sábado, 26 de julio de 2014

CRÍTICA EL AMANECER DEL PLANETA DE LOS SIMIOS, “DAWN OF THE PLANET OF THE APES” (2014)



EL AMANECER DEL PLANETA DE LOS SIMIOS, “DAWN OF THE PLANET OF THE APES” (2014), MATT REEVES

Reparto: Andy Serkis, Jason Clarke, Gary Oldman, Keri Russell, Toby Kebbell, Kodi Smit-McPhee, Enrique Murciano, Kirk Acevedo, Judy Greer.



Valoración: 4 sobre 5



AMANECE, QUE NO ES POCO

Por Lucía Pérez García



Resulta que el sucesor de Julio César es un chimpancé. Cosas de la evolución y de las consecuencias que el cambio climático tiene sobre los árboles…genealógicos. Da igual que éstos hundieran sus raíces en la mismísima Afrodita. Al final, como al principio –porque la historia siempre se repite, porque el tiempo en tan, pero tan relativo y porque al cine le gusta mucho filosofar sobre la humanidad-, son los monos los que terminan colonizando la copa y construyéndose un lujoso nidito entre la frondosidad de sus ramas. Sin embargo, por muy simio que sea este nuevo César, su destino es el mismo que el de su antepasado: arrasar con el mundo para fundar un imperio o, en su caso, todo un planeta. Muy monos estos simios… ¿verdad?

Pues sí. Muy monos. Demasiado. Tanto que llegan a parecer más humanos que los actores de carne y hueso. Ojos de mono que dicen más que toda una expresión hombruna. Monos que sienten más hondo que cualquier persona. Monos con corazón. Monos con alma. Alma de mono. Completamente. Contagiada por el espíritu humano de Andy Serkis. Un hombre mitad hombre, mitad simio, mitad criatura informática. Un hombre que parece conservar los instintos animales del origen de la humanidad. Un homo sapiens con media ración de homo y triple ración de sapiens. Nunca los monos fueron tan humanos. Nunca el hombre fue tan mono. 



Y es que en esta película los monos parecen ellos. O mejor dicho, nosotros. No por malos ni por buenos. Sino porque los que llevan el verdadero peso emocional son nuestros amiguitos peludos. Si disparan a un hombre –y estos monos REALMENTE SABEN LO QUE ES DISPARAR-, no se acaba el mundo por ello. Si el que sufre es un simio. Un momento. Hay que pensarlo dos veces y seguir respirando con normalidad. Tan empáticas son estas criaturas de andares encorvados. Y no digamos ya las criaturitas, que casi podrían robar al Gato con Botas el primer puesto del ranking de cositas más tiernas.




César quiere perpetuar la especie. El ESPECTÁCULO debe continuar.





PD1: ¿Por qué me recuerdo a veces a El mundo Perdido (Jurasic Park 2), a veces a Congo, a veces a Gorilas en la Niebla, a veces a una película de acción con muchos disparos, muchos golpes y mucho fuego, a veces a un western y a veces al  El Planeta de los Simios sin más?

¿LOS SIETE MAGNÍFICOS? ¿LOS MERCENARIOS? ¿LOS MONOS JINETES DEL APOCALIPSIS?


PD2: Yo también echo de menos a James Franco…



lunes, 21 de julio de 2014

CRÍTICA UN LARGO VIAJE, "THE RAILWAY MAN" (2013)



UN LARGO VIAJE, “THE RAILWAY MAN” (2013), JONATHAN TEPLITZKY

Reparto: Colin Firth, Nicole Kidman, Jeremy Irvine, Stellan Skarsgård, Hiroyuki Sanada, Sam Reid, James Fraser, Marta Dusseldorp.



Valoración:7 / 10



UN TREN AL INFIERNO, LA VENGANZA Y EL PERDÓN

Por Lucía Pérez García



Eric Lomax (Colin Firth) vive un largo viaje que nunca se acaba. Un viaje infinito que le hace volver una y otra vez al mismo destino, haciendo las mismas paradas. Horribles recuerdos que atormentan la mente de un hombre atormentado.

Prisionero de los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. Cruelmente torturado en un campo de trabajo de Birmania. Donde William Holden y Alec Ginness silbaban mientras levantaban un puente sobre el río Kwai, Lomax es conducido al suplicio. Obligado a trabajar en la construcción de una vía férrea en miserables condiciones. Martirizado por mantener la boca cerrada y defender a sus compañeros. Los trenes, precisamente aquello que más le apasiona (y le seguirán apasionando a pesar de todo), llevan consigo el olor a ceniza de la muerte, tan difícil de olvidar una vez que se ha respirado.


Lomax nunca ha olvidado. Ha encontrado el amor -en un tren-, pero los recuerdos vuelven insistentemente. Ella no sabe nada. Nosotros lo averiguamos poco a poco. Cada flashback nos abre un poco más los ojos. Vemos al joven Lomax (Jeremy Irvine) vivir un infierno: palizas, torturas, eternos interrogatorios sin compasión. Y vemos al Lomax maduro revivir aquello y quemarse en sus llamas. Cuanto más vemos, más de cerca sentimos el dolor. Gritos de agonía y desesperación: ¡Madre! ¡Madre! –No hay cosa que más me ponga los pelos de punta-. Sangre, sudor y lágrimas.

Aquel japonés torturador es ahora guía del campo de trabajo que, convertido en museo, es un lugar mucho más inquietante aún. ¿Venganza, redención, perdón?



Las escenas de Jeremy Irvine, digno Lomax veinteañero que conmueve en su calvario y que parece haber interiorizado cada gesto de su veterano compañero de rodaje para convertirse en su yo del pasado; y el tormento de Colin Firth, llenan una película con alguna que otra debilidad, empezando por Nicole Kidman y terminando por el flojito reencuentro con el japonés. 


miércoles, 16 de julio de 2014

CRÍTICA THE KINGS OF SUMMER (2013



THE KINGS OF SUMMER (2013), JORDAN VOGT-ROBERTS

Reparto: Nick Robinson, Gabriel Basso, Moises Arias, Nick Offerman, Megan Mullally, Alison Brie, Mary Lynn Rajskub, Thomas Middleditch.



Valoración: 8 / 10


UNA CABAÑA OARA ESCAPAR DEL MUNDO
Por Lucía Pérez García



Yo también tuve una cabaña de madera. No estaba en un bosque, sino en un jardín. No estaba lejos del mundo, pero era un mundo aparte. No hacía falta sobrevivir, pero se sobrevivía, porque era divertido, porque sabes que puedes hacerlo y porque te sientes importante. Allí eres, simplemente: the king of Summer.



La historia de The Kings of Summer  podría ser la historia de cualquiera. Quien no la ha vivido de una forma u otra, ha soñado con ella alguna vez. Y quien no ha soñado con ella nunca seguro que, al menos, la ha visto en el cine: Cuenta Conmigo, Un Puente hacia Terabithia, Donde Viven los Monstruos, La Extraña Vida de Timothy Green, Mud…cada una a su manera inventa un lugar donde escapar del mundo real, buscarse a uno mismo, ser uno mismo y crecer, sin realmente quererlo. 



Más cercana a Cuenta Conmigo y Mud, la película de Jordan Vogt-Roberts cuenta el paso de la infancia a la adolescencia y todo lo que ello conlleva de amistad, primeros amores y desamores, rebeldía, decepción con el comportamiento adulto, libertad, miedo, aventura…pero lo hace con ironía y mucho humor. El retrato de los adultos es totalmente cómico: desde padres extravagantes a más no poder, hasta policías incompetentes. Y los niños viven momentos de toda clase: desde dolorosos hasta absurdamente divertidos, a lo cual contribuye genialmente el personaje de Moisés Arias (El Juego de Ender).




Al final, es todo un juego, con una naturaleza exuberante y frondosa como escenario, unos padres como villanos contra los que revelarse, la caza y la recolección como parte de la supervivencia y una banda sonora con recuerdos de videojuego que lo encaja todo a la perfección dentro del mundo de estos pequeños-mayores.