viernes, 23 de octubre de 2015

CRÍTICA BLACK MASS (2015)

Director: Scott Cooper.
Reparto: Johnny Depp, Dakota Johnson, Joel Edgerton, Juno Temple, Guy Pearce, Benedict Cumberbatch, Kevin Bacon, Peter Sarsgaard, Jesse Plemons, Sienna Miller, Rory Cochrane, Julianne Nicholson, Adam Scott, David Harbour, Jeremy Strong, Brad Carter, W. Earl Brown, Corey Stoll. 
Género: Crimen, thriller, años 70, basado en hechos reales.
Duración: 122 minutos.  

Valoración: 6.5 / 10 

Esta es la historia de un actor que desapareció bajo una capa de prótesis y maquillaje. De unos ojos azules que te miran fríamente, como una víctima más. ¿Dónde está el lobo feroz? El de Johnny Deep se quedó en Into the Woods y otros cuentos. El de James Bulger está dentro. Callado, al acecho. La cara oculta, y no tan oculta, de un hombre contradictorio: capaz de matar a sangre fría y de entrar en cólera ante el simple pensamiento de la eutanasia. 

La historia de una película seca, gris. Respetuosa con las convenciones formales y narrativas del género. Comprensible desde el punto de vista de cada personaje, independientemente del tiempo de vida y los minutos en pantalla. Donde Scott Cooper no va más allá ni se queda corto. No cruza la línea de lo confuso y del flashback emocional, ni se limita a mostrar los acontecimientos tal cual, árida y bruscamente. Correcto, sin más.

 La historia de una espectadora que no se aburrió. Encontró interés en ciertos momentos. En otros pensó que los segundos podían correr un poco más rápido. No pudo despegar los ojos de la mirada azul como no pudo hacerlo en otras ocasiones con películas que, sin saber porqué, le hipnotizaban pese a ser extrañamente desagradables o incluso cuestionablemente buenas. No terminó disgustada. Tampoco emocionada. No repetiría, pero la recomendaría a los que les guste el género e incluso a los detractores de Johnny Deep. Quizás le rediman. Aunque solo sea por un tiempo, hasta la próxima excentricidad. 


 

martes, 20 de octubre de 2015

CRÍTICA SLOW WEST (2015)

Director: John Maclean
Reparto: Michael Fassbender, Kodi Smit-McPhee, Ben Mendelsohn, Brooke Williams, Rory McCann, Jeffrey Thomas, Caren Pistorius, Kalani Queypo, Stuart Martin, Tawanda Manyimo, Madeleine Sami, Michael Whalley, Andrew Robertt, Erroll Shand, Ken Blackburn. 
Género: Western 
Duración: 84 minutos.  

Valoración: 8.5 / 10 

El western es un género en agonía perpetua y eterna resurrección. Presente en todas partes (¿Qué película no comparan con un western?) menos en sí mismo (¿Cuántos western de verdad se producen en la actualidad?). Y quizás por su recurrencia crítica y temática, que no por su existencia explícita: inmortal. Vayas donde vayas siempre habrá un Oeste. Punto cardinal de referencia de la historia del cine universal. 

Si no contamos a Tarantino y su reconocida -y bendita- afición, pocos son los directores que se acerquen al mito, o a la realidad, del Oeste americano. Desde que Clint Eastwood y Kevin Costner abandonaron el oficio de vaquero, el relevo generacional (en sus dos acepciones: edad y género cinematográfico) anda suelto y sin dueño de honor. De vez en cuando alguien nos sorprende y podemos calzarnos de nuevo las botas (véanse Brokeback Mountain, El Tren de las 3:10 o Valor de Ley). Después de ver Slow West, no hay quien me quite el sombrero de cowboy. 


Inconfundible aire crepuscular. En la atmósfera, la decadencia, la sequedad y la música. Reminiscencias del western de los cincuenta. Hombres misteriosos aparecidos de la nada, de pasado desconocido, fríos, callados, solitarios. Geniales momentos de parodia que, por lúcidos, contribuyen a enfatizar el tono general. Un leve toque de surrealismo. Un reparto con “dos pistolas” encabezado por un Michael Fassbender que nunca defrauda. Un ritmo que no por “Slow” se hace pesado. Más bien lo contrario. Y al final, ganas de más. 


Ya no tenemos un John Ford, un John Huston, un Fred Zinnemann o Sam Peckinpah. No tenemos un John Wayne o un James Stewart. Pero tenemos un buen western de Maclean (¿será casualidad eso de llamarse John?) con Michael Fassbender ¿Alguien da más? 


domingo, 18 de octubre de 2015

CRÍTICA MARTE, "THE MARTIAN" (2015)

Director: Ritley Scott 
Reparto: Matt Damon, Jessica Chastain, Kate Mara, Chiwetel Ejiofor, Kristen Wiig, Jeff Daniels, Sebastian Stan, Mackenzie Davis, Michael Peña, Sean Bean, Donald Glover, Aksel Hennie, Mark O'Neal, Brian Caspe.  
Género: Ciencia ficción, aventuras.  
Duración: 142 minutos  

Valoración: 6 / 10 

 Ritley Scott me parece un director irregular. Siempre en la eterna búsqueda de un nuevo Alien, un nuevo Blade Runner, una nueva Thelma & Louise o un nuevo Gladiador. Y en ese camino de autoafirmación se va moviendo entre la grandilocuencia intrascendente de un Robin Hood o un Exodus, y la banalidad rallante en la tontería de Un Buen Año o El Consejero. Una vez alcanzada la cima, es difícil mantener el equilibrio, sobre todo cuando la cima es tan afilada y con tantos picos como la suya. 

Después de varias caídas, ha decido volver a aferrarse a lo más alto, a aquello que le ayudó a alcanzar la gloria temprana: la ciencia ficción y sus consecuentes espaciales. Esta vez más para acá que para allá. Con menos fantasía y más imaginación realista. Sin monstruos ni replicantes ni orígenes difusos. Un hombre, la soledad del infinito y la mirada del resto del mundo. 


Naufrago en un planeta extraño. Parlanchín irónico como un Aron Ralston atrapado en la profundidad de un cráter mucho más de 127 horas. Con muelas y brazo, pero con la obligada escena desagradable y dolorosa. Que es al fin y al cabo lo único que duele, porque la soledad, a diferencia de lo que ocurría en Gravity, es, literalmente, una “patata”. Cosa de niños. Tan llevadera como lo puede ser la misma película para cualquier terráqueo aficionado palomitero. No existe riesgo de atragantamiento por angustia, sobresalto o sorpresa. Quizás por alguna que otra risa, más sonrisa que carcajada. 



Naranja casi rojo. Agradable a la vista y relajante a los sentidos. Inteligente en cuanto a construcción y planificación de cada plano. Peligrosa en cuanto a demasiado plana de argumento. Ni más, ni menos. La película del espacio pertinente con la que el cine pretende dejarnos sin gravedad cada año a base de acumulación de expectativas. Por ahora, solo Gravity ha conseguido que vea las estrellas, sin estrellarme. 


sábado, 10 de octubre de 2015

CRÍTICA EL CORO "BOYCHOIR" (2015)

Director: François Girard.
Reparto: Garrett Wareing, Dustin Hoffman, Kathy Bates, Eddie Izzard, Kevin McHale, Josh Lucas, Debra Winger, River Alexander, Erica Piccininni, Grant Venable, Mackenzie Wareing, Jordan Fargo.  
Género: Drama, música. 
Duración: 106 min. 

Valoración: 5 / 10 

La educación como cura de la personalidad. El arte como medicina. Nos lo sabemos de memoria. En todas sus variedades, gustos y colores. Un ingrediente más o menos. El final ni sorprende ni defrauda. La moraleja es la misma. Una más para engrosar la lista. 
‘El Coro’, dentro de la tendencia general creada por ‘Semilla de Maldad’ (Richard Brooks, 1955), pertenece a la variante de la música amansa a las fieras. Lema que comparte con otras tantas y que la sitúa en el mismo pentagrama que ‘los Chicos del Coro’ (Christophe Barratier, 2004), pero una octava más abajo. Añádase un reparto con un nombre vistoso como Dustin Hoffman y El Mesías de Händel. Sin más. 


No hay virtudes destacables más allá de esa nota imposible de alcanzar para el 99% de los mortales y que supone, quizás, el detalle narrativo más destacado. Muchos de los niños no deberían abrir la boca si no es para cantar. Empezando por el “malo” de la película, con sus gafas repelentes y su capucha de psicópata, y acabando por el aire pedante y un tanto amanerado de gran parte del coro. Del protagonista solo se recuerda la voz. Las subtramas no alcanzan el tono dramático pretendido. Todo queda en la música. 

 Disfruten del concierto. El cine para otro día. 

domingo, 4 de octubre de 2015

CRÍTICA LA VISITA “THE VISIT” (2005)

Director: M. Night Shyamalan
Reparto: Olivia DeJonge, Ed Oxenbould, Deanna Dunagan, Peter McRobbie, Kathryn Hahn, Celia Keenan-Bolger, Samuel Stricklen, Patch Darragh.  
Género: Terror, intriga, metraje encontrado. 
Duración: 94 minutos.  

Valoración: 6.7 / 10 

Depende de la edad con la que se mire, y de la salud del mirado, los abuelos desprenden sentimientos contradictorios. Cuando los diagnósticos médicos y sus consecuencias aún quedan lejos del entendimiento, el abuelo bonachón y cuenta historias puede convertirse en el mayor de los miedos. Una visita al abuelo, en la peor pesadilla. 

Una pesadilla de niños tiene que ser contada, obligatoriamente, desde su punto de vista. Puede parecer naif. Pero lo naif incluye obligatoriamente el adjetivo infantil. Puede parecer forzado. Pero si Night Shyamalan fue uno de esos niños, por fuerza debía tener una cámara. Puede parecer desfasado, un poco brujablairciano. Pero si un director en plena recuperación está detrás del proyecto, lo antiguo queda renovado. Puede parecer extraño. Tan extraño como el miedo que produce un abuelo. 

Con ligeras reminiscencias del cuento ‘Abuela’ de Stephen King, ‘La Visita’ nos devuelve al Shyamalan “after” ‘After Earth’ que todos echábamos de menos. Porque si hay un director que tiene un “sexto sentido” para eso de los finales, ese es Shyamalan. Y al final, después de varios años en suspense, al fin nos ha vuelto a sorprender, aunque no haya sido la sorpresa definitiva. Siempre hay un nuevo comienzo. 



 

sábado, 3 de octubre de 2015

CRÍTICA EVEREST (2015)

Director: Baltasar Kormákur  
Reparto: Jason Clarke, Josh Brolin, Jake Gyllenhaal, Elizabeth Debicki, Keira Knightley, Sam Worthington, Robin Wright, Emily Watson, John Hawkes, Clive Standen, Michael Kelly, Martin Henderson, Vanessa Kirby, Thomas Goodman-Hill, Mia Goth.  
Género: Aventuras, alpinismo, basado en hechos reales.
Duración: 121 minutos.  

Valoración: 8 / 10 

FRÍO EN 3D 
Por causas naturales ajenas a mi voluntad, mi identificación con el congelamiento de las extremidades es máxima. Temo al invierno como a mi peor pesadilla. Este año ha llegado al cine antes de tiempo. Allí estaba yo en primera fila. Manga larga y con unas gafas gigantescas. Reconozco que, como a los alpinistas, me gusta sufrir.

 He sentido dolor e inmovilidad en las manos. He perdido la sensibilidad de los pies. He temblado, tiritado y casi agonizado. He revivido el terror de todos los diciembres cuando se acerca la temida fecha, pero a miles de metros de altura. Al respirar, cuando el oxígeno me lo permitía, salía humo. Y, sin embargo, he disfrutado. ¿Por qué? Lo mismo se preguntan los personajes de ‘Everest’. Mi respuesta es la misma que la del de Josh Brolin, pero en versión cinéfila: porque cuando estoy en el cine y la película es buena, desaparece esa nube negra que ronda por los alrededores. 


No soy seguidora de Kormákur. No es lo que se dice mi director preferido. Ha tenido que coronar un 8.000 para convencerme. Lo ha conseguido. No hay protagonista. Hay un reparto de “altura” que hace eco. Para Jake Gyllenhaal nunca tengo suficientes palabras, por muy limitada que sea su aparición. Josh Brolin se adapta mejor a las bajas temperaturas que a la desértica frontera de “Sicario” (Denis Villeneuve, 2015). Jason Clarke no tiene nada de simio. Y así sucesivamente. No es solo la aventura y la superación. Son personajes individualizados, con todas sus redondeces y perspectivas.


Tampoco es fría la historia, narrativamente hablando. Llegar o no llegar. Esa no es la cuestión. O sí, pero no completamente. Matices y emociones. Mucho más conseguidas en la montaña que a nivel del mar. Emociones de altura. Alcanzada la cima, literalmente, con la punta del dedo. Contenida la respiración. Paisaje increíble. Dario Marianelli dirigiendo la orquesta. Tensión. Agobio. Deseo continuo de ponerse los guantes.