sábado, 30 de abril de 2016

CRÍTICA TRUMBO: LA LISTA NEGRA DE HOLLYWOOD (2015)

UN GUIONISTA QUE VALE MÁS QUE EL GUIÓN 
Por Lucía Pérez García  




Hay mucho cine dentro del cine en el cine actual. En poco tiempo hemos visto: Eisenstein en Guanajuato (Peter Greenaway), El tiempo de los monstruos (Féliz Sabroso), Mia madre (Nanni Moretti), ¡Ave, César! (Joel y Ethan Coen), Cantinflas (Sebastián del Amo) y ahora, Trumbo:La lista negra de Hollywood. Cada una a su estilo, pero todas con el denominador común de la pasión por el séptimo arte, con predominio de la etapa clásica. Y es que el cine dentro del cine es un género para nostálgicos. 

Trumbo, como hiciera la de los hermanos Coen en versión cómica y reducida, busca una de las etapas más conflictivas, pero más interesantes a la vez de la historia del cine, los años cincuenta. Una década de cambio absoluto, empezando por el principio del fin del sistema de estudios y siguiendo por la caza de brujas. Leyes antimonopolio, directores y actores que deciden crear sus propias productoras independientes para obtener mayor control sobre sus películas, películas acusadas de apoyar al comunismo (véanse La ley del silencio o Solo ante el peligro), guionistas obligados a escribir bajo pseudónimo, mucha, mucha gente obligada a declarar contra amigos y conocidos… y aun así, sorprendentemente, esta década nos dejó un sinfín de obras maestras, se miren por dónde se miren, o miren en la dirección que lo hagan.  


Dalton Trumbo fue uno de esos guionistas que tuvo que prestar su trabajo a otros nombres, exiliarse y pasar días y noches tras las rejas. También fue un comunista obcecado, miembro del grupo disidente conocido como Los diez de Hollywood (junto con hombres tan importantes como Edward Dmytryk), y un tipo muy, muy suyo. Así son a veces los artistas. Y es que, además de todo eso, fue un guionista excepcional. Ganador de dos Oscar por Vacaciones en Roma (William Wyler, 1953) y El bravo (Irving Rapper, 1956), y autor de maravillas como Espartaco (Stanley Kubrik, 1960) o Johnny cogió su fusil (1971), de la que fue, además de guionista, director, y autor de la novela en la que se basa. Un individuo a todas luces curioso, fruto de su época y de la locura que es en ocasiones la vida del artista. 


¿Y la película? ¿Es igual de curiosa e interesante? Pues, curiosamente, no tanto como podría haber sido. Una película sobre uno de los mejores guionistas de la historia no podía más que tener un buen guión, y el de John McNamara, guionista y productor de televisión, no le hace justicia al personaje. Como tampoco se la hace a su protagonista, Bryan Cranston, nominado a mejor actor en la última edición de los premios de la Academia. Un actor al que es complicado sacar de sus papeles televisivos si has sido de la generación Malcon, y, por consiguiente, de la de Breaking Bad (los hay que hemos tenido la edad perfecta para disfrutar de cada una de ellas), pero que esta ocasión se mete tanto en el papel que te entra tortícolis solo de mirarlo. Del director, Jay Roach, acostumbrado a la comedia absurda (los padres de él, de ella y así sucesivamente), no hay mucho que decir. Simplemente correcto en su cambio de registro. 

Con todo, Trumbo: la lista negra de Hollywood, es una película útil para conocer un poco más sobre historia del cine (o recordar, o ampliar conocimientos), sana, en el sentido de no situarse a ninguno de los dos lados, y digna de ver por su actor protagonista, aquel que consiguió que todo quisiéramos al malo malísimo más malo del mundo, y que ahora consigue que nos entren ganas de ver todas las películas que escribió el señor Dalton Trumbo. 



Valoración: 7.5 / 10 

TRUMBO: LA LISTA NEGRA DE HOLLYWOOD (2015) 
Director: Jay Roach 
Reparto: Bryan Cranston, Diane Lane, Helen Mirren, John Goodman, Elle Fanning, Louis C.K., Michael Stuhlbarg, David James Elliott, Roger Bart, J.D. Evermore, Mark Harelik, Peter Mackenzie, Toby Nichols, Becca Nicole Preston, Elijah Miskowski 
Género: Drama, biopic, cine dentro del cine 
Duración: 124 min.

 

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