viernes, 17 de mayo de 2013

CRÍTICA 42 (2013)


42 (2013), BRIAN HELGELAND

Reparto: Harrison Ford, Alan Tudyk, Chadwick Boseman, Christopher Meloni, Lucas Black, John C. McGinley, Ryan Merriman, Jud Tylor, T.R. Knight, Nicole Beharie, Brett Cullen, Hamish Linklater, Toby Huss, Brad Beyer, Rhoda Griffis, Mark Harelik

Valoración: 8 / 10

HOME RUN
Por Lucía Pérez García

El deporte tiene un algo especial capaz de paralizar el mundo. El deporte es unión, amor, alegría, paz. Muchos de los más grandes problemas de la historia se han solucionado gracias él. Y aun hoy, cuando tristemente ha quedado convertido en un mero espectáculo de masas, sigue contribuyendo a mejorar nuestra existencia.
42 cuenta la historia de Jackie Robinson, el primer jugador negro que participó en la liga profesional de beisbol norteamericana, acabando así con sesenta años de segregación racial. Su nombre se convirtió en leyenda y su figura en la de un héroe. Tanto es así, que en 1997, cincuenta años después de su gesta, el número 42 se retiró de las camisetas de todos los equipos de la liga, siendo utilizado tan solo un día al año por todos los jugadores, el 15 de abril, día de Jackie Robinson.
Quizás sea bastante convencional. Una más de las tantas historias sobre el racismo en Estados Unidos que han sido llevadas al cine: La esclava libre, El árbol de la vida, Adivina quién viene a cenar esta noche, Criadas y señoras... pero tiene algo: la forma de contarla, la ambientación, la elección de los protagonistas…no sé, algo que  hace que parezca diferente y que nos mantiene pegados a la pantalla a pesar de que desde el principio sabemos todo lo que va a pasar.
Tanto el guión como la dirección corren a cargo de Brian Helgeland, ganador de un Oscar por el guión de L.A. Confidential y nominado por el de Mistic River. Y eso se nota, pues un buen guionista es capaz de sacar oro de donde solo hay plástico. Y aunque como director no ha tenido una carrera, digamos, exitosa (Payback, A knight tale), sabe salvar sus carencias con gran maestría y dignidad.
Uno de los aspectos más destacados es el reparto, con un Chadwick Boseman (The express) que guarda un parecido sorprendente con el personaje real y, sobre todo, con un excelente Harrison Ford (y aquí no puedo ser muy objetiva porque me encanta), que a sus setenta años y pese a una voz algo temblorosa y agravada, sigue conservando su eterna expresión de ironía y su simpática sonrisa. El personaje de Branch Rickey, dueño de los Dodgers de Brooklyn, difiere bastante de los roles a los que no tiene acostumbrados,  lo cual dice aun más a su favor. Después de verlo metido en la piel de hombres aventureros y de acción como Han Solo, Indiana Jones, Rick Deckard y otros tantos policías, abogados, científicos, etc…casi no lo imaginábamos en un papel que roza lo paternal y que termina conmoviéndonos como el que más. Pero es que Harry puede con todo.
Muy interesante es la forma de tratar las escenas de campo ya que, en lugar de  planos generales, Helgeland utiliza medios y primeros planos para mostrarnos el juego desde la perspectiva de sus protagonistas. Además, no se queda en los tópicos del home run, strike uno, dos, tres, etc, etc…sino que trata de desentrañar todos los aspectos del reglamento del beisbol, muchos de ellos desconocidos por la gran mayoría, sobre todo cuando se trata del público español. Pero no se preocupen, porque de aquí a que se estrene en los cines españoles tienen tiempo para informarse de todo.
En definitiva, 42 no se queda tan solo en una anécdota deportiva. Se podría decir que es un home run en un partido aburrido. Traducido al español, un triple en el último segundo o un adelantamiento en plena línea de meta. Si tienen curiosidad por saber el resultado final, siempre pueden recurrir a la versión original. Yo lo recomiendo.

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