UNA ESTRELLA VUELE A NACER


Todo es igual pero diferente. Ya no es Esther, sino Allí. La nariz de Lady Gaga es casi tan especial como la de Barbra Streisant, y su voz, tan enorme. No es John, sino Jack. Los pelos son los mismos. Bradley Cooper Canta mejor. Nacen estrellas. Mueren estrellas. Pero los viejos rockeros –y los cantantes de country- nunca mueren. Se ruedan películas continuamente. Algunas hasta cuatro veces. Iguales, pero diferentes. Porque se puede contar la misma historia una y otra vez son contar lo mismo. Cantando una época, un momento determinado. Es entonces cuando las estrellas nacen, se hacen fugaces, mueren, y vuelven a nacer.

William A. Wellman contó los inicios del cine, los de la superficialidad de una industria que siempre promete sueños. George Cukor hizo lo propio en plena era dorada de Hollywood, cuando los sueños parecían ser más grandes que la realidad. Frank Pierson decidió que la industria musical tenía mucho que contar en los setenta, década de plena efervescencia de nuevos estilos y grupos legendarios. Bradley Cooper podía haber elegido. Casi cuarenta años después, tanto el cine como la música siguen siendo lo mismo, y a la vez tan diferentes. Eligió la música, sello indiscutible de cada generación, espectáculo sonoro y visual. Acertó. No solo por elegir la que fue quizás –en mi opinión- la mejor de las tres versiones, por equilibrar cine y música en esta saga inmortal, sino por esperar el momento adecuando: ese que pervivirá por siempre en su fugacidad de hacedor de estrellas. 


Reinventadas, como él mismo, en una incipiente carreta como director-actor inspirada por un modelo tan rotundo como Clint Wastwood –faceta musical incluida (compositor-intérprete). Redescubiertas, como la bis dramática y sin aditivos de Lady Gaga. ¿Fugaces? Espero que no. Porque más allá de una película demasiado larga –aunque no tanto como sus predecesoras- hay un gran potencial a desarrollar. Ese que puede verse en los pequeños detalles, casi táctiles, que desvela el objetivo; en la capacidad inmensa de hacernos pisar el escenario de un concierto multitudinario–acúfenos incluidos-; en una música impactante y literalmente vibrante –con “Shallow” como verdadera estrella-; en la enorme confianza puesta en el reparto; en él mismo: ¿Huele a nominación, quizás a dos, tres…? 


No es la mejor de las cuatro, pero no desmerece un segundo lugar. No es la película del año, pero es la película clave que puede dar a luz más de una estrella. Ojalá no sean fugaces.
 
Valoración: 7.5 / 10



HA NACIDO UNA ESTRELLA, “A STAR IS BORN”
Director: Bradley Cooper
Reparto: Bradley Cooper, Lady Gaga, Sam Elliott, Rafi Gavron, Andrew Dice Clay, Anthony Ramos, Bonnie Somerville, Dave Chappelle, Michael Harney, William Belli, Rebecca Field, D.J. Pierce, Steven Ciceron, Andrew Michaels, Jacob Taylor, Geronimo Vela, Frank Anello, Germano Blanco, Ron Rifkin.
Género: Drama, musical, romántico
Duración: 135 min.

domingo, 30 de septiembre de 2018

CRÍTICA DE EL REVERENDO (2017)

9:27:00 0 Comentarios

TAN REAL, TAN EXTRAÑAMENTE IRREAL


Película extraña de esas que no sabes si te gustan o te aburren. Lenta, fría, absurda, inverosímil, intensa y obsesiva a partes iguales. Todas las partes igual de sorprendentes. Por extrañas. Y porque el tema te va creando tantas dudas como al protagonista, cuyo final puede ser el tuyo: ya sea porque te guste, o porque te aburras. 

La mezcla de religión, intereses económicos, amor y activismo-ecologista-sectarismo-apocalíptico, junto a la inquietante quietud de los personajes y del mundo que les rodea –silenciosamente estático en su conflicto y su acción de avanzar- es lo que confiere a El reverendo esa extraña cualidad de candidata a película de culto –si eso aún es posible- resultado de una época y un contexto definido, o a película totalmente olvidable. 

Ethan Hawke y Amanda Seyfried no hacen más que ayudar a incrementar el desasosiego. Casi sin palabras. Con gestos lánguidos y miradas de profundo significado o sin significado alguno. Con más atracción sobrenatural que natural. Sus rasgos, unidos a una atmósfera ciertamente incómoda donde hasta las lámparas te observan, arrastran a cualquiera a la perdición: por hipnosis, o por aburrimiento.


El director Paul Schraeder arriesga tanto que quizás acierta en la misma medida. Todo es tan realmente cierto que parece inverosímil: las dudas, los remordimientos, el terrorismo, el ecologismo exacerbado, el pensamiento apocalíptico, la obsesión, la muerte, los problemas, Dios, la religión, el dinero, la conciencia, el amor. Nada escapa a la rareza de la verdad ni a la exageración de la mentira. Es extraño. Y al final, o te gusta, o te aburres. Como de la realidad. 

Valoración: 7 / 10



EL REVERENDO, “FIRST REFORMED” (2017)
Director: Paul Schrader
Reparto: Ethan Hawke, Amanda Seyfried, Michael Gaston, Cedric the Entertainer, Victoria Hill, Philip Ettinger, Bill Hoag, Michael Metta, Frank Rodriguez, Mahaleia Gray, Elanna White, Satchel Eden Bell, Joseph Anthony Jerez, Jake Alden-Falconer, Otis Edward Cotton, Delano Montgomery.
Género: Drama, religión
Duración: 108 min.

martes, 25 de septiembre de 2018

CRÍTICA DE THE RIDER (2018)

18:15:00 0 Comentarios

ELIGE LA VIDA


La figura del cowboy es como el mismo western. Ambos parecen obsoletos. Tradiciones desfasadas de un patriotismo mitológico que se resiste a morir. Adaptadas a un tiempo anclado en el pasado que evoluciona solo ligeramente. Lo necesario para no cambiar. Solo hay que caminar por América, la profunda y la menos profunda, para ver como todo sigue igual, como tras el marco de cada puerta todavía podemos divisar la sombra de John Wayne caminando hacia el horizonte. En elñ western y en la vida, aún existen lso verdaderos cowboys.

Como Brady Jandreau, miembro de la tribu sioux Oglala Lakota: indio y vaquero a partes iguales. Una maravillosa mezcla cultural que se hace notar en la mirada gacha escondida bajo un sombrero -idioma de unos hombres solitarios parcos en palabras-, la unión casi espiritual con el mundo y sus emociones -con la eicstencia-, el pañuelo atado al cuello, la pluma en el sombrero, el rodeo, las cabalgadas por tierras sin fin… La simple descripción del personaje –y del mismo hombre interpretándose a él mismo- es toda una película: un western contemporáneo cuyo argumento no es otro que la vida. 


La que elige el muchacho cuando ve que hay vida más allá de la que creía única, y que por un momento, nos hace creer que es la única. El rodeo: la adrenalina, la fuerza, la agitación de sentir un animal que no quiere sentirte, los gritos, los entrenamientos, los amigos, la competición, la pasión. Una forma de vivir incuestionable si no eres capaz de mirar más allá en un mundo de tradición. Pero el propio Brady, y así nos lo hace ver la directora Chloé Zao de forma lenta y delicada, se da cuenta en el momento preciso de que en la tradición –la familia, los caballos, los amigos, la ilusión- también hay vida: y la elige.

No hay lágrimas provocadas intencionadamente, sino las que brotan de una fotografía polvorienta y sucia, un sol eternamente en el crepúsculo –de ese mundo que se resiste a encontrar su ocaso-, del silencio, del breve sintetizador que refleja la libertad y la grandeza –del chico, de la naturaleza y del alma-, de la descripción de las relaciones familiares, de amistad y, sobre todo, con uno mismo. Pausada y cadenciosa, The rider rinde un homenaje, no solo al western como género y como realidad, sino a ese cine pequeño que puede ser grande y contener el mundo entero en una escena aparentemente vacía y silenciosa.

Valoración: 9 / 10


THE RIDER (2017)
Director: Chloé Zhao
Reparto: Brady Jandreau, Tim Jandreau, Lilly Jandreau, Cat Clifford, Terri Dawn Western, drama
Duración: 104 min.

domingo, 23 de septiembre de 2018

CRÍTICA DE BOOK CLUB (2018)

8:58:00 0 Comentarios

SENSACIÓN DE "VOLVER" A VIVIR


Lo mejor de leer no es el acto en sí mismo (de por sí uno de los mayores placeres de la vida) sino lo que ocurre cada vez que terminas un capítulo y la historia escrita pasa a formar parte de la tuya. Eso es lo que les ocurre a las cuatro protagonistas de Book Club: conectan sus historias, y con ello sus vidas, a través de los libros. En este caso, a través de uno tan particular como 50 sombras de Grey. Porque hasta la mala literatura –para bien o para mal- deja poso.

Los mundos descubiertos por el señor Grey van más allá de lo sexual, para acabar cayendo, por el camino de la atracción, en una parodia del amor en la edad en la que parece haberse marchitado/acomodado. Hombres imprevistos con avioneta propia, páginas web para encontrar pareja, estabilidad inesperada, viagras inesperados, escapadas secretas y, sobre todo, un camino hacia la reconciliación con la edad, el amor, la responsabilidad y la vida. 


No se puede pedir mucho a una película cuya trama central está provocada por un best seller erótico, pero si se puede seguir pidiendo, y mucho, a los veteranos protagonistas. Porque sin tener más pretensión que la de pasar un rato entretenido, lo que realmente nos recuerda Book Club es que a partir de los sesenta –e incluso a los 80- se puede estar MEJOR que nunca, y sino que se lo pregunten a Jane Fonda y, sobre todo, a Andy García… 


Valoración: 5 / 10


BOOK CLUB (2018)
Director: Bill Holderman
Reparto: Diane Keaton, Jane Fonda, Candice Bergen, Mary Steenburgen, Andy García, Craig T. Nelson, Alicia Silverstone, Don Johnson, Richard Dreyfuss, Ed Begley Jr., Wallace Shawn, Katie Aselton, Mircea Monroe, Tommy Dewey, Matt Riedy, Lili Bordán, Joey Stromberg, Ravi Kapoor, Adam Huber, Matthew Smiley, Sabina Friedman-Seitz
Género: Comedia, romántica
Duración: 104 min.

domingo, 16 de septiembre de 2018

CRÍTICA DE CAMPEONES (2018)

12:53:00 0 Comentarios

LA INCREIBLE CAPACIDAD DE SER CAMPEONES


Para que una película sea campeona no le hace falta cosechar galardones y nominaciones. Y aunque seguramente Campeones acabe siendo unas de las afortunadas de la temporada de premios, no será ese su mayor valor. Porque la de Javier Fesser no es una obra de Goya ni de Oscar (ojalá me equivoque). No es perfecta cinematográficamente hablando. Pero tiene algo de lo que carecen muchas de las triunfadoras absolutas de los últimos años: la “capacidad” de transmitir valores sin caer en la sensiblería. Riéndose de todo y de nada, restando importancia a lo importante para darle aún más relevancia, y haciendo que el tiempo pase sin pasar, como si no tuviera importancia, pero hubieran sido las dos horas más importantes de nuestras vidas. Porque salvando detalles como la música interminablemente tensa del partido final o algún que otro personajillo prescindible, lo que verdaderamente resalta en Campeones es el trabajo de los actores –inseparable mensaje final- cuya capacidad queda más que avalada, dejándonos con la duda de si las nuestras pasarían el filtro, y de si tendríamos la misma capacidad que ellos para reírnos de nosotros mismos.


Y por si fuera poco, Campeones no es solo una reivindicación de la discapacidad como capacidad diferente, sino una historia de paciencia, comprensión y trabajo: el de deportistas y entrenadores -y el de equipo de una película- como una familia. Porque tanto enseñan unos como otros, convirtiéndose las horas de entrenamiento -y de rodaje- en las más valiosas horas de vida. Las que siempre quedan grabadas en el archivo único e intransferible de nuestra personalidad. Como las dos horas de metraje de campeones se acaban convirtiendo en una gran lección de humanidad y juego, literalmente, limpio, difícil de olvidar.

Termine o no siendo campeona, celebraremos el merecido puesto con la misma ilusión. Será entonces cuando de verdad hayamos aprendido. 

Valoración: 8 / 10


CAMPEONES (2018)

Director: Javier Fesser
Reparto: Javier Gutiérrez, Juan Margallo, Luisa Gavasa, Jesús Vidal, Daniel Freire, Athenea Mata, Roberto Chinchilla, Alberto Nieto Ferrández, Gloria Ramos, Itziar Castro
Género: Comedia, drama, deporte, discapacidad
Duración: 124 min

lunes, 3 de septiembre de 2018

CRÍTICA DE HEREDITARY (2018)

11:58:00 2 Comentarios

HERENCIA DEL MEJOR CINE DE TERROR


El terror es más terrorífico cuando es lento, suave, plano, ordenado, simétrico. El desorden y la agitación producen miedo por desorientación. La quietud lo hace más delicadamente, gota a gota hasta colmar el vaso. Entonces, se derrama y se produce la parálisis del miedo. Así funcionan algunas de las películas más inquietantes de la historia del cine. Maestros como Kubrick y Haneke lo sabían muy bien. Y parece que su herencia ha caído en buenas manos, continuándose en una nueva generación de directores que buscan en el género de terror su entrada en el mundo del largometraje. Así, como hiciera hace unos años Roger Eggers con La bruja, Ari Aster retoma las enseñanzas de los viejos cineastas, aportando un toque diferente que huye de las convenciones sin dejarlas de lado.


Hereditary no es una película de ver con los ojos cerrados y la luz encendida. No produce el intenso terror instantáneo de Expediente Warren, pero aterroriza tanto o más que la saga de James Wan. El suyo es un miedo impactante, casi hipnótico, que aumenta con cada detalle. La forma de rodar de Aster es absolutamente turbadora. Los encuadres están cuidadosamente estudiados para dirigir nuestra mirada al centro de la pantalla, donde la historia es contanda a través de pequeños elementos que hacen su transición hacia otros nuevos sin desplazar lo más mínimo nuestra concentración del foco del miedo. Los planos fijos y la lentitud de los movimientos de cámara llevan nuestra concentración -y desesperación- al límite -a un límite central- sin que nos demos cuenta. Y la música -imperceptiblemente fascinante y recurriendo al total contrapunto en los créditos finales-, el ruidito de la lengua y el silencio, no hacen sino incrementar la sensación de hipnotismo hacia el núcleo. La cuestión de los dioramas aporta incluso más que las propias localizaciones -mundo construido vs mundo real-. Los personajes están magníficamente planteados en cuanto a evolución y complejidad, e incluso físicamente. Sus acciones y reacciones son tan sorprendentes como reales: desde la compasión hasta la más absoluta tristez, pasando por la furia, la conmoción y el humor negrísimo. Todos, sin excepción, son terroríficamente inmejorables: el padre es el contrapunto perfecto, el chico la impotencia e indefensión personalizadas, la niña es impagable, y el rango de emociones en el que se mueve Toni Colette es de Oscar.

Es imposible expulsar la sensación que te deja Hereditary una vez vista: como si no hubiera pasado nada -te has pasado dos horas mirando a un punto fijo de la pantalla-, pero a la vez hubieras pasado la experiencia más impactante de tu vida.

Valoración: 9.5 / 10


HEREDITARY (2018)
Director: Ari Aster
Reparto: Toni Collette, Gabriel Byrne, Alex Wolff, Milly Shapiro, Ann Dowd
Género: Terror
Duración: 126 min

jueves, 30 de agosto de 2018

CRÍTICA DE EL JUEGO DE GERALD (2018)

13:09:00 0 Comentarios

SANGRE, SUDOR, LÁGRIMAS Y UNO DE LOS RELATOS MÁS PERTURBADORES DE STEPHEN KING


Es difícil escapar a una historia de Stephen King. Más aún si nos esposa a la cabecera de la cama. La única forma de desengancharse es dejarse llevar hasta que la sangre haga su trabajo. Nadie como él para confirmar aquello de que la letra con sangre entra. En este caso, con unos cuantos de litros. 

Mike Flanagan decidió que la sangre debía seguir corriendo. A otro nivel. Mucho más explícito. Hasta el gore y más allá: un vaso, unas esposas y una mano desesperada por escabullirse de su confinamiento. Al nivel de “herir la sensibilidad” de los ojos menos sensibles a las barbaridades de la carne humana salida de sus órbitas. Ni el brazo de 127 horas fue tan traumático. Desgarros bestiales, moscas de la putrefacción, sangre, huesos, tendones, cuencas vacías… 

Pero no solo de sangre vive el aficionado a Stephen King. Y Flanagan debió entenderlo a la perfección. La fidelidad es casi literal en los detalles importantes. Los que te hacen sospechar de tus alrededores cuando estás leyendo el libro y luego se presentan psicológicamente turbadores en la pantalla. Las presencias. Reales, fantásticas y traumáticas. Pocas cosas más terroríficas que la mirada fija y la quietud, el silencio. Pocas cosas más terribles que un pasado que te persigue. 



Y es en ese pasado en el que se ancla la trama y donde el simbolismo aparece retratado por la luz del sol eclipsado: roja como la sangre. Las voces del libro cobran vida con la muerte, tomando formas diferentes pero mucho más acertadas que las originales: ella y ellos. Así, el diálogo equilibra la sangre con más sangre. De la que no se ve. De la que duele tanto como un coágulo buscando la salida a borbotones.

Si consigues sobrevivir a la primera media hora sin tirar tus expectativas por la ventana y abandonar el juego –el principio, como el de la novela, puede resultar un poco decepcionante-, prepárate: es ahora cuando empieza la verdadera supervivencia. 
 
Valoración: 7 / 10


EL JUEGO DE GERALD, “GERALD’S GAME” (2018)
Director: Mike Flanagan
Reparto: Carla Gugino, Bruce Greenwood, Henry Thomas, Kate Siegel, Carel Struycken, Chiara Aurelia
Libro: El juego de Gerald de Stephen King
Género. Thriller, terror
Duración: 102 min.

lunes, 27 de agosto de 2018

CRÍTICA DE MARY SHELLEY (2017)

12:47:00 0 Comentarios

LA SOLEDAD DEL MONSTRUO


Está nublado. Las nubes tienen el color de la arena del desierto. La que tiñe la lluvia de amarillo. Suena un trueno. Voy a escribir una crítica de fantasmas. Sobre una mujer que persiguió el amor sin saber que el amor no quería que le siguieran. Sobre una soledad tan grande que parecía una multitud. Sobre un monstruo nacido de la tristeza. Una tristeza tan bella que pone los pelos de punta. Como el miedo. Como un cuento de terror. 

Soñé que los mataban a todos. Dos días después de cerrar el libro, aquella criatura seguía escribiendo su destierro con sangre. Ahora mi subconsciente. Me despertó una lágrima. En aquel momento no supe descifrarla. Me asustaba la muerte. Ahora sé que no era esa la causa. Soñé que era escritora. Dos días después de ver Mary Shelley. 

Al principio me quise despertar. No es más que otro sueño. El de una cinéfila reviviendo el inicio de una película sobre dos jóvenes enamorados allá por el siglo XIX. Romanticismo + Romanticismo = tragedia al cuadrado. Pero algo me mantenía con los ojos cerrados. Empecé a sudar. Quise escapar pero no podía correr. Una niebla formada por dolor y engaño tapaba el camino. Algunos hombres pasaban. Yo no podía. Movía las manos para dispersarla. Me di contra la pared y caí al suelo. Abrí los ojos. Allí estaba de nuevo. En la mesa. Un libro abierto que antes no estaba allí: “¡Maldito creador! ¿Por qué me hiciste vivir? ¿Por qué no perdí en aquel momento la llama de la existencia que tan imprudentemente encendiste?”


Comprendí entonces que no era sueño. No era ni siquiera un juego, una invención. Todo era cierto. El desprecio, el abandono, la indiferencia. Como la oscuridad cubre por completo a luz. Como eclipsa la inteligencia, la creatividad, la curiosidad, la energía, el amor. Y, finalmente, como nacen los monstruos. Del sueño de la razón y de la sinrazón de soñar. Desenmascaré al monstruo. Nunca más volví a tener miedo. Al día siguiente el libro estaba en la estantería.

Como cada día, apunté mi sueño en un cuaderno. Ninguno tan anclado a la actualidad: “Quise escribir la soledad y el dolor que me rodeaban. Pensé que así me desharía de ellos. Mentirá. La indiferencia seguía allí detrás del papel. Una historia mil veces repetida. Un nombre de varón sobre la obra de una mujer. Pero todos conocerán al monstruo. Los siglos recordarán el nombre de Frankenstein. Y, por la gracia del arte, también a mí: Mary.”

Valoración: 8 / 10


MARY SHELLEY (2017)
Director: Haifaa Al-Mansour
Reparto: Elle Fanning, Douglas Booth, Bel Powley, Maisie Williams, Joanne Froggatt, Tom Sturridge, Stephen Dillane, Ben Hardy, Ciara Charteris, Hugh O'Conor, Dean Gregory, Gilbert Johnston, Jack Hickey, Sarah Lamesch, Michael Cloke
Género: Drama, biopic, literatura, romántico
Duración: 120 min.

viernes, 24 de agosto de 2018

CRÍTICA DE EN LA PLAYA DE CHESIL (2018)

12:21:00 0 Comentarios

NO ES TAN FÁCIL


Dicen que una imagen vale más que mil palabras. En el caso de Ian McEwan, es difícil encontrar la imagen que describa a la perfección el tono grisáceo de sus historias. Los sentimientos están tan arraigados a los personajes, tan en el fondo de sus mentes introspectivas, que no existe objetivo capaz de internarse hasta tal profundidad. Ni siquiera cuando es el mismo escritor el que escribe el guion. La música, la fotografía y la extraña lentitud y la elección del reparto ponen todo de su parte en cada adaptación. Es imposible olvidar el plano secuencia y la musiquilla de las teclas de la máquina de escribir de Expiación. Es difícil digerir la traumática relación de Daniel Craig y Rhys Ifans en el El intruso. Es complicado no dejarse llevar por los niños de El jardín de cemento. Y es tremendamente triste ver como se destruye la relación de Saoirse Ronan y Billy Howle en En la playa de Chesil. Aun así, siempre habrá palabras que se negaran a abandonar las páginas de sus respectivos libros, encerrando con ellas montones de sentimientos. 


Y si alguna de las historias de McIwan sobresale por los sentimientos es En la playa de Chesil. Todos los que puedan contenerse en una primera noche de bodas cuando los recién casados son una joven pareja de los años sesenta: inseguridad, miedo, terror, dolor, arrepentimiento, duda, tristeza, alegría, pasión, vergüenza, inquietud, perturbación, asco, amor, inexperiencia. Cada uno de ellos por partida doble y experiencia diferente. Tantas y tan complejas emociones quedan ligeramente mutiladas. Así, mientras él sale beneficiado al ceñirse a un patrón mucho más general de pensamiento, ella arrastra una sombra de incomprensión que se trasmite al espectador en forma de culpabilidad. Y no es culpabilidad lo que se merece, sino comprensión. 

Hay que esperar al final para encontrar el trato más justo e impactante –a nivel visual, simbólico y emocional-, la compresión y la culpabilidad. En una localización que refleja la soledad interior de los protagonistas y, sobre todo, en un guion que exprime al máximo las posibilidades del flashback –respetando la estructura de la novela- y encuentra su mayor logro en un último flashfoward demencial. 

No es tan fácil...

Valoración: 6.5 / 10


EN LA PLAYA DE CHESIL, “ON CHESIL BEACH” (2018)
Director: Dominic Cooke
Reparto: Saoirse Ronan, Billy Howle, Emily Watson, Anne-Marie Duff, Samuel West, Adrian Scarborough, Bebe Cave, David Olawale Ayinde, Philip Labey, Christopher Bowen, Ty Hurley, Bernardo Santos, Christian Wolf-La'Moy, Oliver Johnstone, Mike Ray, Jonjo O'Neill, Simon North, Claire Ashton
Libro: On Chesil Beach de Ian McEwan
Género: Drama, romántico
Duración: 110 min.

jueves, 16 de agosto de 2018

CRÍTICA DE EL PAQUETE (2018)

12:23:00 0 Comentarios

UN PAQUETE CON MUCHA -O POCA- GUASA


Una película titulada "El paquete" y que bien podría llamarse: Vida y aventuras de un pene fugitivo, no puede tomarse muy en serio. Y tomar no es el verbo más acertado en este caso. Dejémoslo en verse, con algún que otro momento de no querer mirar. Hombres: algunas imágenes pueden herir gravemente vuestra sensibilidad. 

No se puede decir que sea una gran patata –aunque el intrépido y fugitivo protagonista se asimile a un tubérculo en plena madurez arrugada-, pero es algo parecido a la a alegría de la huerta, si aceptamos huerta como lugar donde las patatas –como la de esta historia- protagonizan sus más locas hazañas. Si a eso añadimos serpientes de cascabel, ciempiés gigantescos, vómitos, unas tijeras en manos de… el huerto no ha sido nunca un lugar tan condenadamente malo, pero tan culpablemente divertido. 

Absurda, increíblemente estúpida y algo asquerosilla y pringosa, El paquete escapa a cualquier valoración objetiva. Todo es cuestión de risa, y de estómago. Hombres: vigilad vuestros "paquetes". Los accidentes, a veces, pasan. 

Valoración: 5 / 10

EL PAQUETE, “THE PACKAGE” (2018)
Director: Jake Szymanski
Reparto: Daniel Doheny, Geraldine Viswanathan, Sadie Calvano, Luke Spencer Roberts, Eduardo Franco, Michael Eklund, Gary Jones, Alexander Calvert, Sugar
Lyn Beard, Blake Anderson, Chance Hurstfield, Christian Convery, Veena Sood
Género: Comedia
Duración: 94 min.