lunes, 30 de enero de 2017

CRÍTICA DE LION (2016)

LION: UN LARGO CAMINO EN BUSCA DEL YO 
Por Lucía Pérez García 






Hay gente que pierde el tren y gente que lo coge demasiado pronto, y equivocado. Aunque más que equivocado, el tren de Saroo Brierley era un tren diferente. La vida eligió otra vida para él, en un mundo que era otro mundo, pero con el mismo amor. Un amor que descubrió inmenso y por duplicado cuando el mismo tren volvió a recogerlo. Un amor al que también él había contribuido. Hacia el encuentro y el reencuentro.


Dejando al desencuentro de lado. Porque solo hay tiempo para hallar. Para avanzar. Como un tren. Observando y escuchando un camino de dos sentidos, y uno solo: el de la experiencia. La de un niño al que Sunny Pawar pone los ojos y un adulto al que Dev Patel le da la fuerza. La de dos madres que aman con la misma intensidad con la que Saroo se da a sí mismo, y se aleja para seguir regalando al mundo esa bendición de la que habla Nicole Kidman entre lágrimas. Las mismas lágrimas que, inevitablemente, hay que derramar, cuando Garth Davis nos sube al tren sin dar media vuelta y dejando para la realidad lo que solo ella puede aportar. 



Recuerdos y sentimientos mezclados de forma casi geográfica. Montañas y caminos traspasados solo con la emoción. De un click de ratón. De evocaciones color tierra y sabor India. De la persona de Saroo que somos nosotros mismos. Sintiendo su ansia y la vibración del descubrimiento. Como leones enjaulados que descubren la libertad que siempre han tenido y corren hacia su propio yo. Que somos nosotros. La vida. El hogar. Donde esté el corazón. Corazón, de león.  


Valoración: 9 / 10 LION (2016) 

Director: Garth Davis 
Reparto: Dev Patel, Sunny Pawar, Nicole Kidman, Rooney Mara, David Wenham, Nawazuddin Siddiqui, Tannishtha Chatterjee, Deepti Naval, Priyanka Bose, Divian Ladwa 
Género: Drama, basado en hechos reales 
Libro: Un largo camino a casa, de Saroo Brierley 
Duración: 120 min.

domingo, 29 de enero de 2017

CRÍTICA DE EL EDITOR DE LIBROS (2016)

UNA PELÍCULA QUE INVITA A LEER 
Por Lucía Pérez García  




Cuando nada más empezar una película te entran unas ganas increíbles de leer puede deberse a dos cosas: 1. La película es terriblemente aburrida; 2. La película es terriblemente interesante. En el primer caso, lo terrible es claramente visible. En el segundo, el de El editor de libros, lo terrible se convierte en terribilitat: fuerza creadora, locura, el éxtasis y el tormento del artista, y de quien lo acompaña en su veloz e imparable caminar.  

El debut como director de Michael Grandage no es una obra de arte, sino una buena obra que habla del arte de obrar una obra maestra. Un recorrido tan furioso y desenfrenado como la época y la mente de Thomas Wolfe, a quien solo aquieta la figura escondida del editor. Alguien que no crea, pero que conoce como nadie los entresijos del proceso creativo. El maestro -siempre en segundo plano, aun siendo protagonista- que guía los pasos, frena cuando es necesario, y crea –también- el ambiente perfecto para crear. Inteligencia, tranquilidad y paciencia. Cualidades que solo podían tener el porte elegante de Colin Firth, gran contrapunto a Jude Law.  



Una película a la americana en los albores de un loco siglo XX para las artes americanas, que nacieron precisamente con la literatura y la música. Donde el jazz acompaña el irrefrenable impulso literario de Thomas Wolfe y a su bohemia persona; que solo serán apaciguados por los temas de aire más clásico que simbolizan todo aquello que su editor –y amigo- Max Perkins, le intenta inculcar. De tal manera, que a su muerte, la del excéntrico y simpático artista, ya se ha convertido en un clásico, honrado por el precioso réquiem compuesto por Adam Cork.  



Valoración: 8 / 10 

EL EDITOR DE LIBROS “GENIUS” (2016) 
Director: Michael Grandage 
Reparto: Colin Firth, Jude Law, Nicole Kidman, Laura Linney, Guy Pearce, Dominic West, Vanessa Kirby, Demetri Goritsas, Katherine Kingsley, Andrew Byron, Jacqui Boatswain, Leon Seth 
Libro: Max Perkins: Editor of Genius, de A. Scott Berg 
Género: Drama, literatura, basado en hechos reales 
Duración: 104 min.

jueves, 26 de enero de 2017

CRÍTICA DE LOVING (2016)

LOVING: AMAR EN TIEMPOS DE GUERRA 
Por Lucía Pérez García  




Blanco. Amor puro por encima del mismo Apocalipsis. Transparente y callado Richard Loving-Joel Edgerton. Tímidas palabras y gestos bruscos. Casi cowboy. Casi. Con lágrimas al ras. Como la nieve, pero cálido. Níveo color de piel. Alma cándida. A su lado, fría Mildred Loving-Ruth Negga. ¿Miedo? Jeff Nichols y el tiempo detenido que nunca se detiene. Mirar la aguja de un reloj sobre la esfera blanca. Apuntando siempre a los paisajes del sur. Donde a su mente le gusta perderse en distintos niveles de realidad. En el barro de sus historias. Donde incluso lo real, incluso Loving, nos parece increíble. También bonito. Y donde la música de David Wingo aclama el triunfo final del amor. ¿Blanco? 



Negro: dolor. Valor. De ébano Mildred Loving-Ruth Negga. Triste. Hasta pensar en la rendición. Adiós amor. Despedida que nunca roza los ojos de Edgerton. Lejos del negro pensamiento que acosa a Mildred. O de una actriz menos merecedora de nominación que él. Tema extraordinario en su color. Negro en boga que acaba perdiendo brillo por su misma condición de moda. Negra en su más blanco sentimiento. Aunque, quizás, pienso, hubiera sido simplemente extraordinaria en manos de Ang Lee. 



Valoración: 7 / 10 

LOVING (2016) 
Director: Jeff Nichols 
Reparto: Joel Edgerton, Ruth Negga, Michael Shannon, Marton Csokas, Nick Kroll, Jon Bass, Bill Camp, David Jensen, Alano Miller, Sharon Blackwood, Chris Greene 
Género: Drama, racismo, basado en hecos reales 
Duración: 123 min.

miércoles, 25 de enero de 2017

CRÍTICA DE FIGURAS OCULTAS (2016)

FIGURAS OCULTAS O COMO LAS CRIADAS VOLVIERON A SUEPRAR A LAS SEÑORAS 
Por Lucía Pérez García 



Todo puede resumirse en una escena: Katherine G. Johnson (Taraji P. Henson) corriendo al ritmo de “Runnin” de Pharrel Williams. Una época: ser mujer, y negra en 1960. Una carrera: no solo la espacial. Un tono: sarcástico. La sonrisa que nace del drama más oscuro. Pocas veces escondido. Tantas veces contado. Menos veces con el tono amable y esperanzador que Theodore Melfi infunde a sus películas. 


La cara de Octavia Spencer siempre ayuda. El personaje de Kevin Costner. También la música del que ganara un Oscar con la canción “Happy” de Los minions. Y, sobre todo, las ganas, el ánimo y la capacidad de trabajo de esas tres mujeres. Que más allá de la lucha -no solo por un sueño, sino por una vida-, eran mujeres queridas por los suyos, que nunca perdían la sonrisa. Como tampoco podemos perderla nosotros aun sabiendo el drama que se esconde detrás de esas figuras que, a partir de ahora, ya no estarán tan ocultas. Quizás no sea tan de Oscar como la pintan –este año el negro no tiene más remedio que estar de moda-, pero consigue pintarte una sonrisa de Oscar.


Valoración: 6.8 / 10 

FIGURAS OCULTAS “HIDDEN FIGURES” (2016) 
Director: Theodore Melfi 
Reparto: Taraji P. Henson, Octavia Spencer, Janelle Monáe, Kevin Costner, Jim Parsons, Mahershala Ali, Kirsten Dunst, Glen Powell, Rhoda Griffis, Ariana Neal, Maria Howell, Alkoya Brunson, Jaiden Kaine, Wilbur Fitzgerald, Saniyya Sidney, Bob Jennings, Lidya Jewett, Ron Clinton Smith 
Género: Drama, racismo, basado en hechos reales 
Duración: 127 min.

domingo, 22 de enero de 2017

CRÍTICA DE LA LUZ ENTRE LOS OCÉANOS (2016)

UNA LUZ EN EL OCÉANO DE CIANFRANCE 
Por Lucía Pérez García  




Es la primera vez que no salgo con depresión de ver una película de Derek Cianfrance. Siempre tan “valentine”, pero tan inmensamente “blue”. Como si más allá no hubiera nada. Solo más tristeza y melancolía. Ha sido la primera vez, digo, y ha sido en un faro solitario. Lugar de meteorología y emociones agitadas, de desolación intrínseca, donde el director ha encontrado al fin un poco de luz. 

Una luz tamizada, donde choca el caramelo con el vinagre. Donde Stedman, y luego Cianfrance en una calcada adaptación, vieron el mayor -y más empalagoso- de los romances y el mayor -y más terrible- de los sacrificios. “Valentine” y “blue” se vuelven a ver las caras. Pero esta vez sí hay algo más allá. Y no es tristeza y congoja, sino esperanza y perdón.  





Todo está al servicio de una historia enormemente turbadora. La misma, o mejor, Alicia Vikander de La chica danesa. Fassbender, en el justo debate del amor, el deber, el trauma y la ética. Unos colores que hablan. Un paisaje enorme y doblemente romántico y amenazador, donde es difícil atisbar esa luz. Y una cuestión moral impresionante. Con una Rachel Weisz algo más intensa, y una música que no pareciera tan del Desplat más atareado –y manido-, parecería totalmente que estamos viendo el libro, y leyendo la película.  


Valoración: 7.5 / 10 

LA LUZ ENTRE LOS OCÉANOS “THE LIGHT BETWEEN OCERANS” (2016) 
Director: Derek Cianfrance 
Reparto:Michael Fassbender, Alicia Vikander, Rachel Weisz, Bryan Brown, Anthony Hayes, Caren Pistorius, Leon Ford, Benedict Hardie, Florence Clery Novela: M. L. Stedman 
Género: Drama, romántico 
Duración: 113 min

sábado, 21 de enero de 2017

CRÍTICA DE JULIETA (2016)

CUANDO JULIETA ME DESCUBRIÓ A ALMODOVAR
Por Lucía Pérez García 




Mi historia con Almodóvar es la de la negación rotunda. Hasta hace solo unos meses mi cultura almodovariana era cero. Un rechazo infundado. Pura cabezonería. Pero saber que no soy única en el mundo me consuela. No me alegro de los odios ajenos, sino de los aborrecimientos convertidos en adhesión y los rencores reconciliados con la cinefilia. Me anima pensar que, como yo, muchos descubrirán en el momento justo–cuando estén verdaderamente preparados para ello- a un director excepcional. 

Lo más curioso de esta historia, y por eso la cuento en este preciso momento, es que todo empezó con Julieta. Las ansias intrínsecas del crítico aficionado son poderosas. Y lo mejor es que nunca sabes lo que vas a encontrar en el camino. Una de Almodóvar en cartelera. Habrá que verla. Habrá que hacer la crítica. Pero… ¿Cómo voy a escribir sobre algo que no tengo ni idea? Mi gozo en un pozo. Y en ese momento, alguien me aconsejó “volver” al pasado. Y allí que me fui, para no “volver”. 


Tras un largo viaje donde descubrí: lo guapa –con A- que puede ser Gael García Bernal, lo buena que puede ser la mala educación, lo emocionante que es habitar la piel de un personaje a través de la música de Alberto Iglesias, todo lo que tiene que contar una madre, y el agrado que conlleva, o que se puede hablar con ella –sea quien sea-, incluso cuando no te escucha; me sentí preparada. Ahora creo que puedo conocer a Julieta. 


Y la conocí. De todas las edades, pero siempre triste. Una chica a la que quizás no volvería. Que tiene lo mejor del color y el arte de Almodóvar, y lo peor de la depresión absoluta. De una tristeza que, por inmensamente triste, no quiero dejar entrar. Una chica de incontinencia contenida que son dos actrices a la vez. Con el mérito añadido de vivir en la absoluta desolación. Una chica a la que acompañan dos grandes secundarias –Inma Cuesta y una sequísima Rosy de Palma-. Una chica tan poco Almodóvar, como Almodóvar de pies a cabeza. Pues las personas son en el momento en el que viven. Y hoy, Almodóvar es Julieta. 


Valoración: 7 / 10 

JULIETA (2016) Director: Pedro Almodóvar 
Reparto: Emma Suárez, Adriana Ugarte, Daniel Grao, Inma Cuesta, Darío Grandinetti, Rossy de Palma, Michelle Jenner, Pilar Castro, Susi Sánchez, Joaquín Notario, Ramón Agirre, Nathalie Poza, Mariam Bachir, Blanca Parés, Priscilla Delgado, Sara Jiménez, Tomás del Estal, Agustín Almodóvar, Bimba Bosé 
Género: Drama 
Duración: 96 min

viernes, 20 de enero de 2017

CRÍTICA DE UN MONSTRUO VIENE A VERME (2016)

MONSTRUOS DE TINTA 
Por Lucía Pérez García 






La visita de un monstruo no es la más agradable. Siempre esconde algo. Pero si un monstruo viniera a verme, me gustaría que fuera de acuarela. Porque yo creo que los monstruos viven en la pintura. En la cueva más profunda del alma humana, donde solo pueden llegar las manchas y los trazos. Allí donde el sueño –no tiene por qué ser de la razón- gira la llave del subconsciente dejando libres las pesadillas. Horribles sueños como el de Connor: todo “oscuridad, viento y gritos". Escupidos en manchas deformes que cobran las formas más siniestras. Negras y rojas. Como el infierno. Que hace feo un negro que en realidad es todo belleza. 



No es agradable. Por eso se llaman monstruos. Pero existen por una razón –esa que también los crea-. Fuertes, terribles y amenazadores. Expulsan su tinta de calamar sobre nosotros para cegarnos. Y una vez ciegos, nos empujan hacia el camino. De nosotros depende ver las señales. No con los ojos. Como la pintura, los monstruos son criaturas de los sentidos.  


De los sentidos es también el cine. De lo inconmensurable –árboles que arrancan sus raíces-, de la oscuridad más romántica –el tiempo arrebatado, el frio, los cementerios, la enfermedad, la muerte-, de la furia, la incomprensión y la vida–Connor y su familia-, de la lágrima –sutil, y no tan fácil como parece-, del arte –las historias, el dibujo, de nuevo la vida y la muerte-, de la fantasía –la música, el arte, el cine-. 

No asustes a los monstruos que quieran asustarte. Déjalos que te llamen y ábreles la puerta. Escúchales con atención. Aprende. El arte, el cine, como los monstruos, siempre nos enseñan algo. 


Valoración: 7 / 10 

UN MONSTRUO VIENE A VERME “A MONSTER CALLS” (2016) 
Director: J. A. Bayona 
Reparto: Lewis MacDougall, Sigourney Weaver, Felicity Jones, Liam Neeson, Toby Kebbell, Geraldine Chaplin, James Melville, Garry Marriott, Joe Curtis, Kai Arnthal, Max Gabbay 
Género: Fantástico, drama, enfermedad 
Duración: 108 min

miércoles, 18 de enero de 2017

CRÍTICA DE EL HOMBRE DE LAS MIL CARAS (2016)

EL HOMBRE DE LAS MIL CARAS: COMO ROBAR... UNOS CUANTOS MILLONES.
Por Lucía Pérez García







Cómo entender algo que no entiendes, de lo que no tienes ni idea, que además no es un tema que te interese especialmente, y estar casi dos horas pegado a la pantalla con una tensión creciente: 

1. Prepárate para ver una historia tan real como que sigue ocurriendo, y tan ficticia como un relato surrealista, que no es otra cosa que algo más allá de lo real. Un juego de verdadero o falso. 

2. Asegúrate de que el director sea Alberto Rodríguez, actual maestro indiscutible del thriller nacional, y cabeza de serie del cine andaluz –desde Sevilla con amor-. 

3. Sal de La isla mínima -sin olvidar antecedentes-, y céntrate en el aquí y ahora. A la mínima que te distraigas, te toman el pelo... y los ahorros.

4. Pon mucha, mucha atención desde el minuto cero, porque no sobra una palabra y la cosa tiene mil caras. Resultado infalible de una larga colaboración entre Rafael Cobos y el director Sevillano. 


5. Párate un momento a pensar desde que punto de vista está contada la historia. Un tal Camoes, trasunto de varios personajes reales. ¿Quién mejor que un hombre que es en sí mismo muchos hombres, para contar una historia que tiene mil caras? 

6. Avanza con la música de Julio de la Rosa. Impulso esencial de la película. No te dejará respirar. Carrera… ¿de fondo o velocidad? 

7. No te fíes de la caracterización, sino de los actores. 

8. Admira el cartel.

9. Disfruta de una película de espías, corrupción y engaños, con once nominaciones al Goya


Valoración: 7.5 / 10 

EL HOMBRE DE LAS MIL CARAS 
Director: Alberto Rodríguez 
Reparto: Eduard Fernández, José Coronado, Carlos Santos, Marta Etura, Emilio Gutiérrez Caba, Luis Callejo, Tomás del Estal, Israel Elejalde, Pedro Casablanc, Enric Benavent 
Género: Thriller, basado en hechos reales 
Duración: 123 min.

lunes, 16 de enero de 2017

CRÍTICA DE ¿TENÍA QUE SER ÉL? (2016)

SÍ, TENÍA QUE SER JAMES FRANCO 
Por Lucía Pérez García 






¿Quién mejor que él? Si sumamos comedía gamberra, bastante “funking”, pero tontorrona y bienintencionada, con guión de Jonah Hill, el resultado es incuestionable: James Franco. Al cubo: guapísimo, sinvergüenza y artísticamente personal –obras propias incluidas-. No es el fin. Es una continua juerga. Una fiesta -donde no suelen faltar las salchichas en alguna de sus variedades- a la que es imprescindible asistir sin etiqueta y en rigurosa versión original. Sin condimentos lingüísticos patrios, normalmente más burros que sus parientes anglosajones.  



Y cuando a la fiesta se unen el cómico que Bryan Cranston lleva dentro, el secundario sobresaliente de Keegan-Michael Key, y un váter multiusos que aúna todos los adjetivos de los personajes en liza, no hay razón para no asistir. Porque aun siendo previsible dentro de las imprevisibilidades de la excentricidad, es la mejor comedia de John Hamburg -¿Qué tiene este hombre con los váteres?-. Porque los buenos ratos sin más están, en ciertas ocasiones, infravalorados. Porque nunca está de más reírse un rato sin maldad y acabar contento. Porque detrás de esas pinturas de animales obesos y haciendo sus cositas hay una pincelada interesante. Y porque tenía que ser él –que se lo toma todo muy en serio- y no otro. 


Valoración: 6 / 10 

¿TENÍA QUE SER ÉL? “WHY HIM?” (2016) 
Director: John Hamburg 
Reparto: Bryan Cranston, James Franco, Zoey Deutch, Megan Mullally, Griffin Gluck, Keegan-Michael Key, Andrew Rannells, Zack Pearlman, Adam DeVine, Cedric the Entertainer, Kaley Cuoco, Jacob Kemp, Steve Aoki, Gene Simmons, Paul Stanley, Elon Musk 
Género: Comedia 
Duración: 111 min.

domingo, 15 de enero de 2017

CRÍTTICA DE TARDE PARA LA IRA (2016)

VIVIENDO UNA TARDE LLENA DE IRA
Por Lucía Pérez García





Es momento de olvidar los géneros cinematográficos y centrarse en el asunto. De dejar de lado las influencias –por mucho que todo me recuerde a un Winding Refn a la española, Ryan Gosling castizo incluido-. Es momento de dejar de pensar en que no me gusta el flamenqueo, y que no me agrada la concepción musical. Dejar de pensar en que no soy ni mucho menos aficionada al cine kinki y sus barrios dejados de la mano de Dios. No quiero empezar con mal pie por odiar tanto cartelito en los primeros minutos, y sentir un pequeño rechazo inicial por la cámara. Nada de eso. Es momento de hablar, no solo de la ira, sino de aquello que la despierta y la mantiene viva. Del cómo y el porqué. Del qué haría yo en su lugar.


Difícil tarea. Con un ritmo que ni lento ni rápido. Ni obvio ni lleno de suspense. Ni odioso ni agradable. Un avanzar sin prisa pero sin pausa hacia delante: en el tiempo, el camino, el objetivo, la venganza y la ira. Y un personaje, el de Antonio de la Torre, que te lleva consigo a la espalda –y aquí se acaba el rechazo inicial a la cámara-, sin intentar en ningún momento que entiendas y aceptes sus actos. ¿Cómo lo hago? Observando y dejándome llevar. ¿Hacía la ira? Quizás, pues al final pensé: “Genial, pero yo hubiera sido más violenta”.  


Valoración: 7 / 10 

TARDE PARA LA IRA (2016) 
Director: Raúl Arévalo 
Reparto: Antonio de la Torre, Luis Callejo, Ruth Díaz, Manolo Solo, Alicia Rubio, Raúl Jiménez, Font García 
Género: Thriller 
Duración: 92 min.

sábado, 14 de enero de 2017

CRÍTICA DE LA LA LAND - LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS (2016)

LA LA LAND: PARA ENAMORADOS DEL MUSICAL SIN CAUSA
Por Lucía Pérez García




It’s wonderful. It’s marvelous. No es Whiplash, pero se disfruta como si fueras un gato jazz. Arriki-tiki-tiki: “Se escucha el trombón/ o un buen saxofón al improvisar/ No hay quien pueda aguantar/ sin ponerse a bailar”. Damie Chazelle nos regala unos zapatos de claqué imaginarios para que salgamos del cine como Gene Kelly bajo la lluvia de invierno, primavera, verano y otoño. Porque todos los días se puede soñar. La La Land. 

La ciudad de las estrellas brilla para todos. Americano en París o europeo en América. Como en un musical clásico. Decorados, colores que hablan, pasos de baile colándose a cada… paso. Acercándonos un poco más a las estrellas. Las del cine de la edad dorada de Hollywood. Las de un Hollywood que aún conserva soñadores. Chazelle. Un piano que es un personaje más. Un compositor, Justin Hurwitz, casi salido de los años cincuenta. Los grandes ojos de Emma Stone. Esa nueva mirada de Ryan Gosling. Más cálida, más brillante, más cercana a las estrellas de esa ciudad que quiere brillar solo para ti, que estás viendo la película entusiasmado.  


Sincopada. Como el jazz. Tan clásica y tan moderna. Pura nostalgia. Llena de ilusión. Crazy, love, pero no stupid. Con un final que recuerda a tantas cosas. Que te resguarda bajo un paraguas en plena medianoche del París más bohemio y vanguardista. Que incluso te invita a un café… society. Un final de miradas. Un final que la última nota del piano de Gosling deja a la expectativa. Un final como solo Gene Kelly y Vicente Minelli podrían imaginar, si hubieran conocido a este director que, con 31 años, es más soñador que ninguno. La La Land.

"This is the star of something beautiful". 



Valoración: 8.9 /10 

LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS “LA LA LAND” (2016) 
Director: Damien Chazelle 
Reparto: Ryan Gosling, Emma Stone, John Legend, Rosemarie De Witt, J.K. Simmons, Finn Wittrock, Sonoya Mizuno, Jessica Rothe, Jason Fuchs, Callie Hernandez, Trevor Lissauer, Phillip E. Walker, Hemky Madera, Kaye L. Morris 
Género: Musical, romántica. 
Duración: 127 min

jueves, 12 de enero de 2017

CRÍTICA DE KUBO Y LAS DOS CUERDAS MÁGICAS (2016)

KUBO Y LAS MANOS MÁGICAS DE LAIKA ANIMATION 
Por Lucía Pérez García 




 ¿Dónde está verdaderamente la magia? ¿En la leyenda y la tradición? ¿En el recuerdo? ¿En unos personajes fantásticos? ¿En una historia de aventuras, lazos familiares y espíritus del pasado? ¿En la historia dentro de la historia, dentro de la historia? ¿En la propia magia de contarlas todas juntas sin perder un ápice de imaginación? Kubo pulsa las cuerdas mágicas de la emoción desde que te preguntas si lo que estás viendo es realmente stop-motion o animación digital. Desde que te frotas los ojos, vuelves a mirar, y sigues con la boca abierta. 


Laika tiene su propio mundo. Diversos, como el de Coraline. Alucinantes, como el de Norman. De queso, como el de los boxtrolls. Mundos increíbles que dan al escultor un status privilegiado en la animación. Que te descolocan la mandíbula ante la imposibilidad de cerrar la boca de asombro. Mundos tan impensables e inconcebibles que la mente solo puede procesarlos con la fascinación del olor a plastilina. Tanto es así, que parecía que más allá de aquellos mundos maravillosos no había nada nuevo. Hasta que llegó Kubo con su guitarra mágica, y un poquito de CGI, a contarnos su historia. 



Y así, música mediante, con la falsa diégesis de Dario Marinelli en compañía del mismo Kubo, un mono, un guerrero escarabajo y un sinfín de aventuras por el Japón feudal, no podemos más que quitarnos el casco ante Travis Knight, noble caballero del stop-motion.


Valoración: 9 / 10 

KUBO Y LAS DOS CUERDAS MÁGICAS “KUBO AND THE TWO STRINGS” (2016) 
Director: Travis Knight 
Género: Animación, aventuras 
Duración: 101 min.

miércoles, 11 de enero de 2017

CRÍTICA DE COMANCHERÍA (2016)

COMANCHERÍA: EL DESOLADOR PAISAJE DE LA DECADENCIA
Por Lucía Pérez García


 
Hell or high wáter: pase lo que pase. Los hermanos Toby y Tanner Howard (Chris Pine y Ben Foster) roban bancos mientras dos Rangers de Texas, Marcus Hamilton (Jeff Bridges) y Alberto Parker (Gil Birmingham), les persiguen. Una especie de miserables en clave de western contemporáneo, independiente y crepuscular. Una road movie por los bancos del estado más cinematográfico del Oeste. Robos, tiroteos, persecuciones. Steinbeck contra -y con- Cormac McCarthy. Paisajes eternos en plena transición hacia algo desconocido. Personajes resistiéndose a cambiar. Sí, o sí. Hell or high water.



Comanchería es un western en toda regla. Un western contemporáneo de vocación independiente, con todo lo que ello conlleva. De bueno y de malo. De opiniones y gustos variados. Con trasfondo social asociado a una atmósfera desoladora, antihéroes fracasados o en plena decadencia -física o moral-, y música –entre la tradición country y las tendencias actuales del western- de Nick Cave y Warren Ellis, colaboradores habituales del universo de John Hillcoat, tan sucio, decadente y mccarthyano como el que nos ocupa. A más de excelentes actuaciones de los protagonistas. Acento sureño extremo, hasta el mismo ocaso del lenguaje, incluido. 


La cuestión está en plantearse la película como lo que es. Saber sumergirse en una podredumbre humana que se atisba desde el cambio y que puede olerse en cada imagen. Saber, y disfrutar con ello. Algo que no se permite –o no puede- todo el mundo. Incluso siendo aficionado al género americano por excelencia. 


Valoración: 6.5 / 10 

COMANCHERÍA “HELL OR HIGH WATER” (2016) 
Director: David Mackenzie Reparto: Jeff Bridges, Chris Pine, Ben Foster, Gil Birmingham, Katy Mixon, Dale Dickey, Kevin Rankin, Melanie Papalia, Lora Martinez-Cunningham, Amber Midthunder, Dylan Kenin, Alma Sisneros, Martin Palmer, Danny Winn, Crystal Gonzales, Terry Dale Parks, Debrianna Mansini, John-Paul Howard 
Género: Western, cine independiente 
Duración: 102 min.

lunes, 9 de enero de 2017

CRÍTICA DE SILENCIO (2016)

UNA SILENCIOSA LLAMADA DE  FE
Por Lucía Pérez García






No hay silencio más ruidoso que el de la duda:
Por eso Shusaku Endo tituló así una novela de la que Scorsese no pudo más que respetar cada palabra, imaginando un grandísimo guión.
Por eso la película ha terminado saliendo a flote después de tantos años de incertidumbre. 
Por eso el sonido ambiente es parte esencial. 
Por eso la música de Kim Allen y Kathryn Kluge es omnipresente en su casi inexistencia. 
Por eso el paisaje abruma. 
Por eso el mar y sus olas. 
Por eso un estilo que, en su grandeza, roza lo independiente. 


No hay silencio si sabemos escuchar:
Por eso habla la naturaleza, y hasta una simple existencia. 
Por eso la paciencia. 
Por eso Kichijiro. Porque Dios nos pone a prueba.
Por eso los personajes se consumen –física y psicológicamente- en su ignorancia. 
Por eso las terribles y explícitas torturas. 
Por eso no percibimos la música cuando ÉL se manifiesta. 
Por eso el sutil y a la vez explícito paralelo con la Pasión. 
Por eso la confusa actuación de Andrew Garfield (más floja, pero más profunda que en Hasta el último hombre).
Por eso la angustia y la desesperación. 
Por eso las casi tres horas de película. Escuchar requiere su tiempo.
Por eso Scorsese no ha hecho una película divertida y para todo el mundo (como El lobo de Wall Street), ni una película excelente y perfecta, sino una obra solo apta para aquellos dispuestos a entregar los sentidos. A ver el verdadero sentido. 


Y después ¿qué? 
Aunque nadie lo sepa, incluso aunque tú mismo no te hayas dado cuenta, Dios sabrá si has escuchado. Pon atención y ten fe, porque ese Silencio te ayudará a soportar el mayor de los tormentos imaginable. Escucha. Porque estará donde menos te lo esperas.





Valoración: 8.8 /10



SILENCIO “SILENCE” (2016)

Director: Martin Scorsese

Reparto: Andrew Garfield, Adam Driver, Liam Neeson, Ciarán Hinds, Issei Ogata, Tadanobu Asano, Shin'ya Tsukamoto, Ryô Kase, Sabu (AKA Hiroyuki Tanaka), Nana Komatsu, Yôsuke Kubozuka, Yoshi Oida, Ten Miyazawa

Novela: Shusaku Endo

Género: Religión, drama.

Duración: 159 min.