domingo, 24 de enero de 2016

CINE Y ATLETISMO: SARAH PREFERS TO RUN, "SARAH PRÉFÈRE LA COURSE" (2013)

CUANDO CORRER ES MÁS IMPORTANTE QUE DISFRUTAR.
Por Lucía Pérez García

Aquel atleta que no haya puesto el atletismo por encina de todo en algún momento, que tire la primera piedra. Sarah, la protagonista de esta película, lo tiene claro: lo único que le gusta en el mundo es correr. El resto, incluida su salud, es secundario. Curiosamente, si algo falta en la historia es atletismo. Y cuando aparece, lo hace de forma ridícula e irritante. Las sesiones parecen salidas de las antiguas escuelas europeas, entrenadora incluida. No falla el omnipresente estiramiento pendulante que ya nadie hace pero que el cine considera imprescindible en toda película de atletismo que se precie. La técnica de las chicas es digna de un catálogo de ropa deportiva. Y las marcas de 800 no cuadran, ni de lejos, con todo lo anterior. 


La directora francesa Chloé Robichaud no consigue en ningún momento transmitir la pasión por el atletismo que, supuestamente, tiene la protagonista. Tampoco los nervios, la tensión y el miedo de la competición. Como buen cine europeo contemporáneo, todo está demasiado enfocado hacia el interior. ‘Sarah prefers to run’ es una película sobre la obsesión como concepto, más que como forma de vida del deportista. Y el personaje de Sarah está más cercano a la depresión que a la continua focalización en la carrera. Casi no habla, no se ríe, no tiene amigos, no se relaciona practicamente con su familia, pasa absolutamente de todo menos de correr, incluso del espectador. Correr y nada más. Es decir, precisamente eso que no nos enseña la directora. Puede parecer aburrida y mal estructurada. 

Como contigo porque no tengo más remedio...
Si no pudieras correr ¿que harías?
Cuando el correr no te deja dormir.
La historia se divide en varios tramos separados por frases que decaen en motivación o por montajes abstractos que deberían situarnos en el espacio. No hay forma de saberlo, ni tiene razón aparente alguna. El acompañamiento musical brilla por su ausencia -algo, por otra parte, corriente en este cine europeo- acompañando el silencio de Sarah. Y el final... habrá a quien le guste y le intrigue, habrá a quien le indigne y habrá quien piense que es una tontería.  

A sus puestos...¿Quieres saber qué pasará al final?
En fin. Lo que nos queda es contemplar un poquito de nosotros mismos si nos lleváramos al extremo. No hay forma de saber porque nos obsesiona tanto un deporte que nos hace sufrir tanto a diario. Algo nos pasa en la cabeza cuando de no tener ganas de entrenar pasamos a morir tirados en una pista, en medio de la calle, en un parque o donde quiera que haya un sitio para correr y un suelo para arrastrarse después de las series, mirar el crono y sonreír de satisfacción. Cosa que nunca hace Sarah…porque su obsesión no le permite disfrutar de correr. De todas las películas podemos aprender algo. 


Valoración:
-Cinéfila: 4.5 / 10
-Motivación: 1 / 10 
-Técnica: 1 / 10 
Director: Chloé Robichaud
Reparto: Hélène Florent, Sophie Desmarais, Micheline Lanctôt, Geneviève Boivin-Roussy, Benoît Gouin, Ève Duranceau, Julianne Côté, Catherine Renaud, Pierre-Luc Lafontaine, André Beaupré, Jean-Sébastien Courchesne.
Duración: 94 min.




 

2 comentarios:

  1. No conozco ésta, igual le echo un ojo.

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    1. No es gran cosa la verdad, pero el que corre siempre verá algo diferente.

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