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jueves, 2 de febrero de 2017

CRÍTICA DE BILLY LYNN (2016)

19:17:00 0 Comentarios
BILLY LYNN: UNA EXPLOSIÓN SIN SENTIMIENTOS 
Por Lucía Pérez García 





Será por el color. Será por el tipo de conflicto y la estrategia. Será por la cercanía. La guerra de Iraq no es una guerra cinematográfica. Ni la batalla, ni la política, ni los efectos. Ni en 120 fotogramas por segundo, ni en 4K, ni en 3D. La guerra de Iraq no está hecha, al menos por ahora, para el séptimo arte. Aburrida sería una palabra acertada. Quizás distante. Seca. Lenta. De poca acción, y reacción demasiado progre. 


Billy Lynn no es tal. No es aburrida, ni lenta. Pero tampoco es todo lo cercana y conmovedora que debiera ser. No te envuelve ni con la emoción ni con la tecnología, algo que tratándose de Ang Lee, maestro del sentido y de la sensibilidad (Brokeback Mountain, etc.); y grande, grandísimo, cuando las tecnologías lo requieren (La vida de Pi), no se puede perdonar. Aunque tampoco la novela de Ben Fountain es para tanto. 


 Hay mucha bandera, pero no es de nuestros padres. Un contraste tan grande entre la visión del soldado y la de las grandes masas, que pierde todo –y me repito- su sentido, y sensibilidad, para ser todo fuegos artificiales, en las dos acepciones del término. Con que pocos medios consiguió transmitirlo aquello Clint Eastwood… Único director, por cierto, que medianamente -y digo solo medianamente- ha sabido traernos la guerra de Iraq a las salas con El francotirador

¿Veredicto final? Una gran pena tratándose del director taiwanés, y un sospechoso saborcillo a Gustavo Santaolalla en la música de Jeff y Mychael Danna.  


Valoración: 5.5 / 10 


BILLY LYNN, “BILLY LYNN’S LONG HALFTIME WALK” (2016) 
Director: Ang Lee 
Reparto: Joe Alwyn, Steve Martin, Kristen Stewart, Garrett Hedlund, Vin Diesel, Chris Tucker, Beau Knapp, Ben Platt, Deirdre Lovejoy, Bo Mitchell, Bruce McKinnon, Randy Gonzalez, Christopher Matthew Cook, Ricky Muse, Ric Reitz 
Género: Drama, bélico 
Libro: El largo intermedio de Billy Lynn, de Ben Fountain 
Duración: 110 min.

sábado, 18 de junio de 2016

CRÍTICA SAGA CREPÚSCULO

11:35:00 0 Comentarios
EL AMANECER Y EL CREPÚSCULO DE LAS SAGAS ADOLESCENTES 
Por Lucía Pérez García 


Hay tres cosas de las que estoy completamente segura. Primera, siento debilidad por los vampiros. Segunda, nunca digas nunca cuando se trata de un libro o una película. Y tercera, lo reconozco, pude pasarme hasta cuatro horas seguidas enganchada a un libro y he visto dos veces la saga entera de Crepúsculo. Todavía hoy me pregunto por qué. Por qué sigo escuchando la música de Cartel Burwell y tocando la nana de Bella al piano como Edward Cullen… 

Crepúsculo fue la primera (Harry Potters aparte). Con ella llegó la invasión de sagas adolescentes. De historias fantásticas y de ciencia ficción aderezadas con acción, aventura y alguna que otra dosis de algodón de azúcar del pegajoso. De protagonistas femeninas que cambian su mundo o el mundo en general. De amores prohibidos, no correspondidos y dudosos. Hollywood descubrió un filón. Una película por libro. Dos si hace falta. Millones de quinceañeras enamoradas pegando gritos. Millones de quinceañeras llorando al final de la última película. Y no solo quinceañeras… que se lo pregunten a la Julianne Moore de Cracy, stupid, love.


También fue la última. Ninguna de las sagas posteriores ha conseguido mantener el tipo como Crepúsculo. Los juegos del hambre parecía ser la elegida, pero la caída final fue inmensa, literaria y cinematográficamente hablando. Divergente empezó con fuerza y se hundió definitivamente a mitad del segundo libro y justo al inicio de la tercera película. El corredor del laberinto es un total despropósito que desaprovechó desde el inicio una curiosa historia. Otras como Cazadores de sombras o Hermosas criaturas ni siquiera superaron su bautismo. No sé qué será de La quinta ola, pero no pinta muy bien. Crepúsculo, por su parte, con un leve bache en Luna nueva (en las dos versiones), se mantuvo firme y en constante subida hasta el final. El tercer libro superó a los anteriores y Amanecer parte 2 consiguió colocarse como la mejor de las cinco entregas cinematográficas.  

Nos hizo creer en otro tipo de vampiros. Tirando a la basura la violencia y el sexo. Todo melancolía y romanticismo. Nada de oscuridad. Sino luz y purpurina. Sangre, siempre. Igual de apetecible. Igual de deseable. Un pecado, pero un pecado cometido por amor y por despecho antes que por pura lujuria, gula y ansias de muerte. Vampiros para adolescentes que acaban haciéndose querer y que han dado lugar a todo un culto nuevo en forma de novelas y series. Siendo su más fiel seguidora Crónicas vampíricas (de la que hablaré en otra ocasión) y su más fiel y querida parodia aquel inolvidable capítulo de Los Simpson en el que Lisa se enamora del misterioso Edmund (“La Casa-Árbol del Terror XXI” 22x04). 


Dio a conocer a Kristen Stewart y Robert Pattinson. La chica de expresión pasota que levanta pasiones y odios. El chico no muy agraciado físicamente que, gracias al maquillaje y a la alegre idea de enfocarlo siempre desde su perfil bueno, consiguió hacernos creer que era hasta guapo. Dos buenos actores, le pese a quien le pese, que han conseguido deshacerse de su condición vampírica y encontrar su sitio en el cine independiente y de autor. Ella: Welcome to the Rileys (Jake Scott, 2010), Camp X-Ray (Peter Sattler, 2011) y una lista impresionante de directores: Ang Lee, Olivier Assayas o Woody Allen. Él: Cosmópolis y Maps to the Stars (David Cronenberg, 2012 y 2014), The Childhood of a Leader (Brady Corbet, 2015) o su fotográfo de Life (Anton Corbijn, 2015). No ocurrió lo mismo con el pobre Taylor Lautner, pese a ser uno de los personajes que más se hacían querer.


Varios directores se vieron tentados por la sangre crepuscular, con más o menos éxito posterior: Catherine Hardwicke y Chris Weitz, que no han tenido una carrera mucho más allá. David Slade, que curiosamente venía de dirigir 30 días de oscuridad (2007), cuyos vampiros son totalmente opuestos y que después ha dirigido la genial serie de televisión Hannibal. Y Bill Condon, que lo mejor que ha hecho después ha sido la serie Mr. Holmes. 

Por ella pasaron grandes compositores ganadores de Oscar: Cartel Burwell (Crepúsculo y Amanecer), Alexander Deplat (Luna Nueva) y Howard Shore (Eclipse). Conocimos la faceta musical de Pattinson, y nos emocionamos con la canción final mientras los créditos repasaban todos los personajes de la saga: “A thousand years” de Christina Perri y Steve Kazee.  


Y aunque repleta de tonterías y empalagosidades varias, y de una calidad cinematográfica cuestionable en algunos aspectos, la saga está impecablemente adaptada, tiene un casting perfecto y nos dejó momentos para el recuerdo: las vistas desde lo alto del bosque acompañadas del tema principal de Burwell, Edward al piano, las leyendas de los hombres lobo, el esperado beso entre Bella y Jacob en la nieve, la no menos esperada boda con Edward, la extrema delgadez de Bella, sus ojos abriéndose al mundo vampírico en un plano final para cuyo desenlace habría que esperar un año, y sobre todo, la impresionante batalla final con ese impás soñado que incluso en las revisiones te vuelve a sorprender. 

Nunca digas nunca. La sangre engancha. 


Valoración: 
Crepúsculo: 6 / 10 
Luna nueva: 4.5 / 10 
Eclipse: 6.5 / 10 
Amanecer 1: 6 / 10 
Amanecer 2: 7 / 10 

SAGA CREPÚSCULO, “TWILIGHT SAGA” (2008-2012) 
Director: Catherine Hardwicke (Crepúsculo), Chris Weitz (Luna nueva), David Slade (Eclipse), Bill Condon (Amanecer, parte 1 y 2). 
Reparto: Kristen Stewart, Robert Pattinson, Taylor Lautner, Peter Facinelli, Dakota Fanning, Ashley Greene, Mackenzie Foy, Jackson Rathbone, Nikki Reed, Kellan Lutz, Elizabeth Reaser, Michael Sheen, Billy Burke, Booboo Stewart, Cameron Bright, Michael Welch, Julia Jones, Kiowa Gordon, Alex Meraz, Valorie Curry, Christopher Heyerdahl, Daniel Cudmore, Charlie Bewley, Jamie Campbell Bower, Rami Malek 
Género: Frantástico, romántico, vampiros, saga adolescente. 
Duración: 122, 130, 124, 117 y 115 min. 






domingo, 14 de junio de 2015

CRÍTICA VIAJE A SILS MARIA, "CLOUDS OF SILS MARIA" (2014)

10:22:00 3 Comentarios


VIAJE A SILS MARIA, “CLOUDS OF SILS MARIA” (2014), OLIVIER ASSAYAS

Reparto: Juliette Binoche, Kristen Stewart, Chloë Grace Moretz, Johnny Flynn, Lars Eidinger, Hanns Zischler, Claire Tran, Angela Winkler, Frank M. Ahearn, Alister Mazzotti, Steffen Mennekes.



Valoración: 5.8 /10



PERDERSE ENTRE LAS NUBES

Por Lucía Pérez García



Confusión de identidades. El actor, sus personajes, la sociedad, la realidad. Superposición de personalidades. Como las notas del canon de Pachelbel que acompañan el sigiloso paso de las nubes que anuncian tempestad. Juventud y madurez. Miedo a aceptar el tiempo, la actualidad cambiante. Inseguridad en uno mismo, en lo que fue, es y será. Fama. Un mundo aparte donde las relaciones y la intimidad toman un estado tan nebuloso como esa serpiente de Maloja. Tan venenoso como el animal que da nombre al fenómeno meteorológico. Demasiados temas. Demasiada densidad. Abarcar tanta supuesta “trascendencia” es perderse entre nubes profetas del mal.





‘Viaje a Sils María’ es Kristen Stewart, Juliette Binoche y las impresionantes imágenes de las nubes recorriendo un valle. El resto es puro teatro. Atrezo si se prefiere. La confusión creada entre las dos protagonistas es interesante hasta cierto punto. La insinuación da lugar a distintos planteamientos que mantienen la atención puesta en cada detalle y en cada palabra del diálogo. Pero una vez que la serpiente hace su trabajo, mejor hubiera sido que arrasara con todo, porque la media hora final es como la piel seca que ésta se deja por el camino cuando muda su capa externa para convertirse en un animal nuevo… ¿nuevo? Una buena pregunta para la Binoche y su personaje. Las pieles secas se pudren, como se pudre esta película en su tramo final.




Después de ‘Maps to the Stars’ (David Cronenberg, 2014) y ‘Viaje Sils Maria’, uno se plantea si de verdad esto del cine es bueno, o es una serpiente maligna, ya sea como la del apocalipsis, que arrastra a las estrellas del mapa; o como ésta de Maloja, que tras su enorme belleza esconde el rayo y el trueno.




lunes, 29 de abril de 2013

CRÍTICA ON THE ROAD (2012)

8:48:00 0 Comentarios

ON THE ROAD (2012) WALTER SALLES
Reparto: Garrett Hedlund, Sam Riley, Kristen Stewart, Amy Adams, Tom Sturridge, Danny Morgan, Viggo Mortensen, Alice Braga, Elisabeth Moss, Kirsten Dunst, Terrence Howard, Steve Buscemi

Valoración: 4.5 / 10

UNA CARRETERA A NINGUNA PARTE
Por Lucía Pérez García

La carretera. Ese camino interminable que nos llama con voz áspera de asfalto. Que nos invita a recorrerlo y nos atrapa en su monotonía y en su relativa temporalidad. Recto o exasperantemente curvo y enrevesado. Llano o empinado, casi vertical. Solitario o tremendamente concurrido. Dulce o agobiante. Pero siempre hacia delante, porque la marcha atrás no existe, tan solo existe un nuevo camino en dirección opuesta.
Son infinitas las razones que nos empujan a emprender el viaje. Desde el merecido descanso o la simple ansia de libertad, hasta la búsqueda de uno mismo. Y es esto último lo que ha atraído siempre al artista. Un nuevo lugar, un nuevo yo. Un yo reinventado o, quizás, un yo verdadero que no conocía.
Jack Kerouac fue uno de esos espíritus bohemios de los 50 que encontró en el viaje una forma de expresión,  más liberada, más rebelde y más espontanea. Sus vivencias, trasladadas al papel en una especie de autobiografía novelada, se convirtieron en todo un símbolo para aquella generación que compartía inquietudes y preocupaciones. Algo así como las películas de Marlon Brando y James Dean, pero en versión sublimada, itinerante y no apta para menores de 18 años.
On the road fue su novela más famosa. Muchos fueron los interesados en llevarla al cine, no en vano, ha sido una de las inspiraciones fundamentales de las road movies. Desde el mismo Kerouac, quien se lo propuso, precisamente, a Marlon Brando, hasta Coppola, pasando por Jean-Luc Godard, Gus Van Sant (Tierra Prometida) o Joel Shumacher. Sin embargo, la dificultad de la adaptación ha hecho que tengamos que esperar hasta el 2012 para ver su versión cinematográfica para la cual, según el propio director, Walter Salles (Diario de una motocicleta, otra road movie sobre jóvenes en plena búsqueda personal) han sido necesarios ocho años de trabajo. Que el esfuerzo haya valido la pena, más allá de reafirmar la dificultad de la adaptación, es cuestionable.
La historia, de por sí extraña, se hace aun más dislocada. El director intenta reproducir la prosa alocada de Kerouac mediante planos extenuantes, cortes extraños, un abuso de la cámara en mano y travellings algo estereotipados, sin llegar a conseguirlo del todo. Los personajes son confusos, ambiguos y contradictorios. Entran y salen sin una explicación clara del porqué o del cómo. Y la búsqueda de uno mismo, que debería ser la razón principal del viaje, no se siente por ninguna parte. Más que con sus respectivos “yoes”, lo que están buscando los personajes es un encuentro, lo más cercano, íntimo y carnal posible, con todo aquel que se cruce en su camino. Y si por medio se meten litros de alcohol y kilos de droga y tabaco, mejor que mejor. O es que sus “yoes” están más perdidos que ellos mismos, o es que la moralidad y la ética han muerto atropelladas por estos conductores temerarios.
El reparto parece haber sido elegido por una pandilla de adolescentes fanáticas y chillonas. Empezando por el guapo de turno, Garret Hedlund (Troya, Tron Legacy) y terminando por la superprotagonista de la saga Crepúsculo, Kristen Stewart, que comparte demacración vampírica con San Riley (Control). No es que las actuaciones sean malas. De hecho, Hedlund tiene una pinta de niñato insoportable que no puede con ella; pero distan mucho de ser buenas, quedándose en un discreto aprobado condicional.
Lo mejor de la cinta son las localizaciones, ayudadas por una más que aceptable fotografía de Eric Gautier. Salles intentó filmar en los lugares reales por donde había viajado Kerouac. También la ambientación y la música, firmada por el ganador de tres Oscar Alfredo Santaolalla (Brokeback Montain, Babel, Diario de una motocicleta), contribuyen a la parte positiva, aunque en mi opinión, no le llega ni a los talones a la increíble partitura de Brokeback. El interés y las ganas se notan, pero eso no es suficiente para salvar la película.
Quizás ha llevado demasiado la trama a la situación actual, donde parece que lo único que importa es vivir la vida sin pensar en el futuro ni en las consecuencias. Abusa demasiado de la droga, el sexo, el alcohol y la locura desenfrenada. Todo aquello que atrae a la juventud actual (Si es que a un niño de 15 años con un cigarro en la boca se le puede llamar juventud), pero que sobra en cantidades industriales en la película. En algunos momentos casi me pareció estar viendo a Almodovar escondido detrás de la cámara dando consejos “morales” al director brasileño…
Me quedo con dos frases que por sí solas resumen toda la película:

               “Has agotado toda la poesía que había e ti”
“Echa un vistazo a tu interior y veras en grado de podredumbre al que has llegado”.