domingo, 20 de enero de 2019

CRÍTICA DE EL REINO (2018)

9:49:00 0 Comentarios

A REY PUESTO, REY MUERTO


Todo apunta a velocidad. Como si todo tuviera prisa. Hay más de dos horas por delante, pero todo termina en un decir… o no decir nada. La música, en una carrera de locos, se lleva por delante todo lo que encuentra en su camino. La cámara, nerviosa pero siempre en su sitio, contagia la ansiedad ambiente. El silencio de los despachos es incluso más tenso y veloz que la música. Los diálogos son cortantes a la vez que agitados: brillantes. Los personajes tienen los nervios a flor de piel. El protagonista camina y camina en un movimiento en continua pugna con la velocidad de la música y el nerviosismo de la cámara. No hay detalle que quede al margen de esta carrera por la supervivencia. No del más fuerte, sino del más corrupto.

Rodrigo Sorogoyen no se coloca en ningún extremo –el partido es, simplemente: el Partido-. Extiende la corrupción a todo y todos, y lo hace a la velocidad de la luz. Sacando a la luz lo que ya no puede tapar la sombra. Recuerda en cierto modo –por la velocidad y el empuje, la acción continua, los diálogos, la temática- a El hombre de las mil caras de Alberto Rodríguez. Pero la actualidad y el anonimato de los personajes la hacen de alguna forma más cercana, más comprensible y más general. No hay que remitirse a los hechos como en aquella: solo hay que vivir en este mundo.


Las actuaciones -no solo de Antonio de la Torre- terminan por impulsar una película que cuenta, en poco más de dos horas que pasan como un rayo, la historia de nunca acabar. Tanto es así que, la frase final -tras un intenso duelo político-periodista en el que el director tampoco se alinea (salen trapos sucios tanto de un lado como de otro)- queda flotando entre el fundido en negro y el silencio total como un eco desgarrador difícil de olvidar. Porque esto no ha acabado, y la vida es un juego de tronos.

Valoración: 8.5 / 10


EL REINO (2018)
Director: Rodrigo
Reparto: Antonio de la Torre, Josep Maria Pou, Nacho Fresneda, Ana Wagener, Mónica López, Bárbara Lennie, Luis Zahera, Francisco Reyes II, María de Nati, Paco Revilla, Sonia Almarcha, David Lorente, Andrés Lima, Óscar de la Fuente, Laia Manzanares, Max Marieges.
Género: Drama, intriga, política
Duración: 130

sábado, 12 de enero de 2019

CRÍTICA DE EL VICIO DEL PODER (2018)

9:22:00 0 Comentarios

UNA DRAMÁTICA COMEDIA, QUE NO UNA COMEDIA DRAMÁTICA


El vicio del poder bien podría definir el género cinematográfico de la ironía. No cae en la parodia, pero es todo comedia: entre negra y de la vida. O lo que es lo mismo: un drama –por aquello de negro y de vida- que no acabas de asimilar del todo hasta la última escena: tan irónica como el principio y como el curioso “medio final”.

Parte de la culpa la tiene el propio personaje, pero la mayor parte la tiene quien está detrás. Maquillaje aparte, Christian Bale desaparece dentro de Dick Cheney hasta ponerte los pelos de punta y hacerte dudar de qué lado estás. Por no hablar del Bush de Sam Rockwell con su bagaje de roles ligeramente perturbados. Dejémoslo en bajo presión, no solo de Cheney, sino de su compañero de reparto: que de vice no tiene nada.


También tiene su parte –gran parte- el director y guionista Adam McKay, al elegir contar la historia con idas y venidas que adelantan o recuerdan hechos, recursos inesperados y, sobre todo, desde el punto de vista de un desconocido –y su voz en off- que acaba proporcionando un más que “infartante” giro final. Uno de los tantos finales –incluida la escena post créditos- que encumbran un guión que merece más que una simple nominación.

Estemos más o menos informados de los hechos, conozcamos más o menos a los personajes reales, todo está dispuesto para que entendamos el mensaje. Solo hay que escuchar el disonante toque de trompeta en mi bemol mayor que acompaña las andanzas de Cheney para entender que todo es una comedia: negra y de la vida.


Valoración: 9 / 10


EL VICIO DEL PODER, “VICE” (2018)
Director: Adam
Reparto: Christian Bale, Amy Adams, Steve Carell, Sam Rockwell, Jesse Plemons, Alison Pill, Stefania Owen, Jillian Armenante, Brandon Sklenar, Brandon Firla, Abigail Marlowe, Liz Burnette, Matt Nolan,Brian Poth, Joey Brooks, Joe Sabatino, Tyler Perry, Shea Whigham, Cailee Spaeny, Fay Masterson, Don McManus, Adam Bartley, Lisa Gay Hamilton, Jeff Bosley, Scott Christopher, Mark Bramhall, Stephane Nicoli, Kirk Bovill, Naomi Watts, Alfred
Género: Drama, comedia negra, hechos reales
Duración: 132 min.

domingo, 30 de diciembre de 2018

CRÍTICA DE A CIEGAS (2018)

11:06:00 0 Comentarios

NO DEL TODO A CIEGAS


Dos horas esperando un cameo… si esto no es un “incidente”, que venga Shyamalan y lo vea. La historia se repite…cada diez años. Y lo peor de todo es que la humanidad sigue desapareciendo. No aprendemos. Es mejor taparse los ojos y no mirar. Porque si miramos, seguro que encontramos una película similar. Esto ya lo hemos visto. Me suicido.

A ciegas debe verse a ciegas, dejando de lado posibles parecidos razonables. Sí, las comparaciones con El incidente son incuestionables. También son incuestionables las debilidades frente a aquella, empezando por lo predecible de prácticamente cada detalle de la trama. Aun así, hay razones para dejarnos llevar: la tensión es continua incluso cuando ya intuimos –o sabemos- lo que va a pasar; los personajes son lo suficientemente interesantes como para sospechar de todos y de ninguno -no así las actuaciones-, y como era de esperar de la dirección de Susanne Bier, el diseño de producción, la fotografía y la música son más que partes integrantes del todo.

Falta ese no desvelar que nos hubiera mantenido “a ciegas” durante todo el camino. Esa venda en los ojos que, como los mismo personajes, no debería habernos quitado hasta el final o, quizás, ni siquiera entonces.

Valoración: 6.5 / 10


A CIEGAS, “BIRD BOX” (2018)
Director: Susanne
Reparto: Sandra Bullock, John Malkovich, Sarah Paulson, Danielle Macdonald, Trevante Rhodes, Jacki Weaver, Rosa Salazar, BD Wong, Machine Gun Kelly, David Dastmalchian, LilRel Howery, Happy Anderson, Amy Gumenick, Parminder Nagra, Tom Hollander, Taylor Handley, Keith Jardine, Chanon Finley, Damon O'Daniel, Matt Leonard
Libro: Bird Box, de Josh Malerman
Género: thriller, ciencia ficción

Duración: 124 min.

viernes, 28 de diciembre de 2018

CRÍTICA DE EL RETORNO DE MARY POPPINS (2018)

10:16:00 0 Comentarios
LET’S GO FLY A KITE… 


No hay tal cosa supercalifragilística en un retorno que cosa tal no es. Es Mary, pero es todo lo Poppins que debería ser. Perfecta, correcta, selecta, recta. Maravillosa, candorosa, armoniosa, decorosa. Me falta algo… quiero llorar. Pero no de pena de no haber sentido ganas. 

Ganas de cantar. Let’s go fly a kite… (Entiéndase en su anglosajón contexto). Sé que con un poco de azúcar esta píldora pasará mejor… el problema es que el azucarero esta medio vacío. Me gusta reír, pero no siento que me eleve por los aires. Solo, quizás, esa pequeña lucecilla que me guía en la niebla… no, no es chim chimney… ¿Y The Royal Doulton Music Hall? Casi. Se queda en un simple fragilís... con un tico por aquellos de las citas. 


No existe en el mundo Maryl Streep que pueda sustituir al tío Albert. Los miércoles panza arriba no te hacen volar por los aires de risa. Más bien dejan tus expectativas patas arriba. No existe farolero que supere el curioso acento británico de Dick Van Dike. Por supuesto, no existe otro actor capaz de bailar sobre una mesa a los 93 años. Porque sí, algo hay supercalifragilístico, y es preciosamente un retorno en toda regla. No precisamente el de Mary Poppins. El reto de Emily Blunt era demasiado espialidoso. 

En este caso, y contradiciendo la canción (A cover is not the book), no queda más remedio que juzgar la tapa, porque es magnífica: ¡Qué vestuario! ¡Qué fotografía! Y ya que estamos, ¿Por qué no? juzguemos también el final: ¡Aquella señora, las palomas, dos peniques! ¡Por fin un respiro para volar! Parece que sopla una ligera brisa del este… Rob Marshall lo intentó, pero se perdió Into the Woods, y no encontró al salida. Desde entonces, y para siempre, no habrá retorno. Mary Poppins será siempre Julie Andrews. Y si alguna vez quiero retornar a los inicios, iré en busca de Mr. Banks. Porque quiero llorar. Pero no de pena de no haber sentido ganas. 

Valoración: 6.5 / 10 


EL RETORNO DE MARY POPPINS, “MARY POPPINS RETURN” (2018) 
Director: Rob Marshall
Reparto: Emily Blunt, Lin-Manuel Miranda, Ben Whishaw, Emily Mortimer, Nathanael Saleh, Pixie Davies, Joel Dawson, Julie Walters, Colin Firth, Meryl Streep, David Warner, Dick Van Dyke, Angela Lansbury, Jeremy Swift, Kobna Holdbrook-Smith, Christian Dixon, Craig Stein, Bernardo Santos, Bern Collaco, Ian
Libro: Mary Poppins, de P. L.
Género: Musical, fantasía
Duración: 130 min.

sábado, 15 de diciembre de 2018

ENCUENTRO CON RALPH FIENNES Y CRÍTICA DE THE WHITE CROW (2018)

10:25:00 0 Comentarios
ENCUENTRO CON RALPH FIENNES 



No eran ni las ocho de la mañana cuando, pasando a toda prisa frente al Parque de María Luisa –yo que nunca leo los carteles, porque siempre voy leyendo…-, veo de reojo: RALPH FIENNES, precedido por algo así como “encuéntrate con”. Pensé que era publicidad subliminal de mi subconsciente. Lo próximo sería: “Baila con lob… con Kevin Costner”. Pero como no me acababa de fiar -uno nunca puede fiarse del todo de su voz de la inconsciencia- volví a mirar. Cosa insólita en mí, me paré. Ni subconsciente ni subconsciento. ¡Ralph Fiennes viene a Sevilla a recibir el premio a su trayectoria en los Premios del Cine Europeo y a pasar un rato con nosotros, y yo voy a estar allí la primera para “encontrarme” con él! 

Estuve allí. No estuve la primera. 

Mi gozo en un pozo. No quedaban invitaciones. Pero no contaban con mi astucia. Preguntando se llega a Roma… ¡y a Ralph Fiennes! A veces los últimos no somos los primeros, pero estamos en la fila 11. Ralph –o /reilf/- a unos metros. No importa, esa voz es reconocible a kilómetros y queda marcada en el subconsciente –desde ahora, queda adjudicada para narrar mis próximas publicidades autosubliminales-. Puntual como buen británico, sale al escenario del Teatro Alameda –aplausos, gritos, queremos un hijo tuyo, etc, etc-. Mi gozo, que había salido del pozo a saltitos de emoción, vuelve a tropezar. El encuentro con el público es en realidad con “la periodista”, de cuyo nombre -y presencia- no quiero acordarme. Seguro que Ralph tampoco. Cuando una “periodista” sabe más de ti que tú mismo, es mejor arrastrar la silla hacia el lado de la traductora. Y así fue. Todos le acompañamos en el sentimiento. Nadie acompañó a la “periodista” en su poca vergüenza. 

Ralph nos habló, y yo con eso me conformo. Desde que viera El príncipe de Egipto en versión original, mi personaje preferido es Ramsés “Fiennes”, y eso deja marca -más profunda que el Bósforo de Almasy de El paciente inglés-. Tanto que, disfrutando del tono de voz, se me escaparon algunas palabras. Aun así, sé que nos habló de los diferentes directores con los que ha trabajado –de la minusiocidad de Wes Anderson o la actitud colaborativa de Anthony Minghella (y no, no le cortó ningún texto)-. Nos habló de la dificultad de dirigir y actuar a la vez, y de la dificultad de no actuar cuando dirige. Nos habló de lo que le queda como aprender como director –tres películas aún no es suficiente: Corioliano, La mujer invisible y The White Crow-. Nos habló de este último trabajo. Nos habló de próximos proyectos como actor –precuela de Kingsman, Bond…-. Nos habló, que para mí ya es suficiente, y nos regaló su última película. Tan puntual como él mismo. 


THE WHITE CROW


Nunca me había interesado mucho por el ballet. Había escuchado el nombre de Nureyev pero no le había dado más importancia. Ahora quiero ir al ballet. The White Crow –sintiéndolo mucho por Ralph- no es una buena película. Pero el hecho de haber despertado algo, aunque solo sea una mínima curiosidad por el tema y el personaje, la hace menos mala. ¿Es buena? No ¿Es mala? No. Si algo la define es: desordenada. ¿Mala? No, desordenada. 

Un guion lleno de piezas sin encajar. Un montaje forzado a base de comparaciones entre arte y recuerdos. Personajes que no aportan, o a los que no les dejan aportar. Temas tratados de refilón. Temas que no se tratan. Música desperdiciada. Material desperdiciado. Pero no olvidemos que tras la cámara hay un gran actor. 

Detalles como la tensa secuencia del aeropuerto, el baile del pequeño Nureyev, el personaje de Ralph, que con pocas palabras y parco en movimientos te llega al alma; y el protagonista, físicamente imponente; valen oro en una película llena de “cosas no tan positivas”. Pero falta lo más importante: el amor por el baile. Fiennes confesaba no haber sentido nunca un interés especial por la danza -aunque el bailecito de Cegados por el sol no dice lo mismo-. Le impactó la historia, la personalidad arrebatadora y arrebatada del personaje, su pasión y esfuerzo; quería filmarlo de arriba abajo, sin dobles; quería ver a Nureyev. Lo consiguió en cierta forma. Porque si algo ama Ralph, es el arte. Las dos horas que estuve sentada frente a la pantalla, pasaron “bailando”, y esa curiosidad, esa chispita que me llevará el lunes a la biblioteca a buscar una biografía del bailarín, son suficientes para mí. Como lo fue la voz de Ralph. 




THE WHITE CROW (2018) 
Director: Ralph Fiennes 
Reparto: Oleg Ivenko, Ralph Fiennes, Louis Hofmann, Adèle Exarchopoulos, Sergei Polunin, Olivier Rabourdin, Raphaël Personnaz, Chulpan Khamatova, Zach Avery, Mar Sodupe, Calypso Valois, Aleksey Morozov, Nebojsa Dugalic, Igor Filipovic, Yves Heck, Jovo Maksic, Anastasiya Meskova 
Género: Drama, biopic 
Duración: 127 min

domingo, 25 de noviembre de 2018

CRÍTICA DE LA BALADA DE BUSTER SCRUGGS (2018)

11:21:00 0 Comentarios
LA BALADA DE JOEL Y ETHAN COEN



Hermanos y directores. 
Llegaron a la ciudad. 
Desenfundaron sus pistolas, 
Y empezaron a cantar… 

Capítulo 1: The ballad of Buster Scruggs 
Una guitarra en las manos, 
Una pistola y un espejo, 
Oh! Yipi yai yo 
Tim Blake Nelson, el acento más cerrado del Oeste, 
Se acerca desde el horizonte disparando con deleite. 

Cowboy cantante.
Ni Gene Autry, Ni Roy Rogers.
Oh! Yipi yai yo 
Tim Blake Nelson, el rostro más sucio del Oeste,
No tiene rival… o eso debe creerse…


Hermanos y directores. 
Llegaron a la ciudad. 
Desempolvaron sus guiones, 
Y empezaron a rodar… 

 Capítulo 2: Near Algodones 
Olor a spaghetti, 
Guardapolvo al viento, 
El ladrón más guapo a este lado del Oeste, 
Y al otro, y al otro, y al otro. 
James Franco, robabancos. 

Colgado del árbol del ahorcado, 
Soga al cuello, un caballo. 
Y vienen los indios, y viene el ganado. 
Y una vez, y otra, y otra. 
Es imposible no reírse de su hado.



Hermanos y directores. 
Llegaron a la ciudad. 
Abrieron un libro, 
Y empezaron a narrar… 

 Capítulo 3: Meal Ticket 
La alegría ahora es tristeza. 
Pobre Shakespeare mutilado. 
Sin piedad, contra el viento. 
Llora maldito, olvida las melodías, 
Que antes me habías cantado. 

No puedo seguir. 
La gallina cacareó tres veces. 
Números, sumas, restas. 
No quiero llorar, la risa – ¿y el poeta?- se la llevó el río, 
Liam Neeson, pongo a Dios por testigo…


Hermanos y directores. 
Llegaron a la ciudad. 
Agarraron una pala, 
Y empezaron a cavar…

Capítulo 3: All Gold Canyon 
California gold rush. 
Soledad montañosa. 
Buscando en silencio el metal dorado.
Barbas, dientes podridos, y mientras… 
Minerva observa ¡cuidado, bandido! 

Fiebre del oro. 
Pistola en mano. 
Sangre, sudor y pescado frito. 
El paisaje se abre brillante, infinito, y mientras… 
Minerva observa ¡Quo Vadis, maldito!


Hermanos y directores. 
Llegaron a la ciudad. 
Tras un largo camino, 
Y quisieron descansar… 

Capítulo 4: The Gal Who Got Rattled 
Batuta en mano, 
Carter Burwell conduce el ganado. 
Caravana de… ¡una mujer! 
Meek’s Cutoff en el pasado 
Zoe Kazan sigue andando, andando, andando… 

Historias de amor. 
Perros que molestan a los vecinos. 
Polvo, muerte, dureza. 
Camino de Oregón, exhaustos, ¡guau, guau! 
¡Cuidado! ¡Qué vienen los indios!


Hermanos y directores. 
Llegaron a la ciudad. 
Cogieron el látigo, 
Y no quisieron parar… 

Capítulo 5: The Mortal Remains 
Pistoleros, ladrones, buscadores de oro, 
Pioneros, hombres de circo, 
Al fin llegó diligencia, 
Subamos, cantemos, muramos. 
Volvamos al lugar donde empezamos… 

Polvo eres, polvo serás. 
 En polvo del Oeste te convertirás. 
Típico, desfasado y caliente. 
Vivo o muerto, lo celebrarás. 
Canta, Brendan Gleeson: cazarrecompensas, Irishman.
Hermanos y directores. 
Llegaron a la ciudad. 
Con las botas puestas, 
 La muerte en los talones, 
La cabellera a medio arrancar. 
Cerraron el libro, 
Música maestro, 
Y pusieron punto y final. 
Joel y Ethan Coen: 
¡Quiero un western más! 



Valoración: 9 / 10 



LA BALADA DE BUSTER SCRUGGS, “THE BALLAD OF BUSTER SCRUGGS” (2018) 
Director: Joel y Ethan Coen 
Reparto: Tim Blake Nelson, Zoe Kazan, Tom Waits, James Franco, Liam Neeson, Harry Melling, Bill Heck, Brendan Gleeson, Tyne Daly, Jonjo O'Neill, Saul Rubinek, Clancy Brown, Willie Watson, Ralph Ineson, Grainger Hines, ¡ David Krumholtz, Stephen Root, Sam Dillon, Jesse Luken, Chelcie Ross 
Género: western, comedia 
Duración: 132 min.

lunes, 5 de noviembre de 2018

CRÍTICA DE BOHEMIAN RHAPSODY (2018)

12:00:00 0 Comentarios

A KIND OF MAGIC


Todo empieza con uno de esos acordes diabólicos. Unos detrás de otro van cayendo, hasta el director de orquesta. Por su propio peso y malicias. Adios Bryan Singer. Another one bites the dust!!...The show must go on!!

Sigue con unas notas sincopadas, de las que se acortan, alargan y enfatizan al gusto, sin perder el "tempo". Para Queen todo vale: la frase de un niño, una palmada, gritos extravagantes, percusiones fascinantes, combinaciones imposibles...Galileo!! Eureka! They want to break free... el guion se empeña en salir una y otra vez del armario: break free, con falda y tacones. A estos cuatro se le permite todo, pero el público quiere más: sonido a tope, pie, pie, palmada. Queremos que nos digan: we will, we will rock you!!



Aunque sea en un pentagrama solitario: sometimes I feel I'm gonna break down and cry, so lonely... Freddie siempre es buena compañía si lo que buscas es somebody to love. Con las excentricidad y la fragilidad de un genio. Más frágil que genio, más genio que excéntrico. Es fácil decirle I was born to love you, aunque no every single day of my life. ¡Maldito Paul Prenter! Y aun así, en Bohemian Rhapsody, todos somos Mary.

Como ella, escuchamos cautelosamente, en la sombra, un compás detrás de otro. Todo parece bajar un tono...y, de repente, gracias a nosotros: al público -su público-: la apoteosis final. ¿Realidad o ficción? ¿Metraje original o no? ¿Queen o Rami Malek, Joseph Mazzello, Ben Hardy y Gwilym Lee? It's a kind of magic. No puedo decir que he visto la película de mi vida. Ni siquiera puedo decir que he visto lo mejor sobre el grupo -difícil supera Queen: The days of our lives (Matt O'Casey, 2011. Pero puedo asegurar que he asistido al mejor concierto de rock de la historia: Sometimes I get to feelin' I was back in the old days...

Increible, inolvidable arpegio final ascente. Malek nunca podrá decir aquello de Mama, just killed a man. Freddie no ha muerto, él nos lo ha vuelto a traer. Me arrodillo ante su magestad. They are the champions: EEEEEEEEEEEEO!!!!!!


Valoración: 8.5 / 10


BOHEMIAN RHAPSODY (2018)
Director: Bryan Singer
Reparto: Rami Malek, Joseph Mazzello, Ben Hardy, Gwilym Lee, Lucy Boynton, Aidan Gillen, Tom Hollander, Mike Myers, Allen Leech, Aaron McCusker, Jess Radomska, Max Bennett, Michelle Duncan, Ace Bhatti, Charlotte Sharland, Ian Jareth Williamson, Dickie Beau, Jesús Gallo, Jessie Vinning
Género: Drama, música, homosexualidad, biográfico

Duración: 136 min.

domingo, 28 de octubre de 2018

CRÍTICA DE LA BUENA ESPOSA (2017)

9:34:00 0 Comentarios

LA BUENA ESPOSA, Y LA BUENA ACTRIZ


Junto a toda gran mujer, en ocasiones hay simplemente un hombre. Un hombre que sirve para todo y para nada, pero que es digno de amor. Por parte de una gran mujer. En La buena esposa hay más de una mujer que merece el adjetivo de grande, y de buena: la esposa en su doble versión de juventud y madurez, la esposa llena de ímpetu y la que empieza a sentir remordimientos, la esposa que lo hace todo por amor, y la actriz detrás de la esposa –que al fin y al cabo es todas ellas-, Glenn Close. Siendo todas una misma, no se desvelan por igual, ni al mismo tiempo. Se intuyen pronto –flashbacks mediante-, pero ello no hace que perdamos el interés en ellas -ella-. Porque en su calidad de buena, cede parte de su protagonismo a los personajes que le rodean, expandiendo la trama como lo haría una buena escritora… y hasta aquí puedo leer. 


Hay historias que atrapan más allá de sus debilidades. La buena esposa es predecible y se sustenta sobre la –tan actual y trillada- reafirmación de la eterna condición “secundaria” de la mujer artista. Sin novedad en el frente. Sin embargo, el cuidado tratamiento de la fotografía de Ulf Brantås -quien ya trabajó con el director sueco en Happy end, ganando el premio a mejor fotografía en San Sebastián-, la música en continua evolución de Jocelyn Pook –compositora de los inquietantes temas de Eyes Wide Shut- y, sobe todo, la actuación de Glenn Close –que se merece más que el nobel que dispara a trama de la película-, desvían la atención de las convenciones y nos introducen en una historia que, más que un drama, es una novela de intriga. Una intriga tan curiosa que, aun sabiéndose resuelta, no nos deja de intrigar. 

Valoración: 7.5 / 10

 

LA BUENA ESPOSA, “THE WIFE”
Director: Björn Runge
Reparto: Glenn Close, Jonathan Pryce, Christian Slater, Max Irons, Harry Lloyd, Elizabeth McGovern, Annie Starke, Alix Wilton Regan, Karin Franz Körlof, Morgane Polanski
Música: Jocelyn Pook
Libro: The wife, de Meg Wolitzer
Género: Drama, literatura
Duración: 100 min.

domingo, 21 de octubre de 2018

CRÍTICA DE ¡A GANAR! (2018)

9:46:00 0 Comentarios

OTRA PELÍCULA DE DEPORTE AMERICANA


Otra película de deporte Americana sobre deportistas que tienen que vencer un obstáculo –de la vida, por supuesto- para alcanzar un objetivo/sueño –ganar el campeonato estatal, por supuesto-. Nada nuevo. Sin embargo, hay algo que escapa a lo habitual: el deporte. ¿Una película sobre voleibol? Puede ser interesante… en cierta medida: por poco convencional. 

Más allá de las típicas rubias de instituto, las arengas de superación, los entrenadores espacialitos, la emotividad y el drama intencionados y el final más que trillado, está la novedad de crear un mínimo interés por un deporte minoritario –no muy bien rodado, por supuesto-. Podremos preguntarnos quien es esa jugadora que viste de diferente color, a cuantos puntos se juega un partido, o en qué consisten los entrenamientos. No encontraremos la respuesta en la pantalla –el foco está en la parcela emocional-, pero la curiosidad es una de las cosas en las que el cine es especialista: de una película “no-muy-buena”, también se puede aprender. 


Lo que debemos aprender es, entre otras cosas: a abusar de la cámara lenta en cada toque de balón, de los saques como si todos fueran determinantes, del prototipo de entrenador duro y poco comunicativo -aunque el trabajod e Helen Hunt no es del todo malo-, de la estética de telefilme, o de la música preexisente en momentos inadecuados –esa canción en medio del partido final, encajada sin continuidad entre un tema incidental y un silencio-. Un consejo deportivo: entrenemos nuestra mente para aprender de lo positivo. Así, quizás, encontremos la motivación y la energía que estas películas intentan transmitir y, quizás ¿por qué no?, una nueva afición. 

Valoración: 5 / 10


THE MIRACLE SEASON” (2018)
Director: Sean McNamara
Reparto: Helen Hunt, William Hurt, Danika Yarosh, Erin Moriarty, Nesta Cooper, Tiera Skovbye, Burkely Duffield, Rebecca Staab, Jason Gray-Stanford, Natalie Sharp, Ava Grace Cooper, Bailey Skodje, Larissa Albuquerque, Sean McNamara, Jillian Fargey, Lee Booker, Lillian Doucet-Roche, Eli Gabay, Cedric De Souza, Jan Bos, Candus Churchill
Género: Drama, deporte, hechos reales
Duración: 100 min.

martes, 16 de octubre de 2018

CRÍTICA DE FIRST MAN (EL PRIMER HOMBRE) (2018)

11:59:00 0 Comentarios

FIRST MAN: EL HOMBRE QUE FUE MÁS ALLÁ DE LA LUNA


La de First man no es una historia épica ni de patriotismo, es una historia de superación. No la del hombre común que se convierte en héroe, sino la del ser humano sobre lo inevitable: sobre la vida, sobre la muerte. Es una película del espacio y del infinito, pero no de aquel que está a millones de kilómetros, sino del interior: mucho más cercano pero aun más inabarcable. Es la vida de un hombre que tuvo que comprender lo último para ser el primero.

Ya no es la primera para Damien Chazelle, un hombre que prometía ser el primero desde el principio -manejando un rango difícil e intenso de emociones y superaciones imposibles, contando la felicidad desde la tristeza y viceversa, exprimiendo a sus actores -y al espectador-, coloreando y decolorando el mundo, poniendo la música en el centro, como si todo fuera música y nosotros viviéramos encerrados entre las líneas de un pentagrama- pero que después de la intensidad y ansiedad de Whiplash, y de la alegría melancólica de La La Land, parecía desviarse hacia un espacio diferente y mucho menos personal que podría poner en peligro esa potencial condición de primero. Parecía no haber espacio para el espacio en su particular mundo creativo. Entonces el espacio de expandió para que su condición de promesa siguiera intacta. En First man se concentran de nuevo la lucha con uno mismo, la pasión, las emociones incontrolables, la melancolía, la energía, la música y, sobre todo: la conexión profunda y viva con el espectador. Más allá de la inevitable cuestión comercial del nombre de Neil Armstrong y de unos créditos repletos de estrellas -con Spielberg como productor ejecutivo-, se esconde una obra íntima y sencilla dentro de la dificultad, que no olvida la vocación independiente de un joven director que un día soñó con ser el primero.


Como nosotros podemos soñar con serlo desde el otro lado de la pantalla. Atraídos por la fotografía granulada, mucho más certera que el recurso del metraje original. Movidos por el ritmo pausado y estresante al mismo tiempo, por la tensión y la relajación del constante peligro provocado por la más maravillosa sensación de lo sublime. Conmovidos por la belleza, pequeña y grandiosa a la vez, de la música de Justin Hurwitz, cuyo tema principal enlaza los dos conceptos alrededor de los que se construye y cierra el argumento, fluyendo subjetivamente en la estructura de toda la partitura -como lo hace, a menor escala, la angustiosa percusión-, como clave esencial para su comprensión. Y abrumados y sobrepasados por un misterio más allá de nosotros mismos: la luna, y el cine. Porque First man no es una película del espacio, sino una película que se ganará un espacio en la memoria cinematográfica de todos los soñadores que aun sueñan con ser más altos que la luna.

Valoración: 8.5 / 10


FIRST MAN (EL PRIMER HOMBRE) (2018)
Director: Damien Chazelle
Reparto: Ryan Gosling, Jason Clarke, Claire Foy, Kyle Chandler, Corey Stoll, Patrick Fugit, Lukas Haas, Pablo Schreiber, Brian d'Arcy James, Ciarán Hinds, Aurelien Gaya, Ethan Embry, Shea Whigham, Christopher Abbott, Cory Michael Smith, Brady Smith, Perla Middleton, J.D. Evermore
Libro: First Man: The Life of Neil A. Armstrong de James R. Hansen
Género: Drama, Biográfico, Espacio
Duración: 133 min.

domingo, 7 de octubre de 2018

CRÍTICA DE HA NACIDO UNA ESTRELLA (2018)

9:29:00 0 Comentarios

UNA ESTRELLA VUELE A NACER


Todo es igual pero diferente. Ya no es Esther, sino Allí. La nariz de Lady Gaga es casi tan especial como la de Barbra Streisant, y su voz, tan enorme. No es John, sino Jack. Los pelos son los mismos. Bradley Cooper Canta mejor. Nacen estrellas. Mueren estrellas. Pero los viejos rockeros –y los cantantes de country- nunca mueren. Se ruedan películas continuamente. Algunas hasta cuatro veces. Iguales, pero diferentes. Porque se puede contar la misma historia una y otra vez son contar lo mismo. Cantando una época, un momento determinado. Es entonces cuando las estrellas nacen, se hacen fugaces, mueren, y vuelven a nacer.

William A. Wellman contó los inicios del cine, los de la superficialidad de una industria que siempre promete sueños. George Cukor hizo lo propio en plena era dorada de Hollywood, cuando los sueños parecían ser más grandes que la realidad. Frank Pierson decidió que la industria musical tenía mucho que contar en los setenta, década de plena efervescencia de nuevos estilos y grupos legendarios. Bradley Cooper podía haber elegido. Casi cuarenta años después, tanto el cine como la música siguen siendo lo mismo, y a la vez tan diferentes. Eligió la música, sello indiscutible de cada generación, espectáculo sonoro y visual. Acertó. No solo por elegir la que fue quizás –en mi opinión- la mejor de las tres versiones, por equilibrar cine y música en esta saga inmortal, sino por esperar el momento adecuando: ese que pervivirá por siempre en su fugacidad de hacedor de estrellas. 


Reinventadas, como él mismo, en una incipiente carreta como director-actor inspirada por un modelo tan rotundo como Clint Wastwood –faceta musical incluida (compositor-intérprete). Redescubiertas, como la bis dramática y sin aditivos de Lady Gaga. ¿Fugaces? Espero que no. Porque más allá de una película demasiado larga –aunque no tanto como sus predecesoras- hay un gran potencial a desarrollar. Ese que puede verse en los pequeños detalles, casi táctiles, que desvela el objetivo; en la capacidad inmensa de hacernos pisar el escenario de un concierto multitudinario–acúfenos incluidos-; en una música impactante y literalmente vibrante –con “Shallow” como verdadera estrella-; en la enorme confianza puesta en el reparto; en él mismo: ¿Huele a nominación, quizás a dos, tres…? 


No es la mejor de las cuatro, pero no desmerece un segundo lugar. No es la película del año, pero es la película clave que puede dar a luz más de una estrella. Ojalá no sean fugaces.
 
Valoración: 7.5 / 10



HA NACIDO UNA ESTRELLA, “A STAR IS BORN”
Director: Bradley Cooper
Reparto: Bradley Cooper, Lady Gaga, Sam Elliott, Rafi Gavron, Andrew Dice Clay, Anthony Ramos, Bonnie Somerville, Dave Chappelle, Michael Harney, William Belli, Rebecca Field, D.J. Pierce, Steven Ciceron, Andrew Michaels, Jacob Taylor, Geronimo Vela, Frank Anello, Germano Blanco, Ron Rifkin.
Género: Drama, musical, romántico
Duración: 135 min.

domingo, 30 de septiembre de 2018

CRÍTICA DE EL REVERENDO (2017)

9:27:00 0 Comentarios

TAN REAL, TAN EXTRAÑAMENTE IRREAL


Película extraña de esas que no sabes si te gustan o te aburren. Lenta, fría, absurda, inverosímil, intensa y obsesiva a partes iguales. Todas las partes igual de sorprendentes. Por extrañas. Y porque el tema te va creando tantas dudas como al protagonista, cuyo final puede ser el tuyo: ya sea porque te guste, o porque te aburras. 

La mezcla de religión, intereses económicos, amor y activismo-ecologista-sectarismo-apocalíptico, junto a la inquietante quietud de los personajes y del mundo que les rodea –silenciosamente estático en su conflicto y su acción de avanzar- es lo que confiere a El reverendo esa extraña cualidad de candidata a película de culto –si eso aún es posible- resultado de una época y un contexto definido, o a película totalmente olvidable. 

Ethan Hawke y Amanda Seyfried no hacen más que ayudar a incrementar el desasosiego. Casi sin palabras. Con gestos lánguidos y miradas de profundo significado o sin significado alguno. Con más atracción sobrenatural que natural. Sus rasgos, unidos a una atmósfera ciertamente incómoda donde hasta las lámparas te observan, arrastran a cualquiera a la perdición: por hipnosis, o por aburrimiento.


El director Paul Schraeder arriesga tanto que quizás acierta en la misma medida. Todo es tan realmente cierto que parece inverosímil: las dudas, los remordimientos, el terrorismo, el ecologismo exacerbado, el pensamiento apocalíptico, la obsesión, la muerte, los problemas, Dios, la religión, el dinero, la conciencia, el amor. Nada escapa a la rareza de la verdad ni a la exageración de la mentira. Es extraño. Y al final, o te gusta, o te aburres. Como de la realidad. 

Valoración: 7 / 10



EL REVERENDO, “FIRST REFORMED” (2017)
Director: Paul Schrader
Reparto: Ethan Hawke, Amanda Seyfried, Michael Gaston, Cedric the Entertainer, Victoria Hill, Philip Ettinger, Bill Hoag, Michael Metta, Frank Rodriguez, Mahaleia Gray, Elanna White, Satchel Eden Bell, Joseph Anthony Jerez, Jake Alden-Falconer, Otis Edward Cotton, Delano Montgomery.
Género: Drama, religión
Duración: 108 min.

martes, 25 de septiembre de 2018

CRÍTICA DE THE RIDER (2018)

18:15:00 0 Comentarios

ELIGE LA VIDA


La figura del cowboy es como el mismo western. Ambos parecen obsoletos. Tradiciones desfasadas de un patriotismo mitológico que se resiste a morir. Adaptadas a un tiempo anclado en el pasado que evoluciona solo ligeramente. Lo necesario para no cambiar. Solo hay que caminar por América, la profunda y la menos profunda, para ver como todo sigue igual, como tras el marco de cada puerta todavía podemos divisar la sombra de John Wayne caminando hacia el horizonte. En elñ western y en la vida, aún existen lso verdaderos cowboys.

Como Brady Jandreau, miembro de la tribu sioux Oglala Lakota: indio y vaquero a partes iguales. Una maravillosa mezcla cultural que se hace notar en la mirada gacha escondida bajo un sombrero -idioma de unos hombres solitarios parcos en palabras-, la unión casi espiritual con el mundo y sus emociones -con la eicstencia-, el pañuelo atado al cuello, la pluma en el sombrero, el rodeo, las cabalgadas por tierras sin fin… La simple descripción del personaje –y del mismo hombre interpretándose a él mismo- es toda una película: un western contemporáneo cuyo argumento no es otro que la vida. 


La que elige el muchacho cuando ve que hay vida más allá de la que creía única, y que por un momento, nos hace creer que es la única. El rodeo: la adrenalina, la fuerza, la agitación de sentir un animal que no quiere sentirte, los gritos, los entrenamientos, los amigos, la competición, la pasión. Una forma de vivir incuestionable si no eres capaz de mirar más allá en un mundo de tradición. Pero el propio Brady, y así nos lo hace ver la directora Chloé Zao de forma lenta y delicada, se da cuenta en el momento preciso de que en la tradición –la familia, los caballos, los amigos, la ilusión- también hay vida: y la elige.

No hay lágrimas provocadas intencionadamente, sino las que brotan de una fotografía polvorienta y sucia, un sol eternamente en el crepúsculo –de ese mundo que se resiste a encontrar su ocaso-, del silencio, del breve sintetizador que refleja la libertad y la grandeza –del chico, de la naturaleza y del alma-, de la descripción de las relaciones familiares, de amistad y, sobre todo, con uno mismo. Pausada y cadenciosa, The rider rinde un homenaje, no solo al western como género y como realidad, sino a ese cine pequeño que puede ser grande y contener el mundo entero en una escena aparentemente vacía y silenciosa.

Valoración: 9 / 10


THE RIDER (2017)
Director: Chloé Zhao
Reparto: Brady Jandreau, Tim Jandreau, Lilly Jandreau, Cat Clifford, Terri Dawn Western, drama
Duración: 104 min.