martes, 31 de mayo de 2016

CRÍTICA DE ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO (2016)

UN POCO MENOS DE MUCHOSIDAD 
Por Lucía Pérez García 




Todo es absurdo en la vida de Alicia. Y como tal, no puede verse más que con los ojos felices de un ser surrealista. Sin filosofías que estropeen la muchosidad característica de los escritos de Lewis Carroll. Johnny Deep podría hacerle la competencia al mismo Dalí en extravagancia. Sacha Baron Cohen y Helena Bonhan Carter no se quedan atrás en la carrera por el trofeo del absurdo. ¡Qué le corten al cabeza al sentido del ridículo! La hora del té sería la quedada perfecta del grupo dadaísta. Los diálogos bien podrían salir de una intensa sesión de escritura automática. De esa que brota sin pensar pero parece haberse pensado durante años enteros. El mundo colorido, lleno de criaturas parlantes, a cada cual más pintoresca y con un carácter más peculiar, es la perfecta recreación de las fantasías infantiles, tan queridas por aquellos que ven en el subconsciente un lugar donde vivir las aventuras siempre soñadas, pero en vivo y en directo, totalmente materializadas. Danny Elfman decide que un coro infantil aquí y unas orquestas de brillantina acá. Si quisiera esconderse, siempre veríamos su sonrisa flotando, como la del gato de Chesire. Al ladito de sus dientes, los de Tim Burton, que ni disfrazado de productor camufla su estilo de marca registrada. Aquí el más normal parece ser el director, James Bobin, al que imagino como el rey consorte de la reina de corazones: pequeñito y obediente, siempre caminando detrás. El que manejó las marionetas en dos ocasiones (Los Muppets y El tour de los Muppets), es aquí una marioneta más en manos de los titiriteros más disparatados y sinvergüenzas. 


¿Y nosotros? Tenemos dos opciones. La primera, quedarnos con la muchosidad y al curiosura, es decir: con el increíble mundo de los relojes, ese minuto que falta para la hora del té, las versiones en miniatura de los adorables personajillos, la postura princesil de Anne Hathaway, y el disparate –tremendo disparate- de historia sobre la gran cabeza de la reina. La segunda, pensar que todo es una tontería. Y lo que es peor, una tontería más tonta que la primera. Lo cual es cierto. Es una tontería, y es más tontería que su predecesora. Pero menos y menos son más. Y en el país de las maravillas, así como al otro lado del espejo, tontería más tontería suman un cuadrado estúpido. 


No se puede ver de otra forma, porque si pudiéramos hacerlo, estaríamos cruzando el espejo. Esto es un cuento señores, un cuento de lo más absurdo. Donde hasta los efectos visuales exagerados y las sobreactuaciones están permitidas, e incluso podrían ser un reflejo espejil de este mundo físico y con pretensiones de seriedad. Pensemos lo que pensemos, aquí todos están locos. Pero si nos toman el pelo, siempre nos quedará el sombrerero loco para prestarnos unos de sus diseños mientras celebramos nuestro no cumpleaños con una tacita de té.  


Valoración: 6 / 10 

ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO, “ALICE THROUG THE LOOKING GLASS” (2016) 
Director: James Bobin 
Reparto: Mia Wasikowska, Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Anne Hathaway, Sacha Baron Cohen, Michael Sheen, Alan Rickman, Stephen Fry, Timothy Spall, Rhys Ifans, Ed Speleers, Barbara Windsor, John Sessions, Paul Whitehouse, Karol Steele 
Género: Fantasía, cuentos. 
Duración: 107 min. 


domingo, 22 de mayo de 2016

CRÍTICA DE MADAME BOVARY (2015)

MÁS BOVARY, PERO CON WASIKOVSKA 
Por Lucía Pérez García 




El número de adaptaciones de Madame Bovary es indirectamente proporcional al número de palabras que quedan por decir de ellas, y directamente proporcional a la monotonía de la que se queja Emma Bovary. Una mujer que no se cansa del lujo y la buena vida, y que en cada película toma un cuerpo diferente para poder seguir viviendo a lo loco (Jennifer Jones, Isabelle Huppert, Frances O'Connor…). Esta vez la elegida ha sido Mia Wasikovska. Una actriz que de presencia inclasificable. Normalmente hipnótica e inquietante, seria y taciturna: Stoker (Park Chan-wook, 2013), Maps to the stars (David Cronenberg, 2014), El viaje de tu vida (John Curran, 2013)… es difícil encontrar un papel que no le valga, sobre todo cuando el papel sale de un libro. 

Más allá de estas valoraciones, y de la belleza de la atmósfera fría y semioscura en contraste con los colores que viste la protagonista (en un intento vano por ser feliz), la adaptación de Sophie Barthes no aporta nada nuevo (la de Vicente Minelli de 1949 es la mejor en este sentido) a una historia que con el tiempo, a la vez que actualizarse, ha perdido todo debate crítico. Los actos de Emma Bovary no dejan de ser inmorales (el hecho de suprimir la maternidad les resta un poco de maldad), pero son tan comunes en una época –la nuestra- en la que el carpe diem es el pan de cada día, que habrá quien incluso premie a esta mujer hastiada, cuya moraleja hay que entenderla, en realidad, como una vanitas (todavía presentes en el arte en el siglo XIX, cuando Flaubert escribió su obra): tras la muerte, solo queda el alma. Lo material, la belleza y el disfrute de los sentidos son tan pasajeros como la vida. 
 

Valoración: 6 / 10 

MADAME BOVARY (2015) 
Director: Sophie Barthes 
Reparto: Mia Wasikowska, Ezra Miller, Paul Giamatti, Rhys Ifans, Logan Marshall-Green, Laura Carmichael, Henry Lloyd-Hughes, Olivier Gourmet, Morfydd Clark Género: 
Drama, romántico. 
Duración: 118 min. 




miércoles, 18 de mayo de 2016

CRÍTICA DE ANGRY BIRDS, LA PELÍCULA (2016)

BORING BIRDS LA PELÍCULA QUE NACIÓ DEL VIDEOJUEGO 
Por Lucía Pérez García 




Estos rechonchos pajaritos sin capacidad voladora no son tan lindos como los pintan. No solo por su agresividad intrínseca, cuestión central de su carácter, sino también por su pobre capacidad para divertirnos una vez salidos de su entorno natural de videojuego. Angry Birds es, a la vez, más pero menos de lo mismo. 

La principal virtud de la película -además de no caer en el eterno tópico de si quieres puedes, por muy pequeñito que seas-, es que puede verse sin necesidad de haber jugado nunca al juego original. Sus pintorescos personajes y sus curiosas cualidades, traspasadas perfectamente a la pantalla grande, piden a gritos una historia animada llena de gags más allá de los trailers. Reto complicado para una película de animación, género que suele pecar de “trailerismo” y abuso adorable de criaturitas espachurrables. Dificil reto para dos directores debutantes. ¿Conseguido? A medias, tirando hacia abajo. 

Angry Birds, la película, no pasará de ser la primera adaptación de un videojuego para móviles, que quizás guste a los más jugones, pero que sin duda aburrirá a los que no se anden con jueguecitos y quieran ver buen cine de animación.  



Valoración: 4.5 / 10 

ANGRY BIRDS, LA PELÍCULA “THE ANGRY BRIDS MOVIE” (2016) 
Director: Clay Kaytis y Fergal Reilly 
Género: Animación, comedia. 
Duración: 97 minutos. 


sábado, 14 de mayo de 2016

CRÍTICA DE LA BRUJA (2015)

UN FINAL TAN NEGRO COMO LAS PINTURAS DE GOYA
Por Lucía Pérez García 




No hay magia que valga. Ni negra, ni nada. A las brujas también les afecta el síndrome tráiler. Hasta al diablo, que es más listo por viejo que por diablo, los montadores del tráiler le han puesto la zancadilla. Algo siniestro se mueve en esas habitaciones de las que salen estas fastidiosas criaturas invocadoras de altas expectativas que nos empujan a rascarnos el bolsillo con sus convincentes imágenes. Empezaron con la animación, han conseguido legar hasta los Oscar y han superado las fuerzas malignas del infierno. La próxima vez que te topes con ellos, cierra bien los ojos y no mires directamente la pantalla. Es difícil calcular hasta donde podrá llegar su poder. 


La bruja no es ni la película más turbadora del año, ni la más inquietante, ni, por supuesto, la más terrorífica. Puede que lo sea en el contexto y en el apartado estético y artístico. Pero con El renacido ya quedamos escarmentados de tales valoraciones. El terror sin miedo es como la potencia sin control. Y potencia tiene. Desde el inicio. El suspense va cargando la ansiedad lentamente, pero en su justa medida. Y cuando ya estás al límite. Cuando se está alcanzando el desasosiego está a punto de alcanzar el climax y convertirse en grito y noche en vela. Aparece el señor Goya pintando uno de sus aquelarres y, en vez de decirnos aquello de “El sueño de la razón crea monstruos”, nos saluda con un irónico “¿Que pasa mañicos?” 


Todo queda en una cabra, un cuervo y un conejo mirándonos desde un bosque de tintes Shyamalanescos, al son de las escalofriantes notas, entre el folclore y la disonancia, del compositor Mark Korven. Como las mismas leyendas en las que se inspira la historia, La bruja de Ropbert Eggers es pura superstición. 


Valoración: 6 / 10  

LA BRUJA, “THE WITCH” (2015) 
Director: Robert Eggers 
Reparto: Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson, Kate Dickie, Harvey Scrimshaw, Lucas Dawson, Ellie Grainger, Julian Richings, Bathsheba Garnett, Sarah Stephens, Jeff Smith 
Género: Terror 
Duración: 92 minutos

 

martes, 10 de mayo de 2016

CRÍTICA CAPITÁN AMÉRICA: CIVIL WAR (2016)

SPIDERMAN DA LA TALLA POR TODOS Y GANA LA GUERRA EL SOLITO 
Por Lucía Pérez García 



Los superhéroes tienen el superpoder de hacer de sus películas las mejores de la historia o el fracaso más enorme. No hay término medio. Hay opiniones contrarias y radicales. Hay gente de Marvel y gente de DC. Hay gente del Capi y gente de Tony Stark. Yo estoy entre los segundos, en ambos casos. Por eso me puedo permitir las medias tintas, en un momento de indecisión como el de Natasha Romanoff. Y todo comienza con Spiderman…

Cuando parecía imposible olvidar al Spiderman de Toby McGuire, llega Tom Holland y pone el mundo boca abajo. Nos enreda literalmente, con sus inexpertas telarañas, y hace que la película despegue de una pesadilla de vuelta al mundo en ochenta coreografías de acción. Sus escenas con Tony Stark y su presentación en sociedad, seguidas del gran y esperado encuentro, justifican la nueva entrega. El resto de nuevas incorporaciones la reafirman. Aunque la relación cantidad de superhéroes-espectáculo no es directamente proporcional. Hace falta un buen villano, y el de Daniel Brühl, no da la talla. No por cuestiones de capacidad interpretativa (este hombre se desenvuelve mejor en inglés y alemán que en español), sino por pequeños problemas de guión. 


Pero aunque el inicio es regulero, los dos últimos tercios de metraje van de corrido. Acción, está vez en su justa medida y lugar, intriga, giros, pistas… un no acabar de regalitos para mayor disfrute del aficionado. Un disfrute que se extiende hasta el infinito y más allá, al pensar en lo que nos queda por ver, y en lo que está por llegar. ¿Más pistas? Quédate hasta el final. Seguro que con la emoción y la atención puesta en los más mínimos detalles, aun te quedan palomitas para disfrutar de los créditos.  


Valoración: 8 / 10 

 CAPITÁN AMÉRICA: CIVIL WAR (2016) 
Director: Anthony y Joe Russo 
Reparto: Chris Evans, Robert Downey Jr., Scarlett Johansson, Sebastian Stan, Anthony Mackie, Don Cheadle, Jeremy Renner, Chadwick Boseman, Paul Bettany, Elizabeth Olsen, Paul Rudd, Emily VanCamp, Tom Holland, Daniel Brühl, Frank Grillo, William Hurt, Martin Freeman, Marisa Tomei, John Kani, John Slattery, Alfre Woodard, Stan Lee, Heidi Moneymaker, Gene Farber, Florence Kasumba 
Género: Superheroes, acción, cómic 
Duración: 147 min.

 

lunes, 9 de mayo de 2016

CRÍTICA DE LA VENGANZA DE JANE (2016)

MUCHA CONVENCIÓN PERO POCA CONVICCIÓN 
Por Lucía Pérez García 




Lo cogió. Volvió a cogerlo y cogió de nuevo. El Colt, el Remington y el Winchester, 66, 73, 76 y 88. Todo lo que se le ponga por delante, Jane lo coge, porque tiene sed de venganza. Si no lo coge, es porque no le ha dado tiempo en los 98 minutos que le dan para llevarla a cabo. Y si no nos percatamos, no será porque la cámara no lo recalca una y otra y otra vez. No es Johnny, pero Jane también cogió su fusil.  


La palabra western está escrita en cada plano. Hay de todo para degustar el sabor de una venganza al más puro estilo del Oeste. Con el ingrediente añadido, nunca novedoso pero siempre llamativo, del protagonismo femenino. Un protagonismo que se echa a la espalda Natalie Portman, toda una especialista en vendettas, pero demasiado limpia para esas tierras polvorientas. Su aparente vulnerabilidad incrementa su valentía. El problema es que los cientos de flashbacks no paran de bombardearle con imágenes románticas. Lo valiente no quita lo sensible, pero, en exceso, le resta cierta tensión.  

Es Joel Edgerton el que salva la función. Este chico es un “regalo”. ¿Caído del cielo? No. Caído de los flashbacks. Y no solo lo hace desde el punto de vista dramático, sino literal, brindándonos una escena de acción impresionante, con un comienzo brutal que hacía presagiar, ilusamente, un rápido y poco saciante final, pero que termina convirtiéndose en lo mejor de la película. 



Lo malos, la multitudinaria banda encabezada por un irreconocible Ewan McGregor, impresiona más visual que psicológicamente. Sus cabalgadas pugnan en espectacularidad con el tiroteo final. Además de ser el único elemento al que la música de Marcello De Francisci y Lisa Gerrard respeta, retratándolos con unas intimidantes percusiones de las que finalmente se apropiará la señorita Jane, en su papel de madre y esposa vengativa y letal. El resto de la música no ofrece nada nuevo, ni tira de lo anterior. Es más, se apunta a campos ajenos, como las voces tipo Gladiador (¿Serán los paisajes eternos de tonos tierra? ¿será la venganza?) Y cuando la música de un western es mala, apaga y vámonos. Aunque lo mejor llega precisamente en el momento en que nos vamos, donde cambia totalmente de tercio y nos propone una canción country, estilo que a todas luces (que seguramente a estas alturas de los créditos estarán más que encendidas) habría funcionado mucho mejor. El trabajo de Gavin O’Connor es correcto pero flojo. 


El director de la genial Warrior (2011) no da la talla en un género en continua evolución, que en el siglo XXI sigue buscando nuevas fronteras. Fronteras que O’Connor no ha divisado ni de lejos. Si yo fuera Jane, lo mismo le apuntaba con mi revolver, pero por esta vez le perdonaré. Por poco. 


Valoración: 6 / 10 

LA VENGANZA DE JANE, “JANE GOT A GUN” (2016) 
Director: Gavin O’Connor 
Reparto: Natalie Portman, Joel Edgerton, Ewan McGregor, Rodrigo Santoro, Noah Emmerich, Boyd Holbrook, Todd Stashwick, River Shields, Jacob Browne, Sam Quinn. 
Género: Western. 
Duración: 98 min.

 

sábado, 7 de mayo de 2016

CRÍTICA AHORA SÍ, ANTES NO (2015)

EL AHORA SÍ, ANTES TAMBIÉN DEL DIRECTOR COREANO HONG SANG-SOO 
Por Lucía Pérez García 



La filmografía del director coreano Hong Sang-soo es la perfecta definición de la variación dentro de un motivo. Su cine huele a ese cine independiente de los años noventa con parada oficial en Chungking Express (Wong Kar-Wai, 1994). Sus personajes siempre están estrechamente relacionados con el cine y la enseñanza, o aprendizaje, del mismo. Y cuando no, con la profesión de escritor. Y los zooms llenan incansablemente cada secuencia. Todo ello tiene, por su puesto, una justificación: nacido cinematográficamente en los noventa, su norma autoimpuesta de escribir sobre lo que conoce y domina, y un rasgo que surgió casualmente y le pareció útil para dar continuidad a los primeros planos. Así de simple. 

Ahora sí, antes no no es diferente en absoluto. Es más, es exactamente igual. Tan igual, incluso que su primera y su segunda mitad son dos versiones diferentes de la misma historia, con ligeros cambios que originan ese título tan curioso. Algo así como ¿Qué hubiera pasado si…? ¿Y sí…? Lo curioso es que es difícil saber que parte está bien y cuál es la que está mal. En cuál está más acertado el protagonista. Tan complicado es eso como decidir en qué versión es más desesperante y en cuál de las dos le darías un sopapo para que espabilara. Y tanto como darse cuenta que la segunda mitad no es una repetición de la primera durante los primeros, bastantes, minutos. Ínfimos detalles que dan lugar a grandes cambios. Pequeñas cosas que hacen que la atención esté siempre en modo zoom. Ahí están los premios a mejor película y actor de los festivales de Gijón y Lorcano para confirmalo. 


Valoración: 7 / 10 

AHORA SÍ, ANTES NO, “RIGHT NOW, WRONG THEN” (2015) 
Director: Hong Sang-soo Reparto: Jeong Jae-yeong, Kim Min-hee, Yoon Yeo-jeong, Gi Ju-bong, Choi Hwa-Jeong, Yoo Joon-sang, Seo Young-hwa, Ko Ah-sung. 
Género: Drama, romántica. 
Duración: 121 min. 


jueves, 5 de mayo de 2016

CRÍTICA DE FREEHELD (2015)

FREEHELD O CUANDO LOS TELEFILMES SE DISFRAZARON DE PELÍCULAS PARA ENTRAR EN EL CINE
Por Lucía Pérez García 


La homosexualidad en el cine, cuando se trata de mujeres, suele correr peor suerte, cinematográficamente hablado, que cuando son ellos los protagonistas. Por razones desconocidas, no suelen salir obras tan redondas. Aunque las excepciones, que las hay, son tan excepcionales que solo pueden ser eso, excepciones a la regla: La calumnia (William Wyler, 1961), La vida de Adéle (Abdellatif Kechiche, 2013) y Carol (Todd Haynes, 2015). Sobran las palabras. Como sobra esta película, Freeheld, en la que Juliane Moore repite un papel de enferma a imagen y poca semejanza del de Siempre Alice, y Ellen Page se limita a hacer de sí misma.


La historia, basada en un hecho real, es perfecta para un telefilme de sobremesa un domingo por la tarde. Aunque ni en esas circunstancias se libraría de los ronquidos de una buena siesta. Muy preferible a los 103 minutos de quiero-dar-pena-y-que-lloréis-mucho que propone el director neoyorkino Peter Sollett. Y digo propone, porque si algo da pena somos nosotros, y si lloramos es por intentar mantener los ojos abiertos a la fuerza. 


¿Cómo el guionista de Philadelphia (Johnatan Demme, 1993) y El velo pintado (John Curran, 2006) ha podido escribir tal cosa? Otro misterio inexplicable. Habiendo tratado con buen gusto, y mejor calidad, la homosexualidad, la enfermedad y el amor, parece que se le han acabado loa recursos. Y en lugar de revolver en el baúl de los recuerdos para componer una nueva historia en la misma línea –o al menos similar-, parece que ha revuelto una basura llena de revistas del corazón y pañuelitos usados. 

Poco, o nada, hay salvable en esta película que compitió en la sección oficial de la 63 edición del Festival de San Sebastián, y que llega ahora a los cines con la intención de ser una obra de su tiempo y de conmover corazones. Se dice que la intención es lo que cuenta. Pero cuando se trata de cine, no hay intenciones que valgan. 


Valoración: 3 / 10 

FREEHELD: UN AMOR INCONDICIONAL (2015)
Director: Peter sollett 
Reparto: Julianne Moore, Ellen Page, Michael Shannon, Steve Carell, Luke Grimes, Mary Birdsong, Gabriel Luna, Skipp Sudduth, Suzanne Savoy, Jeannine Kaspar, Michael Metta, Crawford M. Collins, Stink Fisher, Ramon Aleman, Robbie Tann 
Género: Drama, homosexualidad, enfermedad, basada en hechos reales. 
Duración: 103 min 


martes, 3 de mayo de 2016

CRÍTICA DE HIGH RISE (2015)

HIHG RISE: UN COLOSO EN LLAMAS
Por Lucía Pérez García  




Una película tachada de infilmable. Rara, rara. Tan rara que no puedes apartar los ojos. Rara hasta el extremo de querer volver a verla. Puedes no entender nada y entenderlo todo a la vez. Es lo que tienen estas extrañas películas. O quizás la odies. Es lo mismo. 

El mundo del escritor J. G. Ballard no es nada agradable. La literatura del autor de la novela en la que se basa la Spielgberiana El imperio del sol (1987), no es como esta obra, excepción que confirma la regla, nos cuenta. Es una literatura cuyo mundo está teñido de apocalipsis y manchado del sueño de Sodoma. Representante de la nueva ola de la ciencia ficción inglesa de los años sesenta, bucea por los recovecos de la mente humana, excava en el subconsciente y saca los instintos más primitivos. En sus letras, el fin del mundo no es material, es totalmente psicológico y comportamental. Ballard explora el “espacio interior” y sus consecuencias en el exterior. 


High Rise es la tercera de las novelas de Ballard que se lleva al cine, tras la ya citada El imperio del sol y Crash (David Cronenberg, 1996). Basada en El rascacielos, escrita en 1975, recurre a tópicos ya pateados desde los inicios del género, Metrópolis de Fritz Lang sin ir más lejos, y le da el carácter contemporáneo que ya hace casi un lustro, cuando tiene lugar la historia, se antojaba actual. La nuevas tecnologías, el lujo, la comodidad, el dinero… y todas las consecuencias asociadas a ello. No por ello está desfasada. Muy al contrario, sigue en pie desde que el hombre es hombre, y lo seguirá estando hasta que deje de serlo y se cumplan, por tanto, las profecías pesimistas que gusta babear la ciencia ficción. 


El director Ben Wheatley saca partido a una época, los setenta, que veía el final de la arquitectura postmoderna (tan dada al simbolismo) y el nacimiento de los edificios High-Tech; que vivía en el consumismo propio de la era del pop art, el kitsch, los inicios del video arte, la revolución sexual, de La naranja mecánica (Stanley Kubrick, 1971), que inspira el poster, y con la que tantas cosas tiene en común, en el fondo. Excusas, todas, que entran dentro de un rascacielos, lo dicho: postmoderno y con todo lujo de detalles y comodidades, habitado por los especímenes más y menos selectos, o viceversa. Arriba y bajo, respectivamente. Y en medio de todo, un psiquiatra (un increíblemente michaelfassbenderiano Tom Hildeston) presto a ser el testigo directo del apocalipsis, y el caleidoscopio de un niño, cuya mirada es tan psicodélica como los hechos que se presentan ante sus ojos. Si a ello unimos la música minimalista (estilo, por cierto, nacido en los años setenta) de Clint Mansell, compositor habitual de los delirios de Darren Aronofky, lo único que nos queda por decir es: SOS. Título de la canción de ABBA que remata, increíblemente interpretada por una sección de cuerdas soberbia, y sombríamente repetida en la voz de Martha Paton, todo el simbolismo, significado, rareza y horror de la película. 

No, no es Shame...
Estrenada en los festivales de Toronto y San Sebastián, no puede más que traer opiniones variopintas y contrastadas. Desde la admiración y el hipnotismo, hasta el más puro aborrecimiento. Desde la obra de arte, hasta la basura más pestilente. ¿Y que, sino, despierta en nosotros el futuro? 


Valoración: 9 / 10 

HIGH RISE (2015) 
Director: Ben Wheatley 
Reparto: Tom Hiddleston, Sienna Miller, Jeremy Irons, Luke Evans, Elisabeth Moss, James Purefoy, Keeley Hawes, Reece Shearsmith, Peter Ferdinando, Sienna Guillory, Stacy Martin, Enzo Cilenti, Augustus Prew, Tony Way, Dan Renton Skinner 
Género: Drama, ciencia ficción, distopía 
Duración: 118 min.