viernes, 30 de mayo de 2014

CRÍTICA AL FILO DEL MAÑANA "EDGE OF TOMORROW" (2014)

AL FILO DEL MAÑANA, “EDGE OF TOMORROW” (2014), DOUG LIMAN
Reparto: Tom Cruise, Emily Blunt, Bill Paxton, Brendan Gleeson, Charlotte Riley, Lara Pulver, Jonas aArmstrong, Lee Asquith-Coe, Tony Way, Kick Gurry, Drgaomir Mrsci, Franz Drameh, Deborah Rosan, Natasha Goulden, Jeremy Piven.

Valoración: 8 / 10

¿REPETIMOS?
Por Lucía Pérez García

La tierra ha sido invadida por unas criaturas extraterrestres: los miméticos. Llenas de tentáculos, pringosas, ruidosas y velocísimas. El mundo ha entrado en guerra. Una especie de reboot de la segunda guerra mundial, con desembarco, y redembarco, spielbergiano en las playas francesas incluido. La victoria es imposible. Miles de soldados mueren enfundados en sus armaduras robóticas estilo Elysium. Todo hace pensar en el final, hasta que el despertador suena anunciando que ha llegado el día de la marmota. Entonces todo vuelve a empezar una, y otra, y otra vez en la vida de William Cage (Tom Cruise) Más tiempo para pensar, más tiempo para equivocarse, más tiempo para desesperar, más tiempo para morir, más tiempo para dar con la estrategia acertada. Más tiempo para ganar. Solo él, atrapado en un bucle redundante, paralelo al universo de Código Fuente, en el que dada vez que muere vuelve al día anterior; con la ayuda del “Ángel de Verdún”, Rita Vrataski (Emily Blunt), puede alcanzar la victoria.




La tierra ha sido invadida por películas de ciencia ficción en las que el mundo está a punto de estallar. Los extraterrestres, monstruos, robots, zombis, tsunamis y demás catástrofes naturales nos amenazan cada día desde su tridimensionalidad megalomaniaca. Primero nos ametrallan a trailers que atrapan por sus efectos impresionantes. Luego vienen los carteles, los preestrenos...toda una estrategia para hacernos creer que estamos a salvo en el planeta espectáculo. Pero, una vez que nos sentamos delante de la pantalla, contemplamos pasmados como el universo se viene abajo otra vez, y nosotros, irremediablemente, con él. Llega el verano, y se acaba el mundo. Sin embargo, hay veces en las que, en lugar de morir, salimos con más vida de la que entramos. Y esta es una de esas veces.



La tierra ha sido invadida por las adaptaciones de comics. Y no parece que sea una invasión peligrosa. Creo que vienen en son de paz.



La tierra ha sido invadida por Tom Cruise en su versión sci-fi delirante. Teniendo tan cercana Oblivion (nunca un título fue tan acertado), daba un poco de miedo. Otra vez no, por favor. Pero el miedo se pasa en un minuto. En el mismo minuto en el que Tom Cruise nos hace reír por primera, y no última vez en Al Filo del Mañana. Y no solo nos divierte, sino que nos intriga, nos interesa, nos deja en tensión durante un buen rato e, incluso, consigue que nos metamos en la misma armadura que él. Llega un momento en el que sientes la responsabilidad de liberar al mundo de la amenaza, el cansancio y la desesperación de volver a repetir el mismo plan para llegar un poco más allá, el agobio del tiempo que nunca se acaba pero que, en realidad, estás deseando que dure un poco más, que se vuelva a repetir otra vez.




La tierra ha sido invadida por el 3D. Los cinéfilos son gafas a unos espectadores pegadas. Las imágenes se han empeñado en salir de la pantalla, sí o sí. Pocas son las películas que merecen ser vistas en 3D. Se puede contar con los dedos de un manco. Exceptuando Gravity, poco más. Al Filo del Mañana se queda ahí precisamente, al filo entre el 2D y el 3D. Puede disfrutarse igual de las dos maneras.

La tierra ha sido invadida. Y ya no hay vuelta atrás. ¿o si? ¿Repetimos? A mi no me importaría.

martes, 27 de mayo de 2014

CRÍTICA REDENCIÓN, "REDEMPTION" (2013)

REDENCIÓN, “REDEMPTION” (2013), STEVEN KNIGHT
Reparto: Jason Statham, Agata Buzec, Benedict Wong, Siobnhan Hewlett, Jason Wong, Ian Pirie, Lee Nicholas Harris, Vicky McClure, Senem Temiz, Lee Asquith-Coe, Andrew Crayford.
Valoración: 4 / 10



NO HAY PERDÓN POSIBLE...
Por Lucía Pérez García

Érase una vez la voz de la conciencia. Esa voz que te avisa de lo que debes y no debes hacer y de las consecuencias que pueden traer consigo tus actos. Normalmente habla alto y claro, pero eso a veces no importa, porque el pequeño diablillo que acampa en el hombro contrario grita más fuerte. Al final terminas haciendo lo que te da la gana. Y luego te arrepientes, y buscas la redención. Pues algo así le pasa a Jason Statham: va a la guerra, en la guerra todo vale, se vuelve medio loco, se escapa, se dedica vagabundear y beber alcohol y luego, traumatizado, intenta arreglar todo lo malo que ha hecho, de una forma un tanto cuestionable...en fin.


La redención de Joey (Statham) pasa por tres mujeres: Isabel, una prostituta callejera, su hija Cristina, una monja que se dedica a dar de comer a los vagabundos (Agata Buzec). A la primera quiere sacarla de su vida desastrosa, a la segunda quiere recuperarla, aunque solo en su recuerdo, y a la tercera le pide finamente que cuelgue los hábitos. Y para conseguir todo eso, lo más normal, lo que haríamos todos si buscáramos el perdón, es acudir a la mafia china, por su puesto.

Con todas estas historias y un director con guiones a sus espaldas como el de Promesas del Este, deberíamos pensar en un buen thriller. Pues nada de eso. Redención no tiene ni intriga, ni suspense, ni acción, ni siquiera sirve como entretenimiento, porque no es de las películas que puedas verlas sin pensar, lo que no quiere decir que haya muchas cosas interesantes que meditar. Es una película bastante extraña, enrevesada y en ocasiones inconexa y sin sentido.


Quizás lo mejor sea la ambientación: la oscura y triste noche de los barrios londinenses de callejones húmedos y encharcados, llenos de contenedores rebosantes de basura, y vagabundos haciendo fogatas en cubos de metal a la luz de los neones. Una especie de atmósfera a Solo Dios Perdona (con orientales y alguna que otra pelea desagradable incluida), pero sin Winding Renf. Osea, ligerita. Y si esto es lo mejor...



Si no estás muy animado, si estás cansado o si, simplemente, te apetece pasar un buen rato, hay mejores opciones.


miércoles, 21 de mayo de 2014

CRÍTICA NUEVA VIDA EN NUEVA YORK "CASSE-TÉTÉ CHINOIS", (2013)

NUEVA VIDA EN NUEVA YORK, “CASSE-TÉTÉ CHINOIS” (2013), CÉDRIC KLAPISCH

Reparto: Romain Duris, Audrey Tautou, Cécile De France, Kelly Reilly, Sandrine Holt, Flore Bonaventura, Jochen Hägele, Benoît Jacquot, Pablo Mugnier-Jacob, Margaux Mansart, Amin Djakliou, Clara Abbasi, Li Jun Li, Sharrieff Pugh, Peter McRobbie, Jason Kravits, Byron Jennings, Peter Hermann, Martine Demaret, Adrian Martinez.

Valoración: 6.5 / 10

DESPUÉS DE LINKLATER…
Por Lucía Pérez García

Barcelona, París, Londrés, San Petersburgo  y ahora Nueva York (sin olvidarnos del amigo alemán, el danés, el belga, el italiano, los chinos, etc…) Ni Willy Fog en sus mejores momentos.  Cédric no podía cerrar la trilogía sin pisar la ciudad predilecta de sus directores favoritos: Scorsese y Woody Allen. Era inevitable que, después de recorrer el mundo entero, este peculiar grupo de amigos acabará en la Gran Manzana convertido en una especie de Friends a la europea.
Antes de Klapisch, estaba Richard Linklater. Antes de Xabier, Wendy, Isabelle y Martine, estaban Jesse y Céline. Aquí no hay largos paseos ni conversaciones abstractas sobre las relaciones y el amor. No hay un sol que marque el límite del tiempo. Pero hay personajes de distintas nacionalidades que maduran y se reencuentran a lo largo de los años en países diferentes, que tienen vidas complicadas que resolver, que se quieren, se enamoran y desenamoran, que no se olvidan. No siendo lo mismo, tiene un no sé qué, aunque a Klapisch le va un poco más la comedia, siempre con sus tintes de drama.



Se nota que los personajes se acercan a la cuarentena. La vida es diferente. Hay niños de por medio, hay otras responsabilidades, los peinados cortos han dado paso a las largas melenas, el cansancio se deja ver en las expresiones; pero el descontrol sigue siendo el mismo.


Xabier (Roman Duris) lleva otra vez todo el peso de la película, pero sus compañeras no se lo ponen fácil. El desparpajo de Isabelle (Cecile de France) y Martine (Audrey Tautou) le da un tono de frescura que, casi casi, supera a las anteriores (atención al acento chino de Tautou). Y lo mismo ocurre con ciertos detalles de la trama. A mayor edad, mayores problemas, y los grandes problemas siempre traen consigo situaciones absurdas y cómicas (y si no que se lo pregunten a Hegel y Schopenhauer).





Parece que la saga ha llegado a su fin. Xabier ha terminado la novela que empezara hace ahora doce años en aquel Albergue Español. Lejos quedan ahora Una Casa de Locos y Las Muñecas Rusas. Klapisch ha puesto el punto y final a esta trilogía simple, discreta (ha pasado bastante desapercibida), pero agradable y entretendida; y lo ha hecho de la mejor forma posible. New York, New York.


domingo, 18 de mayo de 2014

CRÍTICA UNA NOCHE EN EL VIEJO MÉXICO, "A NIGHT IN OLD MEXICO" (2013)


PUEDE QUE ESTE SI SEA UN PAÍS PARA VIEJOS
Por Lucía Pérez García






No es solo que me haya hecho  viejo. Ojalá fuera eso. Tampoco puedo decir que se trate de lo  que uno está dispuesto a hacer. Porque  yo siempre supe que  para hacer este trabajo tenías que estar dispuesto a morir. Así  ha sido siempre. Tienes que estarlo aunque no sea motivo de  ostentación. Si no, ellos lo saben. Lo notan enseguida. Creo que se trata más bien de lo que uno está dispuesto a ser
Cormac McCarthy

Corto, pero intenso, así es Robert Duvall. Dale tres minutos y se come una película entera el solo. Dale una película entera y se la come en tres minutos. Así de simple. Así de fácil. Todavía no ha llegado el crepúsculo que pueda oscurecer a este viejo vaquero.


Cambia los caballos por las rancheras, las diligencias por los taxis, los caminos pedregosos de tierra por las carreteras asfaltadas, un siglo por otro, el sol por la luna. Deja la misma frontera, las pistolas, los duelos, el dinero, las tabernas, las prostitutas, la bebida, las notas de guitarra y armónica…y ya tienes un nuevo, pero viejo, western. Un western de esos que luchan por deshacerse del adjetivo crepuscular con el que tantos años llevan cargando y que, por más que le pese, nunca le hará sucumbir, porque el western nunca muere. O más bien, el western siempre resurge de sus cenizas, del polvo del desierto.


Duvall lo conoció de manos de los mejores. Se enfrentó a John Wayne en Valor de Ley y fue compañero de Kevin Costner en Open Range. Ahora es él el que se lleva  a Emilio Aragón  a su granja de Texas. Aragón dirige y Duvall lleva las riendas. Duvall se calza las botas y Aragón se quita el sombrero.


El principio puede confundir. Robos, disparos y drogas. Un viejo vaquero que pierde su rancho y la ilusión. Y cuando ya todo parecía perdido en el universo del Cormac McCharty, llega el nieto veinteañero (Jeremy Irving) y comienza el viaje. Ride away, ride away. Lo que empezó amargamente se va endulzando por el camino. El dinero sigue jugando un papel importante en la trama (lo cual tiene que agradecer Luis Tosar), pero entran en juego otras cosas: las relaciones familiares, las mujeres, la vejez, el disfrute de la última parte de la vida, la comprensión. Otros hubieran dejado fluir la decadencia y la violencia hasta el final. Pero Emilio Aragón va por otro camino, más amable y nostálgico, y es que la nostalgia también forma parte del crepúsculo. Sin embargo, no deja de cerrar esa parte de la trama, mostrando un México donde la muerte asoma por todas partes (muy acertado encajar la acción en plena fiesta de los muertos, con un desenlace en el cementerio ¿Guiño a Leone?) y un final que, aunque levemente forzado, une las dos líneas argumentales bastante bien.



Nominada al Goya a Mejor Banda Sonora y Mejor Canción, la música de Emilio Aragón acompaña perfectamente la acción. Podemos cerrar los ojos y diustinguir perfectamente si estamos en México o en Texas; dentro de un local, en un callejón oscuro o en el mercado; si estamos de fiesta o si nos acechan. Y al final, Julieta Venegas. Quién mejor que una mexicana para poner música y letra al Viejo México.



El Viejo Oeste nunca muere. Hasta que llegue su hora, tenemos para rato. Ojalá le queden muchos años de vida.


Valoración: 7 / 10


UNA NOCHE EN EL VIEJO MÉXICO, “A NIGHT IN OLD MEXICO” (2013)
Director: Emilio Aragón
Reparto: Robert Duvall, Jeremy Irvine, Angie Cepeda, Luis Tosar, Joaquín Cosio, Michael Ray Escamilla, Jim Parrack, James Hébert, Ray Perez, Ismael Salinas.
Género: western, drama
Duración: 103 min.

jueves, 15 de mayo de 2014

CRÍTICA AMOR EN SU PUNTO, "THE FOOD GUIDE OF LOVE" (2013)

AMOR EN SU PUNTO, “THE FOOD GUIDE TO LOVE” (2013), TERESA DE PELEGRÍ Y DOMINIC HARARI

Reparto: Richard Coyle, Leonor Watling, Ginés García Millán, Simon Delaney, Lorcan Cranitch, Bronagh Gallagher, Ger Ryan, David Wilmot.

Valoración: 3 / 10

UN MENÚ DEMASIADO SOSO
Por Lucía Pérez García

Entrante:
Cartelitos empalagosos con salsa de fresa: un rojo llamativo y un título casi mejor que el original, combinados con una cartelera poco competitiva. Conclusión: ¿Cuál vemos?…ésta mismo.


Primer plato:
Romance internacional aderezado con protagonistas en su salsa y acompañado de una guarnición de tópicos: un irlandés y una española que se enamoran, desenamoran y se vuelven a enamorar. Y entre amor y amor, mucha comida, la mayoría de ella un tanto desagradable (no hay palabras para describir el guiso, estofado o lo que quiera que sea esa cosa vomitiva con salchichas blancuchas flotantes). Al menos el protagonista adora al comida española…un protagonista físicamente extraño para una comida romántica, pero que acaba cayéndote mejor que la Watling revolucionaria. Aun con esa extraña combinación, son los ingredientes principales de esta película de sabor indescriptible, tirando hacia lo insípido y con ciertos momentos indigestos, ya sea porque la oscuridad no te deja apreciar hacer bien la digestión  (¿cena a la luz de unas gafas de visión nocturna?), por estar ya requetemasticados (guerra de comida…) o porque realmente dan un poco de asco…



Segundo plato:
Batalla de filete de ternera desahuciado y ensalada de especialidades de huerta biológica: una cosa es ser vegetariano y otra pretender que el resto del mundo lo sea. Llega a ser insoportable la defensa de los pobres animalitos comestibles y la apología de los apios y las patatas de producción local. Cada uno que coma lo que quiera, y punto. ¡Menos romanticismo vegetal y un poquito más de salsa a la carne!


Bebida:
Agua: porque un menú como éste no se merece una bebida superior.


Postre y pan no incluidos.
Al no haber pan, las penas no pueden ser menos. Y al no haber postre, no hay nada que nos endulce el momento.

Precio: entre 5 y 10 E según sala…
Allá vosotros, vuestro estómago y vuestra salud cinéfila.


lunes, 12 de mayo de 2014

CRÍTICA MALDITOS VECINOS, "NEIGHBORS" (2014)

MALDITOS VECINOS, “NEIGHBORS” (2014), NICHOLAS STOLLER

Reparto: Seth Rogen, Zac Efron, Rose Byrne, Christopher Mintz-Plasse, Dave Franco, Jake Johnson, Lisa Kudrow, Ike Barinholtz, Taylor Nicolette, Fahim Anwar, Amber Sharae Topsy, Ori Kalmus, Alanna Dergan.

Valoración: 3 sobre 5

DANZAD, DANZAD MALDITOS
Por Lucía Pérez García

Tener un vecino fiestero no es cosa de risa –bien lo sabe el que lo sufre-. Pero a veces hay que reírse de las desgracias. Y esta es una de esas veces. Aunque las desgracias, en este caso, vengan en forma de burrada.
A un lado del ring está el matrimonio formado por Seth Rogen y Rose Byrne, con su primera casa y su primera hija –un bebe regordete e increíblemente expresivo-. Y al otro, la fraternidad Delta Psi Beta, con Zac Efron como presidente y Dave Franco como vice…no hace falta decir más. Un matrimonio con niño pequeño es indirectamente proporcional a una fraternidad unviersitaria. El combate es obligatorio. Ronda tras ronda los golpes son más fuertes, hasta que alguien queda ko.  


Cada puñetazo es un sketch y cada sketch es un mundo: los hay escatológicos, guarretes, tontorrones, absurdos, bestias y muy bestias. Pero casi todos tremendamente divertidos dentro de su categoría pertinente, sobresaliendo brillantemente los guiños cinéfilos a Robert de Niro, Batman, Breaking Bad...(prohibido perderse los créditos finales). El resto, lo que no son chistes, son fiestas, fiestas y más fiestas. Algo así como una fusión entre El Gran Gatsby, El Lobo de Wall Stret y Spring Breakers –con atención especial a los neones y los colores fluorescentes-. Sin pretensiones. Entretenimiento, comedia y nada más.



Aunque, bueno, algo más sí que hay. Detrás de las gamberradas hay una lectura más profunda: el apego a la juventud, el miedo a madurar, la responsabilidad, la familia,  la amistad, el honor. A mí me recuerda un poco a Homer Simpson, y no lo digo por la barrigota de Seth Rogen, que también podría ser, sino porque por muchas burradas que haga el personaje amarillo, al final, la familia  y los amigos siempre son lo primero.


En fin, una comedia para pasar un buen rato pre veraniego y para ver a Zac Efron eternamente descamisado. Sin olvidar a Dave Franco, por su puesto.



domingo, 11 de mayo de 2014

CRÍTICA ROMPENIEVES "SNOWPIERCER" (2013)

ROMPENIEVES, “SNOWPIERCER”, (2014), BONG JOON-HO

Reparto: Chris Evans, Song Kang-ho, Tilda Swinton, Jamie Bell, Octavia Spencer, Ewen Bremmer, Ah-sung Ko, John Hurt, Ed Harris, Alison Pill, Luke Pasqualino, Steve Park, Adnan Haskovic, Steve Park, Clark Middleton, Adnan Haskovic, Paul Lazar.

Valoración: 7.5 / 10

UN TREN SIN FRENOS NI MARCHA ATRÁS
Por Lucía Pérez García

Vueltas y más vueltas al mundo en una circunferencia infinita sin frenos. Solo los más osados son capaces de sublevarse y saltar del tren. Ya lo decía Veronica Roth en Divergente. En aquel futuro distópico los trenes tampoco paraban. Quizás fueran los antepasados del motor eterno de este Rompenieves, cuya marcha hacia delante nos transporta a un futuro aún más futuro y, si cabe, más distópico aún.
Los intentos de acabar con el calentamiento global han terminado por congelar el mundo. A modo de arca de Noé, los supervivientes se hacinan en un tren con rumbo fijo pero sin destino, cuyos vagones separan a las distintas clases sociales-no se sabe cuál de todas más desgraciada-. En la cabeza, la alta sociedad, que tiene a Wildford, inventor del “sagrado motor eterno”, como un dios. En la cola, los desahuciados y miserables, cuya única forma de vida es la supervivencia, cueste lo que cueste.


El director de The Host nos trae, como si no tuviéramos suficientes otro mundo apocalíptico, esta vez tomado del Cómic de Jean-Marc Rochette y Jacques Loeb  Como todos esos futuros cinematográficos y literarios, el de Bong Joon-Ho es un mundo catastrófico donde todo ha quedado a merced de la naturaleza, cuya furia se ha revelado contra el hombre que, el fin y al cabo, fue su destructor. La humanidad ha quedado dividida en clases, algo a lo que la ficción se empeña en destinarnos. La clase baja, sucia y de color tierra y polvo. La clase alta, lujosa y, según el caso, barroca o minimalista. La clase baja, heroica. La alta, malvada y controladora. En este sentido, no hay mucha diferencia con el resto de las distopías. Pero aquí es donde entra el juego el tren. La claustrofobia de un espacio tan limitado y sin una ventana abierta por donde entre el aire. El siempre hacia delante, a toda velocidad, hacia un futuro incierto. Los mensajes ocultos. El comportamiento sectario de los considerados superiores. La frialdad, no solo del exterior, sino de los corazones. Las historias que la máquina y su constante caminar llevan asociadas. Los personajes…




Rompenieves es la primera película en inglés del director y la más cara de la historia de Korea del Sur, y eso se nota. El diseño de producción, la música de Marco Beltrami, los efectos especiales –que no llegan nunca a ser exagerados para lo que podría haber sido- y, sobre todo, el reparto –con Chris Evans haciendo de nuevo de héroe, Tilda Swinton más fea y malvada que nunca, Ed Harris, Jamie Bell, John Hurt, Song Kang-Ho…-la acercan irremediablemente al blockbuster. Sin embargo, no es con esta definición fácil con la que nos debemos quedar. Rompenieves –una traducción bastante equivocada de cara a difusión- siendo igual, es diferente. Quizás alguien debería haber colocado un semáforo en algún lugar de la vía infinita. O, al menos, un radar. O quizás no.



viernes, 9 de mayo de 2014

CRÍTICA CARMINA Y AMÉN (2014)

CARMINA Y AMÉN (2014), PACO LEÓN

Reparto: Carmina Barrios, María León, Paco Casaus, Yolanda Ramos, Estefanía de los Santos, Manolo Solo, Mari Paz Sayago.

Valoración: 7.5 / 10


QUE DIOS NOS COJA CONFESADOS
Por Lucía Pérez García

Es aparecer Carmina y reventar la sala a carcajadas. Lo mismo da que se le muera el marido y que le venga desgracia tras desgracia. Las penas con pan son menos. Las penas con Carmina hacen llorar, pero de risa.
Carmina o Revienta tenía gracia. Era una cosa extraña. Por un lado te llegaba a dar cierto repelús, incluso algo de asco. Pero por otro te gustaba. Y es que lo escatológico tiene su no sé qué. Es como la mosca puñetera que se cagó en la carretera. Pocas cosas hay peores que una mosca, pero lo que nos gusta de ella es precisamente el hecho de que se cagara, y en todo el medio de la carretera. Casi rezamos para que no le atropelle un coche. Pobre mosca. Pues lo mismo pasa con Carmina. La muy puñetera…


Entonces llegó Carmina y Amén. Que Dios nos coja confesados. Y es que Carmina ya provoca cierto respeto. Se lo ha ganado. Pobre de aquel que se cruce con Carmina, pero pobre también del que cierre los ojos para no verla y se tape los oídos para no escucharla. No hay color. La mosca ha evolucionado y se ha convertido en un moscardón de esos de color verde brillante. Carmina es más puñetera aún (hay que serlo para conservar a tu marido muerto en el salón durante dos días para cobrar la paga extraordinaria), pero también es más brillante. Brillante en todos los sentidos de la palabra: desde su actuación hasta su forma de ver la vida, pasada siempre por el filtro del humor negro, marca de la casa.


Y vaya casa. Nunca una mesa camilla reunió a su alrededor a un elenco de personajes tan peculiares (y frases tan hilarantes e inolvidables). Todos son geniales, pero la vecina que se sigue creyendo amiga de la reina Sofía y el personaje de Yolanda Ramos y sus historias de chochos colgones, sobrepasan el límite de lo genial para alzarse a la categoría de iconos. Y en ese alzamiento les estará esperando Carmina en su apoteosis, para llevárselas consigo a donde quiera que vaya a partir de ahora.



Esta metamorfosis convierte a Paco León, definitivamente, en un cineasta a tener en cuenta. Carmina y Amén es ya una película en toda regla. El experimento es el mismo, pero va por otros derroteros, siempre hacia delante. Extraordinario, inteligente, y sevillano. Paco León se merece toda la buena crítica y la buena acogida que está teniendo (y mi agradecimiento por invitarme al cine). Lo que venga en el futuro asusta. Pero cuando se trata de cine, los sustos nunca están de más.