domingo, 29 de noviembre de 2015

# cine y atletismo # deporte

CINE Y ATLETISMO: IF I HAD WINGS (2013)

CUANDO NO HACE FALTA VER PARA CORRER MÁS RÁPIDO Y MÁS LEJOS.
Por Lucía Pérez García



De todas las definiciones de atletismo, superación es la más acertada. El cine lo sabe, y por eso cada vez que se dedica a correr lo hace con la palabra susodicha en el objetivo, y como objetivo. Si a eso le añadimos la discapacidad, el objetivo se multiplica. La superación es doble. Doble es el drama. Dobles las posibilidades de acabar llorando de emoción. Doble el hartazgo de tanta metralla moralizante. Pero al final lo que gana, además del protagonista, es nuestra motivación. Porque el atleta vive de experiencias, propias y ajenas, aunque sean tan inverosímiles como la que nos trae Allan Harmon. 

Más prodigado como asistente que como director (fue segundo asistente de dirección de Loca Academia de Policías, 1984), Allan Harmon pone en su película todos los ingredientes para un buen puchero de superación con ración extra de “tú puedes” y una pizca de “no dejes que nadie te diga lo que no puedes hacer”: Alex Taylor (más que correcto Richard Harmon), chico ciego de diecisiete años al que le apasiona correr y cuyo sueño es entrar en el equipo de campo a través del instituto; y Brad Coleman (Jaren Brandt Bartlett), chico problemático con familia desestructurada que le ayuda a conseguirlo, sin saber que a la vez le están ayudando a él. ¿Buen provecho o buena indigestión? 


Provecho, si lo que buscas es un poco de ánimo para salir a entrenar al día siguiente. Si este chico puede ¿Por qué yo no? Si aún no has descubierto la cantidad de cosas que puede hacer por ti el atletismo (no todo es cansancio y dolores). Si no crees en las ganas y la fuerza de voluntad. Y si no sabes que ver un fin de semana después de comer y ya has visto todos los telefilmes alemanes de la Primera y los catastróficos y traumáticos de Antena 3.


Indigestión si no te gusta el cine adolescente americano con sus clichés de instituto. Si te dedicas analizar la horrible, desastrosa y deprimente técnica de carrera de todos y cada uno de los actores. Y no solo por la técnica propiamente dicha, que repito, es horrorosa, sino por la forma en la que guían al ciego. En lugar de la cuerda tradicional que todos conocemos y hemos visto en más de una ocasión, el pobre chico apoya la mano en el hombro de su compañero. Conclusión: además de limitar la amplitud de movimientos normal e impedir la carrera natural, no faltan los trompazos, tropezones y caídas. O si analizas los entrenamientos, que también se las traen…todo consiste en simular una y otra vez el día de la competición. Eso sí, estiran más que cualquiera de nosotros.


Foto finish: película independiente con aires de telefilme adolescente y mucho de autosuperación, para pasar un rato agradable sin pretensiones de gran cine ni de atletismo al máximo y más correcto nivel, pero con un tema diferente, el del deporte para deficientes visuales, que pocas veces tenemos la oportunidad de ver en pantalla. 

Valoración:
-Cinéfila: 5 / 10 
-Motivación: 6 / 10 
-Técnica de Carrera: 1 / 10

Director: Allan Harmon.  
Reparto: Richard Harmon, Jaren Brandt Bartlett, Craig Bierko, Jill Hennessy, Lorne Cardinal, Genevieve Buechner, Jessica Harmon, Dylan Playfair, Alex Barima, Lyle Reginald, Alexander Calvert, Bryce Hodgson. Género: Atletismo, discapacidad.  
Duración: 89 min.  



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