viernes, 3 de enero de 2014

CRÍTICA A PROPÓSITO DE LLEWYN DAVIS , “INSIDE LLEWYN DAVIS” (2013)

DE LO MEJOR DE LOS COEN Y UN INCREIBLE OSCAR ISAAC
Por Lucía Pérez García



“Musa, dime del hábil varón que en su largo extravío,
tras haber arrasado el alcázar sagrado de Troya,
conoció las ciudades y el genio de innúmeras gentes.
Muchos males pasó por las rutas marinas luchando
por sí mismo y su vida y la vuelta al hogar de sus hombres,
pero a éstos no pudo salvarlos con todo su empeño,
que en las propias locuras hallaron al muerte ¡Insensatos!”

Odisea, Homero. 



Hay algo de circular en las odiseas que no deja de ser inquietante: el punto de partida se confunde con el final del viaje y, a su vez, el fin parece ser el inicio de otro nuevo periplo, o del mismo. Las vivencias del camino forjan la personalidad, pero en el fondo, el espíritu se conserva intacto y, en ocasiones, dolorido: “Hang Me, Oh Hang me, and I'll Be dead and gone / Hang Me, Oh Hang me...,I'll be dead and gone / wouldn't mind the hangin…but the layin in the grave so long / poor boy... I been all around this world”.

Así es la vida de Llewyn Davis (basada en la del cantante Dave Van Ronk). Una odisea. Una vida en capítulos que se repiten de diferente manera hasta volverse redundantes en sí mismos. No sabemos si volvemos al principio o si el principio fue el final. Pero el centro, a modo de una road movie musical, te engancha por el cuello hasta estrangularte. Y cuando ya no hay aire para respirar y solo te queda el sentido del oído, la melodía te hipnotiza: “Hang me, Oh hang me…”.

Como una mezcla de Homero, James Joyce y Jack Kerouac, los hermanos Coen componen una especie de biopic que nos traslada al ambiente más bohemio del Nueva York de los sesenta. Llewyn Davis es un cantante de música folk cuyo destino está marcado por el fracaso. Es artista. Es bueno. Todos lo saben. Pero eso no es suficiente. Ha perdido a su compañero Mike, a la que debía ser su chica, a su familia, el dinero, el techo donde cobijarse; ha perdido su vida y anda perdido por el mundo. Solo un pequeño grafiti en la pared de un servicio público le hace pensar: “¿Qué estás haciendo?”.  Simplemente, cantar.

Y es que la música es el núcleo de la película. No hay un fondo instrumental que acompañe las imágenes, sino que son las canciones interpretadas por los propios actores las que configuran una banda sonora tan genial como singular. Todo empieza con una canción y termina con una canción. Y todas las canciones dicen algo de los personajes o de la situación. Hablan, sobre todo, de la pérdida y de la muerte. Pero lo hacen de la una manera tan sutil y tan bella que convierten la muerte en resurrección. Una resurrección a través del arte. 

Oscar Isaac es la película por sí solo. Siempre está presente. Él y su voz. El resto de personajes aparecen y desaparecen como hitos en el camino de este músico errante. Pero los pocos minutos que protagonizan son tan intensos como la vida del propio Llewyn: Carey Mulligan y Justin Timberlake, Jill y Jim,  pareja musical y de ficción cuyas voces encajan a la perfección; Garret Hedlund prácticamente inerte, como una versión ligh de Ryan Gosling, y John Goodman…cuya presencia últimamente siempre huele a Oscar (The artist, Argo). El gato se merece una reseña aparte. Los hermanos Coen han conseguido echar por tierra la famosa frase de Hitchcock: “Nunca se te ocurra hacer una película ni con animales, ni con niños ni con Charles Laughton”. Si hubiera categoría de mejor animal revelación, sin duda el premio se lo llevaría este gatito pardo.




Y en el cine, esta vez, todo terminó como empezó. Los créditos finales suscitaron tanta expectación como los primeros tres minutos de Oscar Isaac en el escenario. Nadie movió un pelo hasta que no se calló al música y la pantalla se quedó en negro (y ésto es verídico). Habíamos vivido una odisea, y para completarla, era necesario disfrutarla hasta el final  de los finales, que no es otro que en principio, porque te aseguro que saldrás pensando y volverás una y otra vez  ese Hang me, Oh hang me


Valoración: 8.5 / 10

A PROPÓSITO DE LLEWYN DAVIS, “INSIDE LLEWYN DAVIS” (2013)
Director: Joel y Ethan Coen
Reparto: Oscar Isaac, Carey Mulligan, John Goodman, Garrett Hedlund, Justin Timberlake, F. Murray Abraham, Adam Driver, Ricardo Codero, Alex Karpovsky, Max Casella, Ethan Phillips, Stark Sands


3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Pues la verdad es que no he visto mucho de ellos (tengo pensado ver algunas hora), pero de las que he visto esta ha sido con diferencia la que más me ha gustado. Las canciones me encantan y además es una película que tiene mucho que analizar. Yo, ya que prisioneros va a ser imposible, le daba el oscar a esta.

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    2. Bueno quien sabe, a lo mejor si nominan a prisioneros aunque lo tiene bastante difícil.

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