miércoles, 3 de febrero de 2016

CRÍTICA CREED. LA LEYENDA DE ROCKY (2015)

Director: Ryan Coogler 
Reparto: Michael B. Jordan, Sylvester Stallone, Tessa Thompson, Phylicia Rashad, Will Blagrove, Juan-Pablo Veza, Andre Ward, Tony Bellew, Philip Greene, Manny Ayala, Cory Kastle, Vincent Cucuzza, Christopher Weite.  
Género: Drama, boxeo, secuela.  
Duración: 132 min.  

Valoración: 6.5 / 10 
Por Lucía Pérez García  

A las películas de boxeo no se les puede buscar las cosquillas. Son todas iguales: chico problemático o con traumas del pasado, entrenador reticente, la chica de turno y el combate final con los familiares atentos a la pantalla. Y pese a ello, son carne de premios de todas clases. Será el afán de superación, será la espectacularidad de los entrenamientos acompañados de motivantes temas musicales, será la tensión y emoción de los combates. En fin. Vista una vistas todas. Pero nunca nos quedamos KO. Siempre estamos listos para un nuevo asalto. 

Creed en modo Flash
Creed no es diferente al resto. Lo que la hace especial es que toma el relevo de la saga por excelencia. Que no siendo distinta, ha sido capaz de fijar más instantáneas y momentos míticos que todas sus compañeras juntas -¿Quién no ha entrenado alguna vez con “Eye Of The Tiger” de fondo?-. Con tales precedentes, Creed no podía menos que mantenerse a la altura. Y para ello recurre a dos piezas diferenciadas. La perteneciente al nuevo candidato a leyenda, con un contexto totalmente actualizado, principalmente en el terreno musical. Y la nostálgica, con aires ochenteros, homenajes y un Rocky que pese a haber envejecido sigue tan Balboa como siempre. Ambas se combinan bien, pero Ryan Coogler no consigue crear la leyenda que se espera del sucesor del hijo de Apolo Creed, cayendo en la exageración y casi el esperpento en la escena supuestamente culminante que reúne toda la motivación –esa carrerita con las motos…- y mostrando demasiado apego a la cultura negra, por otra parte sello personal de su corta filmografía (Fruitvale Station y la próxima Pantera Negra).

¿Y qué decir de Stallone que no se haya dicho ya? Todo actor que se precie debe tener en su haber una de boxeo: John Garfield, Kirk Douglas, Paul Newman, Robert De Niro, Rusell Crowe, Denzel Washington, Daniel Day-Lewis, Christian Bale, Will Smith, el siempre poco valorado Jake Gyllehaal y hasta chicas como Hilary Swank… casi todos con nominación o estatuilla incluida. Pero nadie ha tenido tanta trascendencia como Sylvester Stallone, que ya no sabemos si es él mismo o Rocky Balboa. Su físico inmenso le encasilla, pero cuando se funde con el boxeador es capaz de sacar lo mejor de sí mismo, hasta el punto de que deja de ser él. Quizás no se merezca el Oscar él, sino su personaje. 

Los entrenamientos más nostálgicos
Creed se coloca en los puestos delanteros del ranking sin subirse al pódium. Pero nos deja momentos magníficos como la primera parte del combate final, sin música, solo los golpes, jadeos, respiraciones alteradas y los gritos del público.

 

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. No está mal, pero no se cuela entre mis preferidas. Aunque tengo que decir que Rocky me cayó emjor que la primera vez que lo vi.

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