domingo, 17 de marzo de 2013

CRÍTICA HITCHCOCK (2012)


HITCHCOCK, SACHA GERVASI (2012)
Valoración: 2,5 sobre 5

MURDER!
Por Lucía Pérez García

Nunca se encontró el cadáver. Parecía como si hubiera huido desesperadamente en un último intento por salvar su vida. Pero en la escena del crimen aun se respiraba cierto olor nauseabundo; un olor agrio y espeso que era capaz de acuchillar a sangre fría el olfato menos agudo.
Era un caso realmente complicado. Había numerosos testigos, pero ninguno sabía realmente lo que había ocurrido. Sus declaraciones no iban mucho más allá del aspecto físico de los sospechosos, lo cual tan solo permitía esbozar un retrato superficial de los mismos, en  ocasiones, bastante distorsionado.
De entre todos los nombres que facilitaron los testigos, seis fueron los más recurrentes:

-Sacha Gervasi: director de cine poco experimentado.
-Edad: 46 años.
-Móvil: tendencia a la mitomanía. Malas críticas y endebles resultados de taquilla en su debut cinematográfico en la gran pantalla.
-Pruebas: lector indiscutible del libro de Stephen Rebello Hitchcock and the making of Psycho, obviando, o eso parece, el resto de bibliografía y estudios sobre el director de Psicosis. Su inexperiencia se deja notar en las actuaciones de algunos miembros del reparto y en el enfoque de los personajes de manera equivocada y poco profunda.
-Otros datos: anteriormente solo ha realizado un documental basado en un grupo musical y titulado: Anvil: el sueño de una banda de rock (2009), bastante premiado.

-Anthony Hopkins: actor.
-Edad: 75 años
-Móvil: ha tenido que sufrir interminables sesiones de maquillaje. Desde el rodaje sufre pesadillas con Norman Bates. Tan solo se le ha visto disfrutar de verdad en la escena del estreno de Psicosis, cuya coreografía es realmente sensacional y divertida.
-Pruebas: se le ha visto caracterizado como Hitchcock e intentando imitar sus gestos y su perfil en repetidas ocasiones, aunque sin mucho éxito y de forma algo sobreactuada.
-Otros datos: ganador de un Oscar en 1991 por su interpretación del asesino caníbal Hannibal Lecter en El silencio de los corderos.

-Helen Mirren: actriz.
-Edad: 67 años.
-Móvil: no ha sido nominada al Oscar. Sin embargo, su personaje, Alma Reville, es la que lleva las riendas del film, del cual parece la total protagonista, sin menospreciar, por supuesto, los perennes perfiles del “Mago del suspense”.
-Pruebas: debido a su papel ha podido profundizar en los entresijos del mundo del cine, los cuales ya conocía de por sí, gracias a su amplia experiencia profesional como actriz.
-Otros datos: ganadora de numerosos premios durante su carrera, siendo la única actriz en recibir cuatro premios importantes (Oscar, Globo de Oro, BAFTA y Sindicato de Actores) por un mismo papel, el de la reina Isabel I de Inglaterra en The Queen (2000).

-Scarlet Johanson: actriz.
-Edad: 28 años.
-Móvil: al interpretar el papel de Janet Leight, fue obligada a pasar horas empapada y con poca ropa para representar la escena de la ducha.
-Pruebas: se le ha escuchado gritando de forma aterradora en repetidas ocasiones durante todo el rodaje.
-Otros datos: preparada como actriz desde muy joven y en escuelas de gran prestigio como es la de Lee Strasberg, no ha llegado a alcanzar un nivel de estrella más allá de su imagen. Sin embargo, no es lo peor del reparto.

-Jessica Biel: actriz.
-Edad: 30 años.
-Móvil: su papel es totalmente secundario y está demasiado enfocado hacia la antipatía por el director cuando, realmente, Vera Miles intentó agradar a Hitchcock durante todas las películas en las que trabajó para él.
-Pruebas: su actuación es realmente superficial.
-Otros datos: ha ganado varios premios menores durante  su carrera como actriz, pero aquí no lo termina de demostrar.

-James D´arcy: actor.
-Edad: 37 años.
-Móvil: no pudo participar en la escena de la ducha, ya que en la realidad, Anthony Perkins, el personaje al que daba vida en la película, no estuvo presente en el rodaje, ya que se encontraba en Nueva York preparando un papel para Broadway.
-Pruebas: ninguna.
-Otros datos: ha trabajado mayormente en televisión. Sin embargo, su actuación es la mejor de todo el plantel, llegando a confundirse en ocasiones con el verdadero Anthony Perkins.

Después de revisar los informes, estaba claro que había sido un crimen organizado. El jefe de la banda era Sacha Gervasi. El plan consistía en hacer creer al público que estaba rodando una película sobre Hitchcock y el rodaje de Psicosis. Para ello se valió de un amplio equipo de maquilladores, diseñadores y estilistas, los cuales pusieron toda su habilidad al servicio de la causa para intentar encubrir a los principales ejecutores.
Fue el mismo Gervasi el que tuvo el honor de asestar el primer golpe, y lo hizo de manera certera, con una puñalada en el pecho. Sustituyó lo que en principio debía ser la trama principal de la película por un pseudo-melodrama romántico, dejando en un segundo (o tercer, o cuarto) plano toda la profundidad y la tensión que el tema prometía.
La segunda cuchillada corrió a cargo de Anthony Hopkins quien, asfixiado tras una gruesa capa de maquillaje, quiso hacernos creer que era el verdadero Hitchcock. Para pasar desapercibido, intentaba mostrar una y otra vez su perfil ya que, cuando no lo hacía, su gestualidad manierista y caricaturesca lo delataban. Sin embargo, una vez concluido el crimen, pareció arrepentirse y nos brindó una escena realmente genial y divertida a modo de reconciliación. Aunque no creo que este pequeño detalle  le deje libre de cargos.
Tras Hopkins, entraron en escena las dos jóvenes actrices, Jessica Biel y Scarlett Johansson, ésta última empujada por la primera. Ambas se dedicaron a pasear por el estudio luciendo tipito, de tal modo que los espectadores desviaran su atención de la trama que se estaba llevando a cabo.
Helen Mirren fue la más beneficiada. El plan había reservado para ella el papel principal. Debía llevar el mando de la película. Y parece que disfrutó con ello. Tal es así, que más de uno creyó estar viendo una película biográfica de la que fuera esposa y ayudante del famoso director. Fue éste un golpe lento, largo y tortuoso; como una soga alrededor del cuello que va dejando a la víctima poco a poco sin aliento.
Quizás, el menos implicado de la banda fuera James D´arcy. Su actuación como Anthony Perkins fue excelente. Incluso pareció estar tan agradecido por el papel como el mismísimo actor lo estuvo en su época. Aunque puede que solo fuera para disimular el plan que se estaba urdiendo a su alrededor.
Finalmente, al golpe de gracia estaba reservado al espectador: testigo, verdugo y víctima a la vez, el cual, sin darse cuenta, estaba contribuyendo con el dinero de su entrada a la financiación de tan enorme crimen contra la figura de uno de los mejores directores de la historia del cine, y a su propio asesinato…
No dejaron rastro alguno de la víctima. La escena del crimen quedó totalmente vacía. Sin embargo, no consiguieron llevar su plan a las máximas consecuencias, pues el recuerdo de Hitchcock sigue vivo en millones de cinéfilos, a los cuales les costará perdonar al clan de Gervasi haberles hecho perder una hora y media de su tiempo y, por supuesto, los siete Euros de la entrada.

P.D.: “A todo el mundo le gusta un buen crimen, mientras no sea la víctima”. (Alfred Hitchcock)
     






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