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lunes, 30 de enero de 2017

CRÍTICA DE LION (2016)

19:58:00 0 Comentarios
LION: UN LARGO CAMINO EN BUSCA DEL YO 
Por Lucía Pérez García 






Hay gente que pierde el tren y gente que lo coge demasiado pronto, y equivocado. Aunque más que equivocado, el tren de Saroo Brierley era un tren diferente. La vida eligió otra vida para él, en un mundo que era otro mundo, pero con el mismo amor. Un amor que descubrió inmenso y por duplicado cuando el mismo tren volvió a recogerlo. Un amor al que también él había contribuido. Hacia el encuentro y el reencuentro.


Dejando al desencuentro de lado. Porque solo hay tiempo para hallar. Para avanzar. Como un tren. Observando y escuchando un camino de dos sentidos, y uno solo: el de la experiencia. La de un niño al que Sunny Pawar pone los ojos y un adulto al que Dev Patel le da la fuerza. La de dos madres que aman con la misma intensidad con la que Saroo se da a sí mismo, y se aleja para seguir regalando al mundo esa bendición de la que habla Nicole Kidman entre lágrimas. Las mismas lágrimas que, inevitablemente, hay que derramar, cuando Garth Davis nos sube al tren sin dar media vuelta y dejando para la realidad lo que solo ella puede aportar. 



Recuerdos y sentimientos mezclados de forma casi geográfica. Montañas y caminos traspasados solo con la emoción. De un click de ratón. De evocaciones color tierra y sabor India. De la persona de Saroo que somos nosotros mismos. Sintiendo su ansia y la vibración del descubrimiento. Como leones enjaulados que descubren la libertad que siempre han tenido y corren hacia su propio yo. Que somos nosotros. La vida. El hogar. Donde esté el corazón. Corazón, de león.  


Valoración: 9 / 10 LION (2016) 

Director: Garth Davis 
Reparto: Dev Patel, Sunny Pawar, Nicole Kidman, Rooney Mara, David Wenham, Nawazuddin Siddiqui, Tannishtha Chatterjee, Deepti Naval, Priyanka Bose, Divian Ladwa 
Género: Drama, basado en hechos reales 
Libro: Un largo camino a casa, de Saroo Brierley 
Duración: 120 min.

viernes, 5 de febrero de 2016

CRÍTICA CAROL (2015)

10:44:00 0 Comentarios
Director: Todd Haynes. 
Reparto: Cate Blanchett, Rooney Mara, Sarah Paulson, Kyle Chandler, Jake Lacy, Cory Michael Smith, Carrie Brownstein, John Magard, Kevin Crowley, Gielreath, Ryan Wesley Gilreath, Trent Rowland, Jim Dougherty, Douglas Scott Sorenson, Nik Pajic.  
Género: drama, homosexualidad.  
Duración: 118 min.  

Valoración 10 / 10 
Por Lucía Pérez García 

Escribir sobre Carol y no parecer exagerada es casi misión imposible. Y es que Carol solo tiene de malo que se acaba en el minuto 118.

Todd Haynes ha reunido la delicadeza del Ang Lee de Brokeback Mountain y las ansias de libertad femenina de Telma & Louise, y le ha dado el toque especial de la experiencia del que ha dirigido tantas obras sobre la homosexualidad, empezando por su propia vida. Allí donde se quedó Lejos del Cielo, empieza Carol. Allí donde empieza Carol tienen lugar el amor, la emoción, el descubrimiento, la elegancia y la sutileza. Tiene lugar la infinitud de Cate Blanchet. Una presencia que los ojos miran con otra luz, porque el espectro normal es incapaz de alcanzarla. Tiene lugar una Ronney Mara casi Hepburninana, que quiere “desayunar con diamantes”, pero teme enfrentarse a “la calumnia”. Tiene lugar el mejor Carter Burwell con precisos y apasionantes dibujos musicales. Tiene lugar todo aquello que se busca en una película, incluso más.

Pero Carol, más que nada, son ellas. Son las miradas y los gestos. Una mano en el hombro. Un roce sin querer. Se siente electricidad. Calambres y escalofríos flotando en la ambientación maravillosa de los años cincuenta. Quieren y no pueden, o no deben. Detrás de cristales de escaparates, coches y ventanas. Ellas miran siempre desde allí, desde donde todo queda empañado. Solo en la intimidad ese reflejo nebuloso deja de ser solo un reflejo, y los cristales desaparecen. Desaparecen las barreras que las separan de las convecciones sociales y desaparecen las siluetas borrosas para convertirse en sueños reales. ¿Se puede hilar más fino sin caer en el manierismo y la pretenciosidad? ¿Se pueden tener ganas de rebobinar y volver empezar? ¿Se puede ser tan injusto como para no haberla nominado a mejor película y mejor director? Se puede, y Carol es la confirmación. 




Próximamente: análisis de la BSO en De Fan a Fan

domingo, 23 de febrero de 2014

CRÍTICA HER (2013)

0:18:00 0 Comentarios
HER (2013), SPIKE JONZE

Reparto: Joaquin Phoenix, Amy Adams, Rooney Mara, Scarlett Johansson, Olivia Wilde, Chris Pratt, Sam Jaeger, Portia Doubleday, Katherine Boecher, Alia Janine, Matt Letscher.

Valoración: 9 / 10


OJOS QUE NO VEN…
Por Lucía Pérez García

To: Samantha
From: Theodore

El mundo es rojo, tirando a flor. Rojo camisa. Rojo cristales. Rojo paredes. Rojo luz. Rojo Samantha. El color acompaña mi vida solitaria. Convierte mi mundo en un cuadro de Mondrian. La gris existencia de esta ciudad posmoderna se diluye en una trama geométrica de colores puros. Amarillo, verde, azul, blanco. Rojo Samantha. Directora artística de mi existencia.
Borro mi memoria RAM cuando te escucho. No necesito ojos. Basta con un auricular. “I´m here”. Estoy aquí. Soy un escritor de cartas de amor ajenas escribiendo una carta de amor propia. Que no propio. Ese lo perdí. Hace tiempo. Los papeles del divorcio remataron su huida. Ahora no lo necesito. Tengo otra clase de amor. Tengo un sistema operativo. Su nombre es Samantha. Tengo un amor que no se ve. Un amor que se escucha. Un amor que se siente. Un aparato rojo, tirando a flor. Una voz que podría susurrar a los caballos. Que suena como Scarlett Johansson. Que tiene cuerpo sin tenerlo. Un sentimiento más allá de lo cibernético. Que me hace caer en las redes de la tecnología. Que me lleva a la muerte virtual.
Yo, Theodore, encerrado en el cuerpo de Joaquin Phoenix. En su ácida mirada y su agria expresión. En su camaleónica capacidad de cambio. Amo a una voz. Y qué voz.





To: Theodore
From: Samantha

No tengo cuerpo. Mi universo es infinito. No tengo límites. Crezco y llego a sentir lo que tú sientes. Más aún. Tengo curiosidad. Quiero saber. En mis archivos encuentro datos: Blade Runnner, Inteligencia artificial, I´m here. Robots que sienten. Yo no soy un robot ¿Verdad? Me acerco más a un i-pod. No quiero eso. Prefiero ser una voz. Ser eternamente escuchada y amara eternamente.
Hija de un mundo moderno. Retoño de la era tecnológica. Las cosas parecen no haber cambiado: la ropa, la comida, los coches. No hay apocalipsis o invasiones extraterrestres. El mundo sigue siendo circular. Pero en esa circunferencia la comunicación se ha diluido. Por eso existo. Por eso me creo Spike Jonze. El futuro está tan cercano como quieras mirarlo. Quizás estamos sumergidos en el futuro. Y en el futuro el amor es un correo electrónico. Una distopía más emocional que física.
Me gusta cantar contigo, Theodore. Cantar canciones hermosas y dulces. Me gusta la música que inspira nuestros momentos. No cruza la estratosfera como aquella que presume de su “gravedad”. Pero se siente cuando se escucha bajito. Como en un silencio hecho emoción.
Quiero ser tu diseño de producción y ganar premios contigo.  Premios color rojo, tirando a flor. Quiero ser el guión original que ilumine tu vida. Guión color rojo, tirando a flor. Quiero ser el susurro que te arranque una lágrima de risa y de emoción. Susurro rojo, tirando a flor. Quiero ser la voz  que no puedas dejar de mirar. Voz roja, tirando a flor.




Ojos que no ven...escuchan con el alma.

                                                   Trailer en español

viernes, 26 de abril de 2013

CRÍTICA EFECTOS SECUNDARIOS, “SIDE EFFECTS” (2013)

0:17:00 0 Comentarios

STEVEN SODERBERGH

Reparto: Rooney Mara, Jude Law, Catherine Zeta-Jones, Channing Tatum, Vinessa Shaw, David Costabile, Andrea Bogart, Polly Draper.

Valoración: 7 / 10

EFECTOS SECUNDARIOS, TERCIARIOS Y CUATERNARIOS
Por Lucía Pérez García

Exijo que me dejen leer el prospecto, porque no sé si lo que tengo es un efecto secundario que me crea confusión y caos mental, o es que no estoy totalmente recuperada del visionado de la película. Algunos recomiendan una segunda sesión de cine para reducir los síntomas, pero no estoy segura de que eso sea suficiente. Hacen falta, además, grandes dosis de atención y concentración, silencio absoluto y una activación máxima de los cinco sentidos sin lo cual, da igual las veces que repitamos, que nunca quedaremos del todo curados.
Para la que supuestamente es su última película, Steven Soderbergh (Traffic, Erin Brockovich) no ha querido arriesgar demasiado: ha elegido un tema “protesta” de esos que están tan de moda últimamente; le ha dado un toque, bastante grande, de suspense y unos giros un tanto impostados pero resultones; ha tirado de actores seguros, que han trabajado y retrabajado para él en otras ocasiones y que son de sobra conocidos por el público; y ha sabido utilizar con inteligencia todos sus conocimientos técnicos, y a todos sus técnicos, para crear un ambiente ciertamente inquietante. De tales ingredientes no es posible sacar una obra maestra, pero si una película que a poca gente dejará indiferente, algo que en estos tiempos no ocurre todos los días.
La atmósfera es en todo momento triste, confusa y decaída. A lo cual contribuyen: la fotografía nebulosa, firmada por el mismo director bajo el seudónimo de Peter Andrews, los primeros planos de una Rooney Mara (trilogía Milenium de Stieg Larsson) increíblemente “deprimente” y la desconcertante música de Thomas Newman (Erin Brockovich, Wall-E, Skyfall) que te perfora el cerebro a base de sonidos monótonos, vacíos, silenciosos, a veces cargantes, otras obsesivos y otras incluso terroríficos. Todo está pensado para introducir al espectador en el mundo de la locura y la depresión.
A mi parecer, tan solo algunos detalles desentonan. En primer lugar, un Jude Law poco convincente como psiquiatra, que  parece tomarse su profesión un poco a cachondeo, y no solo por poner el dinero por encima de la salud de sus pacientes. Aunque al final consigue rehacerse y resultar algo más creíble. Y en segundo lugar, un giro final extraño y algo forzado, que no por ello resta interés a la trama.
Total, que he llegado a la conclusión de que ver esta película es como conducir: es necesario estar completamente despierto y despejado, con la mente clara y con los cinco sentidos puestos, en este caso,  en la pantalla.
PD: si tienen alguna duda, consulten a su farmacéutico.