lunes, 14 de abril de 2014

CRÍTICA MEJOR OTRO DÍA, “A LONG WAY DOWN” (2014)

MEJOR OTRO DÍA, “A LONG WAY DOWN” (2014), PASCAL CHAUMEIL

Reparto: Aaron Paul, Imogen Poots, Pierce Brosnan, Toni Collette, Rosamund Pike, Sam Neill, Tuppence Middleton, Joe Cole, Diana Kent, Mohammed Ali, George Hewer.

Valoración: 3 sobre 5

3, 2, 1…
Por Lucía Pérez García

MARTIN
Pierce Brosnan está lejos de ser mi actor preferido.  Para mí, no hay más 007 que Sean Connery y el resto…en fin, que no.  Sin embargo, el papel de Martin parece escrito para él. Para él o para Hugh Grant, que además ya protagonizó otra adaptación de una novela de Nick Hornby.  En fin, un inglés por otro.
De los cuatro, es el personaje más fiel al libro. Un presentador de TV  venido a menos y con un pasado un tanto…pedófilo. Un rostro famoso que adora la fama y vive como tal. Quizás le falte un empujoncillo. No por la azotea, sino un empujón dramático que haga ver que es un suicida potencial. El más fiel en el pellejo perfecto, pero el menos creíble.


MAUREEN
Y derrepente llega Maureen, la madre solitaria con un hijo discapacitado. Toni Collete consigue llegar al corazón. Aunque cierto es que el hijo ayuda bastante. Los momentos más tristes son suyos. Quizás por eso es por la que más nos alegramos al final. Estamos deseando que le pase algo bueno, que su vida cambie de verdad. La forma de vestir, el peinado, los gestos. Todo delata su personalidad. Con algún que otro cambio en su historia, pero perfecta.


JEES
Es la parte cómica del grupo. La que saca las sonrisas, y las risas. Aunque aquí le dan un punto algo más sentimental. Una chica alocada, extrovertida, sin pelos en la lengua y con más ganas de vivir de las que cree. Imogen Pots es otro acierto de casting. Es como un bicho inquieto cuyos defectos son más por llamar la atención que por maldad. Su padre, Sam Neill, completa en cierta forma su personaje con un aire cómico e inocentón que borra todo lo que de malo pueda tener el personaje.


J.J.
Es imposible no asociar a Aaron Paul con una caravana, lo cual no sé si le hace más mal que bien. Hay un antes y un después de Breaking Bad para él. Lo malo es que el después ha quedado demasiado marcado. Aun así, es de los cuatro el que más interioriza el personaje. Si tuvieras que apostar por uno, sin duda apostarías a que es  J.J. el que se va a tirar primero. Nunca nos dice el porqué de su depresión, pero se ve a leguas que algo le pasa. Si no has leído el libro quizás puedas intuirlo por los detalles que van salpicando la trama, pero difícilmente sacarás en claro más que él mismo. Junto a Jees, son los que más varían respecto a la novela. No en esencia. El espíritu es el mismo. Lo que cambian son los acontecimientos. Cosas que pasan aquí y no allí, pero que son inevitables para darle el carácter cinéfilo que necesita toda película.



Viniendo de Pascal Chaumeil, es de esperar salir del cine con una sonrisa de oreja a oreja. Aquel que nos llevó a la luna y nos hizo recorrer la sabana africana hasta la misma Rusia, pasando por París; nos lleva ahora a un viaje por la psicología humana, de Noche Vieja  San Valentín. Dentro de lo peliagudo de un tema como el suicidio y la depresión, consigue tocar el drama y la comedia a partes iguales. La película tiene otros aciertos, como la división de la historia en cuatro partes, una narrada desde el punto de vista de cada personaje (siguiendo en cierta forma la organización del libro), o las canciones, cuya letra es parte de la trama (I Will Survive…). Dejando un poco de lado las libertades del guión a la hora de darle un sentido más cinematográfico, se echa en falta, quizás, un puntito más de locura.  No del tipo psiquiátrica, por su puesto. Creo que a partir de ahora nos lo pensaremos dos veces antes de tirarnos de lo alto de un edificio.  


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