martes, 23 de julio de 2013

CRÍTICA LLÉVAME A LA LUNA "UN PLAN PARFAIT" (2012), PASCAL CHAUMEIL

LLÉVAME A LA LUNA “UN PLAN PARFAIT” (2012), PASCAL CHAUMEIL
Reparto: Diane Kruger, Dany Boon, Etienne Chicot, Yoli Fuller, Robert Plagnol, Alice Pol

Valoración: 8.5 / 10

UN PEQUEÑO PASO PARA EL HOMBRE, PERO UN GRAN PASO PARA LA “FELICIDAD”
Por Lucía Pérez García

Yo quiero ser tan alta como la luna, y después de ver esta película todavía más. Será previsible, típica,  tontuna y todo lo que ustedes quieran, pero pocas veces sale uno tan feliz del cine como lo hice yo ayer después de ver Llévame a la luna. Y es que en la hora y cuarenta y cinco minutos que dura la película estuve, no solo flotando por la luna, sino escalando el Kilimanjaro, dando una vuelta por Moscú y visitando las iglesias góticas de París. Por eso, cuando abrieron las puertas de la sala, lo primero que hice fue mirar al cielo y fijar mi objetivo: ¡Hasta el infinito y más allá!
Puedo parecer algo exagerada pero para mí ha sido una de esas sorpresas inesperadas que de vez en cuando te da el cine, como me pasó, por ejemplo, con Un lugar donde refugiarse. En principio pensaba ver Ahora me ves (próximamente), pero por casualidades de la vida (y porque tenía un 2x1 para verla) decidí probar suerte con esta primero. Y vaya si tuve suerte. Todavía me dura la felicidad.
Aun así, reconozco que no es una película de Oscar, ni mucho menos, pero cumple completa y eficazmente con su objetivo, que no es otro que el de hacerte reír y pasar un buen rato. A veces hay que dejar de lado los aspectos formales y dejarse llevar. Por eso no me importa que Alice Pool sobreactúe y camine como una gallina, que Dany Boon (Bienvenidos al norte) haga el mismo papel de siempre, que muchas de las situaciones sean totalmente previsibles, etc, etc…me quedo con el cambio de Diane Kruger (Troya, Malditos bastardos), las historias absurdas que le acurren a los protagonistas (mucho mejores incluso que las tomas falsas de los créditos), los fantásticos paisajes africanos, los muñecos-rata de ojos gigantescos (buenísimos)...y, sobre todo, con la felicidad que despide toda la película a pesar de lo mal que se lo hace pasar Kruger al buenazo de Boon.

Al final todos son felices y comen perdices (y otras cosas más asquerosas). Y yo más que nadie. Totalmente recomendada. Olvídense por un día de tanta película de terror y de zombis y decídanse por una opción más agradable. Prometo (a no ser que no le gusten las comedias o las películas románticas, aunque en tal caso no creo que estuvieran leyendo esta crítica) que no se arrepentirán.

No hay comentarios:

Publicar un comentario