lunes, 30 de marzo de 2015

CRÍTICA CENICIENTA, "CINDERELLA" (2015)



CENICIENTA, “CINDERELLA” (2015) KENNETH BRANAGH

Reaparto: Lily James, Cate Blanchett, Helena Bonham Carter, Richard Madden, Holliday Grainger, Sophie McShera, Eloise Webb, Derek Jacobi, Hayley Atwell, Stellan Skarsgård, Leila Wong, Ben Chaplin



Valoración: 7.5 / 10



CENICIENTA O LA INCREIBLE VIRTUD DE CONTAR CUENTOS

Por Lucía Pérez García



Desde hoy tengo en mi jardín un huerto de calabazas. He plantado las semillas, las he regado con agua abundante, y les he cantado una canción: “salacadula chalchicomula bíbidi bábidi bu”. Me he plantado yo misma en medio de la tierra con mis zapatos de cristal imaginarios. He cerrado los ojos muy fuerte. He juntado los talones…”Como en casa en ningún sitio…pero no antes de las 12”, esperando que algo saltara delante de mí. Una rana. ¿Eres tú mi príncipe azul? Le di un beso. Siguió siendo verde y pegajosa. No debió ser un beso de amor verdadero. Habrá que seguir jugando. Suena el reloj…tengo que irme. No se puede correr con un solo zapato. Llegaré tarde, pero habrá merecido la pena.




¿Me he enredado? Quizás. Pero, al fin y al cabo, todos los cuentos llevan a… ¿Roma? Allí no serían tan felices, pero perdices comían a montones. Aunque el que verdaderamente se merece un buen banquete (a poder ser, servido por un candelabro parlanchín con acento francés) es Kenneth Branagh, porque no todo el mundo es capaz de contar un cuento con efectos secundarios. Véase: que creas vivir en el siglo XVIII, que te entren ganas de vestirte como una princesa, que creas en las hadas madrinas, que empieces a hablar con animales y plantas  y, lo más inquietante, que no te importe tener una madrastra si ésta es como Cate Blanchett.




‘Cenicienta’ es como un libro mágico de esos que al abrirlo las ilustraciones se desdoblan en su versión tridimensional. La cámara son nuestros ojos sobrevolando entusiasmados cada página. Las pupilas se vuelven de brillantina de colores. El narrador es nuestra voz lectora interior leyendo maravillada cada letra. Desde el érase una vez, hasta el fueron felices (no apto para diabéticos). Y Cenicienta y el príncipe son más encantadores por dentro que por fuera. Una moraleja de ojos azules. Y es que ante la impactante presencia de la mala malísima de la película, que ha absorbido para ella sola toda la elegancia del reino, no queda más belleza en el mundo de la fantasía. Espejito, espejito…




No quiero que den las doce.



3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Es un hecho que La Cenicienta fue un estreno muy esperado, la última adaptación de un clásico Disney con actores de carne y hueso es una obra preciosista que merece que la veamos. Sólo por su dirección artística, sus decorados y su maravilloso vestuario creado por Sandy Powell ya vale la pena invertir en esta pequeña joya que, a pesar de ser bastante fiel a la versión animada de 1950, incluye varios giros para hacerla atractiva para el público del 2015, además, no me dejaran mentir; las más grandes volverán a sentir la magia que cuando pequeñas les hizo pasar esta clásica y maravillosa historia que todos conocemos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo salí con ganas de un vestido como el del baile :D jeje disfruté mucho. De las mejores adaptaciones de cuentos.

      Eliminar