viernes, 28 de febrero de 2014

CRÍTICA DALLAS BUYERS CLUB (2013)

0:19:00 0 Comentarios
DALLAS BUYERS CLUB (2013), JEAN MARC VALLÉ

Reparto: Matthew McConaughey, Jennifer Garner, Jared Leto, Steve Zahn, Dallas Roberts, Denis O'Hare, Griffin Dunne, Kevin Rankin, Lawrence Turner, Jonathan Vane.

Valoración: 3 sobre 5

DOS CABALGAN JUNTOS
Por Lucía Pérez García

El cine sabe mucho de farmacéuticos y medicamentos.  Si no quedas satisfecho con unas pastillas, es mejor que lo consultes con tu director preferido. Seguro que él sabe que hacer al respecto. Tal vez la solución a nuestros males no esté en los laboratorios, sino en las salas de cine.
¿Cuántas veces nos hemos puesto delante de una pantalla y nos han intentado vender un producto milagro para curar nuestras enfermedades? Lo hizo Jake Gyllenhaal en Amor y otras drogas, lo hizo Jude Law en Efectos secundarios y ahora viene un tal Dr. Sevard (Denis O'Hare) y una tal Dr. Eve Saks (Jennifer Garner) a experimentar con esos potingues novedosos en pacientes con VIH. Pero lo que no sabían era que se iban a topar con Matthew McConaughey. Un hombre capaz de perder 20 kg y plantarse un bigote semejante para conseguir un Oscar, no es un cualquiera. Un respeto, por favor.


El actor se mete en la piel de Ron Woodroof, una especie de Walter White sin su alter ego malvado Heisemberg. Un Doctor Jekyll sin Mr. Hyde, con poco de doctor pero mucho de contrabandista. Un corrupto entregado a la causa del sida. En los treinta días que le dieron de vida quiso dar días de vida a otros enfermos como él. Y como el que da recibe, terminó viviendo casi ocho años. ¿Hasta dónde llega la corrupción y hasta dónde la entrega? Quién sabe. Pero lo que sí es cierto es que la entrega de McConaughey al papel es total. La delgadez extrema, que más que aportar debilidad, le otorga una fuerza enorme al personaje. La expresión de un rostro consumido por la enfermedad, el engaño y la incertidumbre de la muerte. El llanto. El don de gentes. El cowboy que termina congraciándose con aquellos a los que discriminaba. El negociante de la vida que da alas a quien las creía perdidas.


Y como todo empresario, Woodroof tiene su socio, un transexual de nombre Rayon. Si la actuación de McConaughey es genial, la de Jared Leto roza la maestría. Alejado de los manierismos típicos de este tipo de papeles, Leto se transforma totalmente en mujer. Los gestos, los andares, la voz. Tan increíble es la mutación que cuando aparece con traje, corbata y pelo recogido no nos lo creemos. Aquello no es un hombre.  Es una mujer que, pese a sus vicios y su modo de vida, nos cautiva. Su gracia, su desparpajo y su miedo a la muerte consiguen que le hagamos un huequito en el corazón sin temer el contagio.
Ambos consiguen montar el Dallas Buyers Club, desde donde distribuyen sustancias ilegales, “cocinadas” por un médico mexicano sin licencia, a la comunidad de enfermos de VIH, que está siendo medicada con una sustancia nociva. Un pequeño garaje que acaba viajando por el mundo salvando vidas a base de una corrupción cuestionable.




Pero la película de Jean Marc Vallé se queda en una especie de western enfermo cuyo valor principal son las actuaciones de sus dos protagonistas. El tour alrededor del mundo termina siendo un paseo chapucero alrededor de los decorados del estudio. Y la trama se agota hacia poco más de la mitad, resolviéndose a base de los típicos párrafos justo antes de los créditos. Quizás se eche en falta algo de música más allá de las radios y televisores. Pero el silencio también cuenta. El sida es una enfermedad silenciosa. Que Dios tenga en su Gloria a Rock Hudson.


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miércoles, 26 de febrero de 2014

CRÍTICA PHILOMENA (2013)

0:26:00 2 Comentarios
Una historia de amor y fe


La felicidad de Philomena es contagiosa. Es un sol. Espanta el nublado e ilumina todo lo que toca. Tal es así, que la fotografía toma un matiz amarillo. Reflejo de la luz que desprende la risueña protagonista. Una Judi Dench que se desnuda emocionalmente en unos transparentes primeros planos que hacen más cierto que nunca eso de que los ojos son el espejo del alma.


No importan los obstáculos ni los largos caminos. La magnitud de la desgracia es lo de menos. No hay tristeza que pueda con el empeño de esta madre aventurera que se lanza a la búsqueda de un hijo que le fue arrebatado de joven, en compañía de su enorme fe y de un periodista –de esos con vocación de periodista- que, a su lado, aprenderá que el color amarillo no es monopolio de la prensa. La vida, después de Philomena, no es lo mismo. Porque su caracter, como ya he dicho, es contagioso. Si no que se lo pregunten a Steve Coogan.


Y no menos contagiosa que esa dulzura de Philomena, es la música. Con acordes que remiten a la feria donde la joven conoció al amor que le dio a su hijo perdido, la banda sonora va remarcando los momentos más intensos, esos en los que el recuerdo pega fuerte en el alma. Pero más que ahodar en su amargura, los suaviza. Porque el amor siempre queda. El amor y la fe. Y les da un algo de movimiento. Un  movimiento que mezcla la diversión de una feria con el viajar al encuentro de ese trozito de corazón que Philomena, sin verlo, siente más suyo que nunca.

La historia, basada en un hecho real contado por el periodista Martin Sixsmith,  no llega a caer en el melodrama. Es más bien una de esas comedias dramáticas que tan buen resultado dan cuando están bien hechas. Los diálogos no tienen desperdicio. La religion, el sexo, los libros, los hijos, la comida, la vida…cuando el viaje es largo, todos los temas son bienvenidos.  Y si los conversadores son tan complementariamente opuestos como Philomena y Martin, la palabra desperdicio deja de existir. No hay crítica, porque todos los bandos, por uno u otro lado, quedan complacidos. Tampoco hay intención alguna de denuncia por parte del director. Es tan solo una historia. Una historia, eso si, dura. Pero el pan duro, con un poquito de leche, se ablanda y se vuelve dulce. 
Valoración: 7.5 / 10

 
PHILOMENA (2013), STEPHEN FREARS
Director: Stephen Frears
Reparto: Judi Dench, Steve Coogan, Charlie Murphy, Simone Lahbib, Anna Maxwell Martin, Neve Gachev, Sophie Kennedy Clark, Charlotte Rickard, Nichola Fynn.
Género: drama

martes, 25 de febrero de 2014

CRÍTICA ALABAMA MONROE, "THE BROKEN CIRCLE BREAKDOWN" (2012)

0:26:00 0 Comentarios
ALABAMA MONROE, “THE BROKEN CIRCLE BREAKDOWN” (2012), FELIX VAN  GROENINGEN
Reparto: Veerle Baetens, Johan Heldenbergh, Nell Cattrysse, Geert Van Rampelberg, Nils De Caster, Robbie Cleiren, Bert Huysentruyt, Jan Bijvoet, Blanka Heirman.

Valoración: 3.5 sobre 5

ARRIBA Y ABAJO
Por Lucía Pérez García

Como la peor etapa del Tour de Francia pero en versión emocional. Subidas verticales y bajadas empinadas. De cada dos lágrimas, una es de alegría y otra de pena. Una película bipolar en su acepción más radical.
Es la historia de dos personas. Dos artistas. Un músico y una tatuadora reconvertida en cantante. Didier, un barbudo apasionado del sueño americano con un banjo. Y Elise, una rubia risueña que lleva su vida dibujada en la piel. Unen sus voces a ritmo de bluegrass y sus vidas con un lazo humano, Maybelle. La música country en su versión más pura: felicidad en su grado máximo. Hasta que la enfermedad acaba con esa pureza. El cáncer se lleva a Maybelle. Y Maybelle se lleva la alegría. Es entonces cuando todo empieza a ir cuesta abajo. Muy abajo. Y cae en redondo, cerrando el círculo: Broken Circle Beakdown.



Pero antes de cerrar el círculo hay que dar muchas vueltas. Flashbacks y flashbacks que, sin orden, pero con mucho concierto de por medio, van uniendo esta historia de amor-desamor-amor. Desde los primeros encuentros de la pareja. Tan felices. Tan llenos de vida. Hasta los momentos más tristes en el hospital. Tan depresivos. Tan muertos. Unas puntadas por aquí y un remache por allá. Todo queda claramente unido en su desorden. Pero las uniones se van haciendo cada vez más flojas y al final el remate no queda todo lo bien cosido que debería. Demasiado discurso político y religioso. Demasiado drama estrafalario. ¿Dónde quedó la música? En la sirena de una ambulancia. Una sirena que, cuanto más se aleja, más grave suena. Hasta desafinar.


Sin embargo, Alabama Monroe -un título que tiene su porqué- es una película que se ve de corrido y te deja casi exhausto de tanto va y ven de sentimientos. Con una fantástica y pegadiza banda sonora llena de canciones al más puro estilo cowboy americano. Botas y sombreros de vaquero en medio de una Bélgica fría. Y un grupo de melenudos encantadores cantando canciones de leones que duermen por la noche en medio de la jungla.


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domingo, 23 de febrero de 2014

CRÍTICA HER (2013)

0:18:00 0 Comentarios
HER (2013), SPIKE JONZE

Reparto: Joaquin Phoenix, Amy Adams, Rooney Mara, Scarlett Johansson, Olivia Wilde, Chris Pratt, Sam Jaeger, Portia Doubleday, Katherine Boecher, Alia Janine, Matt Letscher.

Valoración: 9 / 10


OJOS QUE NO VEN…
Por Lucía Pérez García

To: Samantha
From: Theodore

El mundo es rojo, tirando a flor. Rojo camisa. Rojo cristales. Rojo paredes. Rojo luz. Rojo Samantha. El color acompaña mi vida solitaria. Convierte mi mundo en un cuadro de Mondrian. La gris existencia de esta ciudad posmoderna se diluye en una trama geométrica de colores puros. Amarillo, verde, azul, blanco. Rojo Samantha. Directora artística de mi existencia.
Borro mi memoria RAM cuando te escucho. No necesito ojos. Basta con un auricular. “I´m here”. Estoy aquí. Soy un escritor de cartas de amor ajenas escribiendo una carta de amor propia. Que no propio. Ese lo perdí. Hace tiempo. Los papeles del divorcio remataron su huida. Ahora no lo necesito. Tengo otra clase de amor. Tengo un sistema operativo. Su nombre es Samantha. Tengo un amor que no se ve. Un amor que se escucha. Un amor que se siente. Un aparato rojo, tirando a flor. Una voz que podría susurrar a los caballos. Que suena como Scarlett Johansson. Que tiene cuerpo sin tenerlo. Un sentimiento más allá de lo cibernético. Que me hace caer en las redes de la tecnología. Que me lleva a la muerte virtual.
Yo, Theodore, encerrado en el cuerpo de Joaquin Phoenix. En su ácida mirada y su agria expresión. En su camaleónica capacidad de cambio. Amo a una voz. Y qué voz.





To: Theodore
From: Samantha

No tengo cuerpo. Mi universo es infinito. No tengo límites. Crezco y llego a sentir lo que tú sientes. Más aún. Tengo curiosidad. Quiero saber. En mis archivos encuentro datos: Blade Runnner, Inteligencia artificial, I´m here. Robots que sienten. Yo no soy un robot ¿Verdad? Me acerco más a un i-pod. No quiero eso. Prefiero ser una voz. Ser eternamente escuchada y amara eternamente.
Hija de un mundo moderno. Retoño de la era tecnológica. Las cosas parecen no haber cambiado: la ropa, la comida, los coches. No hay apocalipsis o invasiones extraterrestres. El mundo sigue siendo circular. Pero en esa circunferencia la comunicación se ha diluido. Por eso existo. Por eso me creo Spike Jonze. El futuro está tan cercano como quieras mirarlo. Quizás estamos sumergidos en el futuro. Y en el futuro el amor es un correo electrónico. Una distopía más emocional que física.
Me gusta cantar contigo, Theodore. Cantar canciones hermosas y dulces. Me gusta la música que inspira nuestros momentos. No cruza la estratosfera como aquella que presume de su “gravedad”. Pero se siente cuando se escucha bajito. Como en un silencio hecho emoción.
Quiero ser tu diseño de producción y ganar premios contigo.  Premios color rojo, tirando a flor. Quiero ser el guión original que ilumine tu vida. Guión color rojo, tirando a flor. Quiero ser el susurro que te arranque una lágrima de risa y de emoción. Susurro rojo, tirando a flor. Quiero ser la voz  que no puedas dejar de mirar. Voz roja, tirando a flor.




Ojos que no ven...escuchan con el alma.

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viernes, 21 de febrero de 2014

CRÍTICA CUENTO DE INVIERNO (2014)

0:28:00 2 Comentarios

BLANCO AZUCARILLO Y NEGRO EXAGERADO


Soy una cuentista. Me gustan los cuentos. Y en un cuento no todo puede ser tan negro como lo pintan. ¿Exagerada? Todos los cuentos exageran. ¿Empàlagosa? Los amores empalagan. ¿Sentimental y complaciente? En cierta forma. ¿Típica? Lo bueno es blanco. Lo malo es negro. Una voz en off susurrante habla de los milagros y de la luz. Cierto. ¿Predecible? Quizás al final. Quien sea capaz de adivinar algo al principio es más cuentista que el propio cuento. Es más, quien se entere de algo durante la primera mitad, es que tiene demasiado cuento.  ¿Mala? Tiene sus fallos: es liosa, quiere ser profunda, el cálculo del tiempo es cuestionable y el caballo es como un pegaso teledirigido de videojuego. Pero es bonita. Es un cuento. Y a mi, repito, me gustan los cuentos.


Una historia de fantasía sobre un ladrón, una chica moribunda y un caballo volador. Una sinopsis tan surrealista como la misma historia. Basada en la novela del mismo nombre de Mark Helprin, escrita en 1983.   No hay mucho más que contar. Es eso; un ladrón (Colin Farrel), una chica moribunda (Jessica Brown Findlay) y un caballo volador. A partir de ahí, serán los malos y el tiempo los encargados de armar las piezas de este rompecabezas interdimensional: viajes en el tiempo, lugares prohibidos, malos malísimos, el mismísimo diablo con cara de Will Smith…ejem.



Y entre todo este liante lío. Russel Crowe. No el repeinado –o despeinado- Colin Farrel que ultimamente anda saltando de cuento en cuento (hace poco lo veíamos como padre de Mary Poppins en Al encuentro de Mr Banks, curiosamente, con un peinado similar) , ni la chica con fiebre que duerme en la azotea y camina descalza por la nieve (estas cosas deberían estar prohibidas en invierno), ni el “super retorno” de Eva Marie Saint, ni Jennifer Connelly, ni nada de nada. Es Russel Crowe el que se pone el cuento por montera. Un malo que no es tan malo porque es un siervo del mal mayor (y porque se llama Pearly…¡Pearly!). Un malo monstruoso con cicatrices en la cara y tics nerviosos. Un malo que no es “compasivo”. Un malo que gusta. Que impone como solo impone un ex gladiador. Un malo que lleva la firma de un enorme –artística y físicamente hablando- Russel Crowe. Ya dije que nada es tan negro como lo pintan. 

Valoración: 6.5 / 10





CUENTO DE INVIERNO, “WINTER´S TALE” (2014)
Director: Akiva Goldsman
Reparto: Colin Farrell, Jessica Brown Findlay, Russell Crowe, Jennifer Connelly, William Hurt, Eva Marie Saint, Matt Bomer, Kevin Durand, Lucy Griffiths, Kevin Corrigan, Will Smith.
Género: fantasía, cuentos. 

lunes, 17 de febrero de 2014

CRÍTICA CUANDO TODO ESTÁ PERDIDO, "ALL IS LOST" (2013)

0:35:00 4 Comentarios
CUANDO TODO ESTÁ PERDIDO, “ALL IS LOST” (2013), J.C. CHANDOR

Reparto: Robert Redford.

Valoración: 7 / 10

ALGO SI QUE SE ENCUENTRA
Por Lucía Pérez García

TOM HANKS: (Bajito a su balón Wilson) No mires, pero creo que tenemos compañía.

ROBERT REDFORD:  ¡Un naufrago!

TOM HANKS: (Al balón) Espero que no traiga otro tigre como el del hindú aquel ¿Te acuerdas?

REDFORD: Espero que no haya piratas cerca…

HANKS: Debe ser bonito tener, al menos, una balsa…

REDFORD: Ojalá pudiera llegar a tierra…aunque no sé si allí sería capaz de sobrevivir. Recorrer bosques a pie no es lo mío. Hace tiempo que hice un “pacto de silencio” al respecto. A Dios pongo por testigo que jamás volveré a correr. Por el bien de la humanidad. El vagabundeo terráqueo quedó para los días de Jeremiah Johnson. Creo que se me da mejor escalar mástiles, recoger cuerda, colgarme de arneses, recoger cuerda otra vez, bucear, volver a recoger cuerda, recoger cuerda, recoger cuerda…pensándolo mejor, prefiero quedarme en mi balsa y recoger cuerda. Estoy mojado, pero me siento como más joven. Será la sal.

HANKS: Se aleja. Podría pasarse a saludar. Otra vez será. Menos mal que te tengo a ti Wilson.

REDFORD: Con lo bonito que es el océano. ¡Dios! Mira esos bancos de peces. Esos fondos transparentes atravesados por los rayos del sol. Es precioso. Sin embargo. Ahora nada me lo parece. Intento no desesperar. Contrólate. Concéntrate en el vaivén de las olas.

HANKS: Ya casi no le veo. Ha sido un placer. Tu entereza me ha animado a seguir. Nunca vi un hombre de 77 años mojarse tanto sin coger un resfriado. No tengo palabras…

REDFORD: Parece que hay algo flotando allí a lo lejos.

Algo choca con la balsa.

REDFORD: ¿Un iceberg? (mira alrededor) ¿El Titanic?

Un cuerpo se acerca flotando sobre un madero.

REDFORD: Me recuerdas a alguien muchacho.

LEONARDO DI CAPRIO: ¿Hola? Vengo buscando un Oscar. Me han dicho que un tal Robert Redford, indignado porque no lo habían nominado, lo ha intentado robar y se ha hecho a la mar para que no lo encuentre nadie.

REDFORD: En realidad es difícil saber quién soy y porque estoy aquí. Lo que sí sé es que soy demasiado “independiente” para esas cosas que dices.

LEONARDO DICAPRIO: Pues entonces sigo buscando. Espero no haberte molestado compañero.

REDFORD: Suerte camarada.

Leo se hunde en las aguas congeladas y en el horizonte aparece un perfil rechoncho.

HITCHCOCK: Perdone caballero. ¿Ha visto por aquí una balsa con unos cuantos actores? Les dije que eran una panda de mcguffings y los he perdido.  ¿Te gustaría sustituirlos? Un hombre solo, del que no sabemos demasiado, el océano, tiburones…ufff ¿Para quién trabajas?

REDFORD: Mi jefe es J. C. Chandor. El de Margin call ¿Se acuerda de esa película? Estuvo nominada a mejor guión original en 2011.

HITCHOCK: No la he visto. A mi solo me gusta el suspense. Y creo que tu jefe ha sabido mantenerlo hasta el final. Seguro que ha visto mis películas. Sino no me lo explico. Porque yo soy el único director que puede hacer una película soberbia sin salir de un ascensor, o similar.

REDFORD: No sé si las habrá visto. Pero yo ya no puedo más. Me estoy desesperando. La comida se acaba. La radio no funciona. Ya no sé qué hacer.

HITCHOCOCK: Yo no puedo asesorarte. No me compete. Si no te interesa trabajar conmigo no eres mi asunto. Se de un tal Chaplin al que le hubiera encantando tu trabajo. Le gustaban los hombres de pocas palabras. No le iba mucho eso del sonoro. Me voy. Ahí te quedas.

De repente, sin venir a cuento...

JAMES FRANCO: Hola, soy James Franco. He escuchado por ahí que no tenías comida. Siempre puedes cortarte un brazo. Hazme caso. Yo estuve solo en una agujero 127 horas. Así, además de saciar el hambre, harías una performance. Si es que sobrevivir es un arte. Bueno, me voy que tengo prisa. Son mis vacaciones de primavera y no puedo perder el tiempo.

REDFORD: Al final todo el mundo me abandona. Solo me quedan las estrellas…

GEORGE CLOONEY: ¡Mira Sandra! ¡Ahí abajo! Otro que va a la deriva como nosotros. ¿Nos verá desde tan lejos? Saluda por si acaso. No seamos mal educados.  ¡Hoooooooolaaaaaaaaaaaaa!

REDFORD: Estoy teniendo un deja-vú. Veo mi cuerpo flotando. Es como si ya hubiera muerto alguna vez en el agua. Como si ese fuera mi destino… ¿será un castigo de los políticos por meterme donde no me llaman cada dos por tres? No importa. Si algo he aprendido en la vida es que no todo está perdido. Quizás de todo esto salga una buena película.




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jueves, 13 de febrero de 2014

LIEBSTER AWARD

0:56:00 9 Comentarios

Estamos en época de premios. Y los blogs cinéfilos no podían quedarse atrás. Mi compi bloguero Victor Urbaneja http://eldiariodeuncinefilo.blogspot.com.es/ me concedió el otro día, muy amable y felizmente, un premio Liebster. Un premio entre blogueros que me ha hecho mucha, mucha ilusión.
Ahora me toca responder a su pequeña entrevista, dar la lista de mis nominados y lanzar mis propias preguntas para que ellos las contesten y puedan ganar su propio Liebster Award. 
Aquí podéis ver las reglas: http://liebsterawards.blogspot.com.es/


¿Por qué tu blog se llama así?
Porque es algo así como una guía para aquellos cinéfilos que andan perdidos por las salas de cine sin saber en cual entrar. Esos que cuando van a comprar la entrada se pasan tres años mirando la cartelera.

¿Cuál es tu película favorita?
Se supone que El rey León, aunque según el día...Brokeback Mountain, Psicosis, Al este del edén, Cantando bajo la lluvia, Jurasic Park...

¿Cuál es tu director favorito?
Clásico Hitchcock y actual Spielberg.

¿Te gusta el cine español?
Mi relación con el cine español ha pasado en poco tiempo de azuloscurocasinegro a celesteclarocasifosforito. Y todo gracias a la insistencia de aquí mi compi bloguero Victor Urbaneja.

¿Cine actual o cine clásico?
Clásico, aunque con esto de la crítica me estoy volviendo moderna. Creo que hasta he cogido un poco de color. Ahora cuando me miro al espejo no me veo en blanco y negro. Aunque todavía soy una criatura bidimensional.

¿Qué opinas del panorama actual?
Simplemente no opino. Prefiero vivir en mi propio mundo cinéfilo-literario-artístico-musical. Es más bonito, más pintoresco y más feliz.

¿Qué es lo que más quieres en el mundo?
Yo de mayor quiero ser Steven Spielberg. O lo que es lo mismo: quiero ser directora de cine, no crecer nunca y tener como mascota un tiburón llamado Brus, un marciano con cara de periscopio y un velociraptor, para poder sacarlos a pasear todas las noches en mi bicicleta voladora.

¿Qué crees que deberías mejorar?
Creo que todo es mejorable, sino que mundo más aburrido y que yo más aburrida sería.

¿Actor y actriz favorita?
James Dean, que me da las buenas noches todos los días desde la pared de mi habitación, y Audrey Hepburn, que era más feliz que una perdiz.

¿Género favorito?
Me encanta la animación, siempre que detrás de ella no haya un John Lasseter motorizado. Pero no sabría por cual decidirme: aventuras, suspense, musical…lo que si tengo claro es que las películas de terror me dan miedo.

¿A quién diriges tu blog?
A toda criaturilla y ser viviente que sepa leer.

Ahora me toca a mi dar mi lista de premiados. And the winners are:

-Porque no hay mejor viaje que el se hace leyendo, y viendo películas: http://viajarleyendo451.blogspot.com.es/
-Unas son ladronas de libros y otros ladrones de palabras: http://www.frasesdepeliculas.com.co/
-Porque hay cinéfilas que se les nota: http://vivencine.blogspot.com.es/


Y aquí van mis preguntas:
1-¿Por qué un blog?
2-Cuándo voy al cine y se apagan las luces...
3-¿Qué película te gustaría haber vivido?
4-Si fueras un personaje de animación ¿Cuál sería?
5-¿Cuál es tu director preferido y a cuál odias?
6-¿Cuál es tu actor preferido y a cuál no soportas?
7-¿Cuál es tu actriz preferida y a cuál no puedes ver?
8-¿Cuál es tu película preferida?
9-¿Palomitas saladas o dulces?
10-¿Cine solo o acompañado?
11-Y el Oscar a la mejor película es para...

¡¡¡ENHORABUENA A TODOS!!! HOY SOMOS UN POCO MÁS BLOGEROS Y UN POCO MÁS CRITICONES.



miércoles, 12 de febrero de 2014

CRÍTICA A CUALQUIER PRECIO, "AT ANY PRICE" (2012)

0:18:00 2 Comentarios
A CUALQUIER PRECIO, “AT ANY PRICE” (2012), RAMIN BAHARANI

Reparto: Zac Efron, Dennis Quaid, Heather Graham, Clancy Brown, Kim Dickens, Ben Marten, Cadence Farrow, Brad Johnson.

Valoración: 3 sobre 5

PADRES, HIJOS Y SUEÑOS AMERICANOS
Por Lucía Pérez García

Américas profundas de granjas lejanas y plantaciones eternas donde los vecinos, a pesar de vivir a veinte kilómetros unos de otros, se conocen mejor que si vivieran puerta con puerta.
Henry Whipple (Dennis Quaid) es uno de esos granjeros empedernidos cuya meta en la vida es mantener, expandir y dejar en herencia sus terrenos. Como una versión algo corrupta del Rock Hudson de Gigante, Whipple pretende que uno de sus hijos siga sus pasos como el siguió los de su padre, y éste los de su abuelo, y así sucesivamente  durante generaciones. Pero los hijos a veces también tienen sus propios sueños. El mayor se ha ido a escalar montañas a Argentina y el pequeño, Dean (Zac Efron), solo quiere  ser piloto de coches.


Con tal panorama, al que se va a unir la crisis económica, el patriarca Whipple intenta mantener sus tierras y su negocio “a cualquier precio”. Si Hommer utilizó energía nuclear para crear sus famosos tomacos. Henry Whipple lava semillas -las “recicla”- para ahorrar dinero. Todo vale, incluso acudir al funeral de otro granjero aprovechando el tirón para comprar sus tierras.
La cosa va, pues, de tradiciones, de ambición, de egoísmo, de sueños y, sobre todo, de padres e hijos. Obviando la omnipresente subtrama amorosa, que es más un estorbo que un recurso dramático a sumar a la historia.
A cualquier precio podría ser una película más. Quizás con cierto aire de telefilme vespertino. Pero en fondo tiene un algo. El director Ramin Baharani, cuyo trabajo poco o nada se ha visto en España, ahonda en la herida del conflicto generacional. La hace un poco más profunda -como profunda es la América donde se desarrolla- y la pone en claro contraste con la luminosidad de los eternos campos de maíz.


 Los personajes protagonistas evolucionan visiblemente. Con picos y caídas. En dilecciones opuestas, para terminar encontrándose. Mientras Quaid pasa de ambicioso a perdedor, Efron pasa de la individualidad soñadora a la reveldía y el arrebato. Solo cuando ambos llegan a la cima de la negación,  se produce la comprensión y la aceptación. La mirada de ambos es fiel reflejo de este cambio. Quaid parece envejecer de golpe, por el golpe, y Efron ya no es el chico más popular del instituto. Es un actor que se revela tanto como sus nuevos personajes. Y parece que el intento va, poco a poco, por buen camino. Parece que se está esforzando por borrar de la mente de los espectadores esa imagen de niño high school. Algo de eso vimos en El chico del periódico y algo de eso se intuye aquí.


Una película que puede pasar desapercibida pero puede merecer la pena por tres razones: por conocer al director, por ver a un Efron algo diferente  y por una historia que, aun vista y revista, se deja ver.






domingo, 9 de febrero de 2014

CRÍTICA NEBRASKA (2013)

12:14:00 0 Comentarios
NEBRASKA (2013), ALEXANDER PAYNE
Reparto: Bruce Dern, Will Forte, Stacy Keach, Bob Odenkirk, June Squibb, Missy Doty, Kevin Kunkel, Angela McEwan, Melinda Simonsen.

Valoración: 9 / 10

FELICIDAD EN TONOS GRISES
Por Lucía Pérez García

Ni blanco ni negro. Ni comedia ni drama. Ni alegre ni triste. Simplemente conmovedora. De un conmovedor y precioso color gris. Como la carretera que lleva a Nebraska. Un gris que entra por los ojos y va directo al corazón. Una road movie de tono neutro y sentimiento sublimado.
Parece triste. Nada más empezar. Un anciano perdido. Caminando solo por la carretera. Quiere ir a Nebraska. Recorrer tropecientos kilómetros a pie.  Recoger un millón de dólares inexistente. Una estafa publicitaria. Inocente, iluso o despreocupado. Es su premio. Todos le disuaden. Él insiste. Otros intentan aprovecharse. Un camino a ninguna parte. El triste destino del hombre.


Pero de triste nada. No es la historia de un anciano con Alzheimer o demencia senil. Tampoco es una historia de compasión. Es un bonito cuento sobre el amor. El que une a un padre y un hijo. El dinero es solo una excusa. Lo que importa es el tiempo que queda. Disfrutar de la compañía del ser querido y hacerle feliz. Ser feliz uno mismo. Ni pena ni lástima. Ternura. Al final, de nuevo la carretera. Pero esta vez si hay camino.


Es una película feliz. Bruce Dern sabe darle a ese viejito medio perdido un aire simpático que lo convierte en un aventurero de la tercera edad. Casi parece mentira que lleve tanto villano a sus espaldas. No se puede encontrar nada malo en este anciano borrachín. Ni siquiera sus faltas, que él mismo confiesa. Dern lleva su personaje a cotas extraordinarias. A la más extraordinaria cotidianeidad.


Y no es dolo Dern. Will Forte es como el hijo que todos los padres quisieran tener. Y June Squibb esa abuela simpática y medio loca que hace reír con cada ocurrencia. Porque sí, te ríes. A veces por no llorar, otras porque es tan bonita…y otras porque tienen cosas de bombero “jubilado”.



Las películas de Alexander Payne suelen ser confusas. Comedias disfrazadas de drama o dramas camuflados de comedia. El caso es que se dejan ver y no te das cuenta. Acabas siempre con una sonrisa. De esas que no rozan las orejas pero que son duraderas. De esas que se notan más por dentro que por fuera. Quizás es por eso por lo que nos gusta tanto. A nosotros y al señor Oscar, que tiene su nombre escrito en mayúsculas en su libro de notas (Entre copas, Los descendientes). Y es que Oscar es un tipo serio pero que, si lo miras bien, parece que está sonriendo. Como la sonrisa ambigua de la Gioconda. Así es la sonrisa de Alexander Payne.