domingo, 12 de junio de 2016

# clásicos # drama

CRÍTICA DE AL ESTE DEL EDÉN (1955)

JAMES DEAN: EL ACTOR QUE VIVIÓ AL ESTE DEL EDÉN 
Por Lucía Pérez García 




No me importaría desplazarme hacia el este del Edén, si el punto cardinal correspondiente estuviera lleno de tanta maravilla: Elia Kazan, John Steinbeck, James Dean. Me acoplaría en un rincón. Seguramente oscuro. La eternidad entera observando. Cambiando las campanas celestiales por los acordes disonantes de Leonard Rosenman. Mi propio y particular Edén. Mi nombre sería Caín, pero no habría matado a Abel. El cine de Kazan me habría enseñado a no hacerlo.  

¿Quién podría negarle algo al director de La barrera invisible (1947), Pánico en las calles (1950), Un tranvía llamado deseo (1951), ¡Viva Zapata! (1952) y La ley del silencio (1954)? ¿Quién podría decir que no a una historia del autor de Las uvas de la ira (1939), De ratones y hombres (1937) o El pony rojo (1933)? Gran adaptador de grandes obras literarias el primero. Escritor de novelas y relatos de gran capacidad cinematográfica el segundo. Amigos íntimos. Colaboradores recientes en el guión de ¡Viva Zapata! Warner, cuya situación por aquellos años era mejor que la de cualquier otro estudio, lo vio claro. No temió colocarse al lado contrario del paraíso. 


La libertad dio alas a Kazan. Olas rompiendo entre las rocas. Disonancia, extrañeza y contraste. Musical, social, cultural, artístico. El paisaje más amable. La naturaleza más salvaje. La cámara se mueve a sus anchas. Un vuelo más allá del CinemaScope. Planos que nos cuentan, nos dicen como nunca. El color, verde y marrón como la tierra. Soleado y sombrío. Descripciones que parecen leerse al mismo tiempo. Letras que se ven reflejadas en pantalla. La furia, la impotencia, la rabia. Siendo, no son las mismas que las de los personajes de Marlon Brando. Kazan no quería sentir más odio. Hay. James Dean es, pero siente de forma diferente. Expresa de forma diferente. Como diferente quiere ser Kazan escogiendo solo el final del libro, del capítulo 39 al 55. La relación de un padre y su hijo. ¿Puede haber rabia, ira, impotencia y odio? Sí. Como lo hay en el amor. No se puede morir odiando. No se vive si se odia. 


 Secuencias, escenas, momentos, frases que no se olvidan. James Dean es al cine un recuerdo gigante. Él solo construye. Deja ser al personaje. A veces él mismo. Actúa y vive a la vez. Alrededor le miran. Se extrañan. Nos extrañamos. Sorpresas y emoción. Aquí y ahora. Sin ensayos. La vida es improvisación. Jimmy vive. Aun hoy. Mirada cabizbaja y misteriosa. Una piedra. El abrazo a un padre. El llanto. Un beso en la noria. Una mano que al fin sale del bolsillo y nos cuenta lo que siente el cuerpo entero. ¿Sobreactuación? ¿Hiperrealismo? Jimmy Dean. Único. Siempre rebelde sin causa. Siempre buscando una causa de su rebeldía. 


Al este del Edén fue nominada a cuatro Oscar: mejor director (Elia Kazan), mejor actor (James Dean), mejor Guión (Paul Osborn) y mejor actriz secundaria (Jo Van Fleet), consiguiendo este último. Ganó dos Globos de oro: mejor película y actor. Ganó en Cannes. Tres nominaciones a los BAFTA… ¿puede haber más razones? 

La eternidad sería el doble de eterna si pudiera describir todo lo que veo a este lado del Edén. Hay hueco para alguien más si quieres unirte y verlo por ti mismo. Un pecado, con redención incluida, del que no te arrepentirás. 


Valoración: 9.5 / 10 

AL ESTE DEL EDEN, EAST OF EDEN” (1955) 
Director: Elia Kazan 
Reparto: James Dean, Raymond Massey, Julie Harris, Richard Davalos, Jo Van Fleet, Burl Ives, Albert Dekker, Lois Smith, Harold Gordon. 
Género: Drama, vida rural 
Duración: 115 min. 

Para saber más, no te pierdas mi artículo: "La banda sonora original de la vida de James Dean” en De Fan a Fan.

 

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