sábado, 27 de julio de 2013

CRÍTICA PACIFIC RIM (2013)

PACIFIC RIM (2013), GUILLERMO DEL TORO

Reparto: Charlie Hunnam, Rinko Kikuchi, Idris Elba, Charlie Day, Ron Perlman, Clifton Collins Jr., Burn Gorman, Rob Kazinsky, Max Martini, Diego Klattenhoff, Santiago Segura

Valoración: 8 / 10


DE CÓMO MAZINGUER Z SE FUSIONÓ MENTALMENTE CON AFRODITA A PARA LUCHAR CONTRA GODZILLA Y RESULTÓ UNA PELEA ENTRENIDA
Por Lucía Pérez García

Antes que nada, quiero hacer un pequeño manifiesto personal contra las películas en 3D:
1.      Ya lo intentó Hitchcock allá por los 50 y no funcionó…y yo no me fío de lo que no funciona con Hict.
2.      Produce molestias en los ojos, o al menos a mí. No sé, será la poca costumbre.
3.      No es útil para planos y encuadres cortados. Me explico, no me vale que se salga de la pantalla media figura. O aparece de cuerpo entero, o parece que está descuartizada.
4.      No consigue en ningún momento meterte dentro de la película (prefiero el efecto de las pantallas ovaladas)
5.      Los pocos momentos en los que realmente es efectivo (como aquí el momento nieve o el momento pececillos nadando al principio), te distraes demasiado con los efectos (yo perdí por un momento el hilo de la explicación inicial por querer buscar a Nemo…)
6.      No entiendo qué sentido tienen los subtítulos en 3D…

Y ahora ya puedo empezar, o mejor dicho, continuar, con mi crítica normalmente. Pues eso.

Últimamente me he llevado alguna que otra sorpresa positiva en el cine. Ya el otro día comenté mi experiencia con Llévame a la luna, comparándola con la que tuve cuando vi Un lugar donde refugiarse hace unos meses. Pues ahora, por segunda vez en una semana, alguien ha querido sorprenderme. Y ese alguien ha sido Guillermo del Toro. ¿Quién iba a pensar que una película sobre robots gigantescos en plan Mazinguer Z que luchan contra monstruos que salen del océano pudiera resultarme tan entretenida? ¿Cómo es posible que en dos horas ni si quiera me acordara de mirar el reloj? Pues aun no lo sé, pero el caso es que una vez digerida la película sigo manteniendo mi opinión e, incluso, he subido un poco la nota (cosa que me suele pasar muy a menudo. Será que tengo muy buena digestión).
Creo que el truco está en la disposición. No puedes ir al cine pensando: buaf…una película de robots…hay que meterse en su mundo. Si, en el de los robots, y comprenderlos un poco más.  Comprender que en una película de estas características no vas a encontrar diálogos memorables, historias profundas, actuaciones que te hagan llorar, etc, etc…pero que, en compensación, te van a deleitar con grandes efectos y detalles visuales, luchas impactantes, todo tipo de planos y, sobre todo, mucha, mucha fantasía y entretenimiento. Y comprender que no por ello es una película peor, sino diferente. No le puedes pedir a un filete de ternera que sepa a galletas de chocolate, pero puedes disfrutar de ambos con las mismas ganas.

El argumento no es tan complicado como en otras películas de ciencia ficción donde se las dan de sabiondos en sus discursos iniciales y finales. La película trata, si, otra vez más, por si no tuviéramos bastante este año, de frenar el apocalipsis, que esta vez viene de mano de unas enormes y feas criaturas que salen del océano través de una grieta y se dedican a arrasar todas las ciudades a orillas del Pacífico, desde Alaska hasta Hong Kong, pasando por Australia o Manila. Para intentar combatir a estos monstruos, llamados kaiju, se crean unos super robots, los jaeguers, que son manejados desde el interior por dos pilotos, los cuales tienen que ser compatibles para poder fundirse mental y físicamente mediante un procedimiento llamado deriva. Y como toda historia, tiene sus héroes, que no son otros que la pareja formada por Raleigh Becket (Charlie Hunnam) y Mako (Rinko Kinuchi) los cuales van a descubrir que tienen más en común de lo que piensan. Alrededor de ello, toda una serie de personajes secundarios, cada uno con su pequeña historia, que animan este ambiente apocalíptico, mucho más liviano y positivo, e incluso divertido en ocasiones, de lo que nos tienen acostumbrados.

Pacific Rim tiene mucho de todo. En primer lugar, y como no podían ser de otra forma, tiene mucho de Guillermo del toro, empezando por el actor Ron Pelman y el director de fotografía Guillermo Navarro, y pasando por las escenas en lugares subterraeos (la grieta), la preponderancia del color ambar, los bichos (los parásitos de los kaiju) o las influencias paternas en algunos personajes (Max Martini y Rob Kazinsky). En segundo lugar, tiene mucho, muchísimo del cine japonés de los 50, aquel que tras el gran impacto provocado por la explosión nuclear recreaba criaturas mutantes afectadas por la radiación que se empeñaban en destruir el planeta (la palabra kaiju, los propios kaiju, los actores japoneses,  la ciudad de Hog Kong…). En tercer lugar, recuerda bastante al mundo de los videojuegos, los comics y los dibujos animados: Mazinguer Z, los Power Rangers, Transformers e, incluso me acaba de decir un pajarito que existe por ahí una historieta de Super López  y el Super Grupo donde aparece Godzilla atacando Barcelona y un robot gigantes que habla japonés. Y, por último, a mi me recuerda también a las películas de dinosaurios y a aquellas películas de terror de los 40 donde se mezclaban todo tipo de monstruos para luchar entre ellos. Solo con eso, ya hay para entretenerse buscando influencias. Y por buscar, terminas encontrando hasta a Torrente… ¿este hombre y su acento gangoso están en todas partes? Me inquieta un poco…
A parte de todas esas notas cinéfilas, la película tiene otros atractivos. La música de Ramin Djawadi es interesante y se adapta perfectamente al ritmo, a las imágenes y a la historia (el leit motiv me pareció bastante bueno) BSO Pacific Rim. Los efectos (quitando el 3D), quizás se pasen un pelín, pero en conjunto no resultan tan desagradables como cabría esperarse, teniendo en cuenta a que nos estamos enfrentando, aunque quizás abuse demasiado de la estética de video juego. Y tengo que destacar la escena de la pequeña Mako (Rinko Kikuchi), porque la actuación de la niña me ha parecido impresionante. Además, es un guiño a El laberinto del fauno, del mismo Guillermo del Toro, por si a estas alturas alguien dudara aun de que su firma.
En fin, lo dicho, yo le doy 7 de media. Pero la nota más alta, por mi parte, se la lleva Charlie Hunnam. Quizás por eso no despegue los ojos de la pantalla…

Juzguen ustedes.

jueves, 25 de julio de 2013

CRÍTICA AHORA ME VES "NOW YOU SEE ME" (2013)

AHORA ME VES “NOW YOU SEE ME” (2013), LOUIS LETERRIER
Reparto: Jesse Eisenberg, Dave Franco, Morgan Freeman, Mark Ruffalo, Isla Fisher, Mélanie Laurent, Woody Harrelson, Michael Caine, Common, Michael Kelly

Valoración: 7 / 10

¡VEO, VEO! ¿QUÉ VES?
Por Lucía Pérez García

Mire atentamente la pantalla. No cierre los ojos. No pestañeé. Respire lenta y profundamente. Deje que su mente se evada y concéntrese solo en sus sentidos: vista, oído, olfato, gusto, tacto…
Está relajado pero alerta. Deseche cualquier estímulo irrelevante y dirija su atención tan solo hacia los detalles que se salgan de lo normal. 
Ahora está preparado para leer mi crítica.


¿Me ves? Acércate un poco más. ¿Sigues sin verme? Yo llevo días observándote ¿No me has sentido en todo este tiempo? Sé que películas te gustan y cuando has ido o piensas ir a verlas, se que actores prefieres, que directores, con que personajes te identificas más…sin embargo, tu sabes más de mí de lo que pueda saber nunca de ti. Es por eso que me extraña que aun no me hayas visto…te voy a dar algunas pistas más.
Yo soy yo, y el cine. Como los bichos, me encantan las cosas que brillan en la oscuridad, como las pantallas, especialmente cuando son mágicas. Me encanta que me hagan reír, llorar, que me intriguen, que me engañen, que me hagan un lío, que me lleven a otros mundos, que me hagan soñar…y si todo ello va acompañado de un miembro de la familia Franco, mejor que mejor…
A veces, si se cree con mucha fuerza, la magia llega a inundar tu vida de tal manera que  te terminas convirtiendo en cualquier cosa, en cualquier momento. Tu puedes verlo, pero el resto del mundo ni siquiera lo intuye. Entonces te planteas quien tiene es el que tiene razón. Yo creo que la imaginación es tan real como lo pueda ser la materia. Ya lo decía Descartes: pienso, luego existo. Traducido a mi idioma: imagino, luego existo felizmente.
El cine me hace pensar, me hace soñar, me hace imaginar cosas increíbles. El cine es magia.  Ahora… ¿Me ves?
Estos días he notado que a mí alrededor flotaban miles de motitas fluorescentes en plan purpurina saltimbanqui.  Era la magia, que me acompañaba a todas partes. Por eso, cuando fui ayer al cine me vinieron a  la mente tantas cosas mágicas: Isla Fisher me hizo recordar a Tony Curtis en El gran houdini y a Hug Hackman en el Truco final, una película que ya no se me fue de la cabeza en todo el rato; Woody Harrelson y Morgan Freeman a Robert de Niro y Sigourney Weaver en Luces rojas, de la cual reconocí alguna que otra frase (¿Cómo lo ha hecho?) me vino a la mente El ilusionista y, no sé por qué, en este momento Leonardo di Caprio se está convirtiendo en otra persona para escapar de Tom Hanks…Atrápame como puedas me dice…pero, eso no era magia, ¿no? ¿O sí?, depende de cómo lo mires…la inteligencia se convierte en imaginación y, ¿Qué es la imaginación sino iMAGInAción?
De repente, miles de personitas en miniatura invadieron mi cabeza: Robbin Hood (en la forma de Russel Crowe por su puesto), Danny Ocean (con la cara de Frank Sinatra, porque para ver a George Clonny ya tengo a mi hermano, en serio, si me está leyendo alguien de Hollywood lo ofrezco como doble), el Beato de Liébana (por aquello de los cuatro jinetes del apocalipsis…), ¿John Wayne?, vale, en los westerns roban bancos y hay muchos jinetes pero…¿John Wayne?, ¡basta de pulular por mi cabeza sin venir a cuento!…al final tuve que cerrar la aduana para que no se colara nadie más. En la puerta se quedaron Alicia en el país de las maravillas, Peter Pan, las hadas madrinas de la Bella durmiente y Cenicienta, Merlín el encantador, los magos de Weberly Place, Harry Potter…la magia es lo que tiene, que si al dejas fluir crece y crece hasta que deja de tener sentido y, entonces, es cuando más sentido tiene…
Con tal marabunta cinéfila la maraña, ya de por sí enmarañada, del guión de iba haciendo cada vez más gigantesca. Ahora desaparezco, ahora soy sospechoso, luego ya no lo soy y puedes verme, pero en realidad lo que estás viendo no es cierto, estás equivocado, o eso creo, no estoy seguro del todo, pero a lo lejos parece que se atisba algo…
No quieras verlo todo. Deja que la magia te emocione. Déjate sorprender. Deja que la cámara te guíe con sus planos empicados y oblicuos por un mundo donde nada es lo que parece. Piensa solo un poco. Lo necesario. Porque la vida no sería igual sin un poco de misterio; sin un poco de magia.

¿Ahora me ves?

martes, 23 de julio de 2013

CRÍTICA LLÉVAME A LA LUNA "UN PLAN PARFAIT" (2012), PASCAL CHAUMEIL

LLÉVAME A LA LUNA “UN PLAN PARFAIT” (2012), PASCAL CHAUMEIL
Reparto: Diane Kruger, Dany Boon, Etienne Chicot, Yoli Fuller, Robert Plagnol, Alice Pol

Valoración: 8.5 / 10

UN PEQUEÑO PASO PARA EL HOMBRE, PERO UN GRAN PASO PARA LA “FELICIDAD”
Por Lucía Pérez García

Yo quiero ser tan alta como la luna, y después de ver esta película todavía más. Será previsible, típica,  tontuna y todo lo que ustedes quieran, pero pocas veces sale uno tan feliz del cine como lo hice yo ayer después de ver Llévame a la luna. Y es que en la hora y cuarenta y cinco minutos que dura la película estuve, no solo flotando por la luna, sino escalando el Kilimanjaro, dando una vuelta por Moscú y visitando las iglesias góticas de París. Por eso, cuando abrieron las puertas de la sala, lo primero que hice fue mirar al cielo y fijar mi objetivo: ¡Hasta el infinito y más allá!
Puedo parecer algo exagerada pero para mí ha sido una de esas sorpresas inesperadas que de vez en cuando te da el cine, como me pasó, por ejemplo, con Un lugar donde refugiarse. En principio pensaba ver Ahora me ves (próximamente), pero por casualidades de la vida (y porque tenía un 2x1 para verla) decidí probar suerte con esta primero. Y vaya si tuve suerte. Todavía me dura la felicidad.
Aun así, reconozco que no es una película de Oscar, ni mucho menos, pero cumple completa y eficazmente con su objetivo, que no es otro que el de hacerte reír y pasar un buen rato. A veces hay que dejar de lado los aspectos formales y dejarse llevar. Por eso no me importa que Alice Pool sobreactúe y camine como una gallina, que Dany Boon (Bienvenidos al norte) haga el mismo papel de siempre, que muchas de las situaciones sean totalmente previsibles, etc, etc…me quedo con el cambio de Diane Kruger (Troya, Malditos bastardos), las historias absurdas que le acurren a los protagonistas (mucho mejores incluso que las tomas falsas de los créditos), los fantásticos paisajes africanos, los muñecos-rata de ojos gigantescos (buenísimos)...y, sobre todo, con la felicidad que despide toda la película a pesar de lo mal que se lo hace pasar Kruger al buenazo de Boon.

Al final todos son felices y comen perdices (y otras cosas más asquerosas). Y yo más que nadie. Totalmente recomendada. Olvídense por un día de tanta película de terror y de zombis y decídanse por una opción más agradable. Prometo (a no ser que no le gusten las comedias o las películas románticas, aunque en tal caso no creo que estuvieran leyendo esta crítica) que no se arrepentirán.

viernes, 19 de julio de 2013

CRÍTICA PERDIDOS EN LA NIEVE "CROSS OF HONOUR" (2012)

PERDIDOS EN LA NIEVE “CROSS OF HONOUR” (2012), PETTER NAESS

Reparto: Florian Lukas, David Kross, Stig Henrik Hoff, Lachlan Nieboer, Rupert Grint, Sondre Krogtoft Larsen, Knut Joner, Kim Haugen, Morten Faldaas

Valoración: 8 / 10


CUANDO EL HOMBRE NO ES UN LOBO PARA EL HOMBRE
Por Lucía Pérez García

Durante la Segunda Guerra Mundial, Inglaterra y Alemania se disputaban Noruega con el fin de controlar las materias primas abundantes en el territorio. Dicha disputa ocasionó numerosos ataques y, como todos los ataques, numerosas víctimas. Pero en la guerra las víctimas no son precisamente las protagonistas, sino los supervivientes. Y aquí es donde comienza la historia.
Desierto helado de Noruega. 27 de Abril de 1940. Un avión alemán de la Luftwaffe y uno británico de la RAF se derriban el uno al otro. Los tripulantes, cuatro alemanes (uno de ellos muerto en el accidente) y dos ingleses, quedan abandonados a su suerte en medio kilómetros de montañas y nieve. Ambas partes consiguen llegar a una cabaña, un lugar muy pequeño para la convivencia de dos enemigos. Pero a veces, la supervivencia puede ser el instinto más humano del hombre.
Con un argumento así, lo primero que se le pasa a uno por la cabeza son grandes accidentes, muertes, peleas, dramatismo y, cómo no, canibalismo; porque todos nos acordamos de Viven y porque todos sabemos lo que traen consigo las películas basadas en hechos reales, es decir, espectáculos dramatizados inspirados en hechos que a lo mejor ocurrieron así en la imaginación de los guionistas y del director.  Pero en Perdidos en la nieve no hay nada de eso. Los accidentes simplemente se insinúan, porque no es necesario enseñar lo que es obvio. La muerte es solo un extra dentro del reparto. El drama está en su justa medida. De canibalismo ni rastro. No imagino a un inglés tomando té con “patas”, ni a un alemán comiendo, él mismo, salchichas de soldado. Tan solo las peleas son inevitables, porque incluso en tiempos de paz todos nos peleamos continuamente por la más mínima tontería.
Visto así, ya tiene otra pinta. Ya puede uno sentarse tranquilo a ver la película con sus palomitas, su refresco y sus chucherías, con la tranquilidad de que una vez en el estómago no van a tomar un cambio de sentido. Lo más que puede ocurrir es que te solidarices con los personajes y al final la comida llegue a casa sin tocar.
Pues eso, que estamos en nieve, hace mucho frío y tenemos a cinco soldados metidos en una cabaña. Por la parte alemana: Florian Lukas como el teniente Schopis, Stig Henrik Hoff como el sargento Sergeant Strunk y David Kross (From The Reader) como el oficial Schwartz. Y por la parte británica: Lachlan Nieboer como el capitán Davenport y Rupert Grint como el soldado de artillería Smith. A primera vista quizás no les suene ninguno, pero el reparto es más que convincente. Los ingleses no pueden ser más ingleses. Nieboer es algo así como la version soldadesca de Hugh Grant y Grint, bueno, es el pelirrojo de Harry Potter. Y los alemanes más de lo mismo, despiden tiesura por los cuatro costados.
Las situaciones son, quizás, algo predecibles, pero es que cuando se trata de sobrevivir todos tiramos de lo mismo y todos terminamos padeciendo lo mismo. Pero esta circunstancia se salva con algunos momentos divertidos, porque las penas con pan son menos y, a falta de pan, buenas son tortas.
Al final (porque estas películas es lo que tienen, que se puede contar el final sin miedo a destapar nada) lo que realmente se impone es la moraleja: más allá de las diferencias, de la guerra,  del hambre y las limitaciones; más allá del propio orgullo; está la HUMANIDAD.
No es una película de guerra. Tampoco es una película de intriga ni de terror. No es una película gore. Por su puesto, aunque en ocasiones nos haga reír, no es una comedia. Lo que van ustedes a ver es una película sobre el hombre. Toda una demostración de que Hobbes no tenía razón; de que el hombre no siempre es un lobo para el hombre.



miércoles, 17 de julio de 2013

CRÍTICA GRU 2, MI VILLANO FAVORITO "DESPICABLE ME 2" (2013)

GRU 2, MI VILLANO FAVORITO “DEPICABLE ME 2” (2012), PIERRE COFFIN Y CHRIS RENAUD


Valoración: 8 / 10

REFLEXIONES DE UN MINION FILÓSOFO
Por Lucía Pérez García

(Se ha traducido el texto al español para evitar confusiones)


Hola. Soy un minion, y soy la alegría de la huerta.
Te preguntarás que  es un minion. Yo también me lo he preguntado muchas veces. Como los humanos, los minions también tenemos dudas existenciales. La cuestión surgió un día cualquiera durante la sobremesa, porque a los minions nos encanta recrearnos en las chácharas después de los postres. Alguien se había dejado una patata en el plato y, al recogerlo, ésta salió rodando por la mesa. De pronto, así como quien no quiere la cosa, nos vimos reflejados en aquel tubérculo. Un grandioso ohhhhh llenó la sala y, desde entonces, no hemos vuelto a comprar Pringles y estamos inmersos en una querella contra Matutano. Os reiréis, pero vosotros venís del mono…yo no digo nada.
Pues bien, aquel descubrimiento terminó abriéndonos las puertas del mundo del espectáculo. Los rumores de la existencia de unas criaturas regordetas y amarillas que hablaban un idioma singular llegaron a Hollywood y, como todo lo que llega a Hollywood, o se estrella o se convierte en estrella. Nosotros directamente éramos unos soletes, así que no tardaron mucho en contratarnos.

Al principio no lo teníamos muy claro, porque los minions somos unos enamorados de nuestro trabajo. Nos encanta hacer mucho pareciendo que no hacemos nada. Nuestra vida es una fiesta perenne. Llevamos en la cabeza una especie de musiquita que suena a todas horas e incluimos de serie la enfermedad del baile del sambito. Además, al ser unas criaturas parlantes que proceden de las patatas, no tenemos más remedio que ser algo surrealistas y blandurrias. Pero sobre todo, somos felicísimos. Directamente nos levantamos meneando el culillo y nos acostamos bailando la samba al son de las mamachicho. Con este ritmo de vida, ¿Quién querría cambiar? Pues nosotros. Y punto. Porque nos pareció una idea divertida.
Nuestro primer proyecto fue la película Gru, mi villano favorito. Corría por entonces el año 2010 y nosotros éramos nuevos, así que hacíamos novatadas (porque si los tontos son los que hacen tonterías, los novatos son los que hacen novatadas ¿no?), a todos los trabajadores que se cruzaban con nosotros por el estudio, y a los que no se cruzaban, también, por el simple hecho de no cruzarse. Fue una etapa de nuestras vidas que nunca olvidaremos.
Después de aquello, los mismos directores nos ofrecieron hacer una segunda entrega que, como todas las segundas partes, se llamaría igual pero con un dos de por medio: Gru 2, mi villano favorito, porque los ponedores de títulos tienen una imaginación tremenda. En serio…solo tienes que ver como traducen los títulos del inglés al español. Es realmente curioso. A nosotros nos encanta. De hecho, estamos negociando un contrato al respecto. Nosotros haríamos las veces de traductores y a ellos les dejaríamos la ardua tarea de pensar los títulos de las segundas partes, porque eso ya sería meterse en terreno farragoso. Además, se ve que a ellos se les da muy bien.
En fin, que Gru, según el título, seguía siendo un villano. Y no un villano cualquiera, sino mi favorito, y el tuyo también y no hay más que hablar. El pobre hombre empeñado en dejar atrás esa faceta de su vida, y los ponedores de títulos empeñados en recordársela. ¡Así no hay quien cambie! Menos mal que Gru tiene mucha fuerza de voluntad. Además, nosotros nos encargamos de hacerle la vida más llevadera. Bueno, nosotros y las tres niñas, sobre todo Agnes ¿Habéis conocido alguna vez una niña tan felicísima como ella? Es algo así como la fusión entre un conejito, un arcoíris, un unicornio y un gran vaso de colacao con grumitos (vale, lo reconocemos, nos gustan los grumitos). Estamos en negociaciones para aceptarla como miembro de nuestra tribu. Pero Gru piensa que aun es demasiado pequeñaja.
Esta vez, en el reparto nos acompañaron un grupo de actores fantasticosos en todas sus proporciones de personajes animados. La más “requeté”, sin duda, es Lucy. Creo que en su otra vida fue un minion, y anteriormente, claro está, una patata ¿Cómo si no explicar tanta incongruencia felicística? Desde el primer momento todos vimos en ella la mejor opción para Gru. Porque ahora resulta que Gru necesitaba una novia, o lo que es lo mismo, Agnes necesitaba una madre. Porque los unicornios son bonitos, pero pinchan, igual que los papás cuando no se afeitan. Por eso todos los niños necesitan una madre con el cutis terso y suave que les dé un besito de buenas noches en lugar de un besito de noches rasposas.
Después de Lucy mi preferido es el Macho. Desde siempre había admirado a esta leyenda de la villanía mundial. No se puede ser más macho. En serio, hay que ser muy macho para que te llamen el Macho. Y no digo más. Cuando me dijeron que iba a trabajar con nosotros por poco me da un patatús, literalmente, pero eso no hubiera sido muy macho por mi parte. El que no me hacía mucha gracia era su hijo Antonio ¿Qué se cree? ¿John Travolta? Pues no señorito. Menos mal que Gru ya se encarga de alejarlo de Margo. La que nos hubiera caído encima con un mocoso repeinado como ese en la familia.
Y qué decir de Gru. Aunque no sea una nueva incorporación es como si fuera alguien nuevo. Ya no piensa en robar astros ni planetas, ni si quiera en robar una uva de ese racimo que sobresale de la caja de fruta del supermercado. Ahora es un padrazo bonachón y campechano que se dedica al negocio de las mermeladas. A nosotros este cambio nos encanta. Eso de trabajar con frutas y azúcar es realmente pringoso y, como todo lo pringoso, divertidísimo. Además, Gru siempre nos deja hacer un poco lo que nos da la gana. Y si no nos deja, lo hacemos igual, porque somos así de chulos y adorables.
No puedo terminar mis reflexiones sin nombrar al doctor Nefario. Pese a sus horripilantes mermeladas de asquerosos y vomitivos sabores, siempre tendrá un hueco en nuestros corazones. Unos cuantos pedos en su honor no bastan para demostrar todo el aprecio que le tenemos a este viejecito miope.
Total, que nos lo pasamos mejor si cabe que la primera vez. Creo que se nota ¿no?
Dicho esto, espero haber resuelto levemente vuestras dudas. Yo las mías no las he resuelto, porque sin misterio la vida sería muy aburrida. Es por eso que hablamos de una forma tan pintoresca que, si lo piensas, tiene más sentido que algunos idiomas de esos que usáis vosotros, porque, ¿Quién es capaz de entender el chino, el japonés o e alemán? Aunque no hace falta irse tan lejos para encontrar a gente que parece que se ha quedado atrapada en la cena de Navidad, en la parte de los turrones y los mantecados. Sin embargo ese tipo de gente nos fascina. Porque no hay nada que más nos guste que las cosas sin sentido, las incoherencias y las situaciones absurdas.
Ya es hora de despedirme, pero como dicen en las películas, esto no es un adiós, sino un hasta pronto (cuando uno entra en el negocio del cine se vuelve muy peliculero). Nos vemos en el 2015. Y esta vez, nosotros solos. ¿Serás capaz de resistir tanta felicidad? Vete preparando. Estás avisado.

lunes, 15 de julio de 2013

CRÍTICA ANTES DEL ANOCHECER "BEFORE MIDNIGHT" (2013)

ANTES DEL ANOCHECER “BEFORE MIDNIGHT” (2013), RICHARD LINKLATER

Reparto: Julie Delpy, Ethan Hawke, Seamus Davey-Fitzpatrick, Jennifer Prior, Charlotte Prior, Xenia Kalogeropoulou, Walter Lassally, Ariane Labed, Yannis Papadopoulos, Athina Rachel Tsangari, Panos Koronis

Valoración: 8 / 10

DESPUÉS DE UNA SESIÓN DE CINE
Por Lucía Pérez García

ELLA: ¡Uff! ¡Qué agobio de mujer!  En serio ¿No te entraban ganas de pegarle un tortazo para que se callara? Me estaba poniendo nerviosa. Ese hombre tiene una paciencia increíble.
ÉL: A mi me estaba dando pena porque se ve que al pobrecillo no le gusta discutir y la otra dale que dale relatando ella sola.
ELLA: Al menos no la ha tenido que aguantar él solo toda la película, porqué por una vez en la vida parece que hay más habitantes en el mundo.
ÉL: ¿No te gustan las películas donde solo hay dos actores? Hay algunas muy buenas.
ELLA: No es eso. Hay películas de dos actores que me han gustado mucho, La huella por ejemplo, con Michael Caine y  Laurence Olivier, o La vida  de Pi donde ni siquiera son dos. Pero la intensidad de esta gente necesita un paréntesis de vez en cuando. Ahora es que parece que se están poniendo de moda las películas de pocos personajes. En Sundance, donde se presentó ésta, participaron otros dos largometrajes donde también trabajan dos actores: Prince avalanche y Some Velvet Morning. Y en Cannes All is lost, donde solo aparece Robert Redford. Será cosa de la crisis, que no hay presupuesto para pagar a más actores…
ÉL: Será…(cara de no tengo ni idea de lo que es Sundance) a mi es que me encantan los diálogos, por eso me gustó tanto Antes del atardecer. Para mi es la mejor de todas en ese sentido, aunque después de ver ésta ya me pongo en duda.
ELLA: Por esa estuvieron nominados al Oscar al mejor guión adaptado (Linklater, Delphi y Hawke), pero por mucho que digan yo me sigo decantando por la primera. No sé, tiene pequeños detalles que le dan un cierto encanto. El poeta del río, por ejemplo. Me gustó tanto que incluso me estoy planteando convertirme en poeta bohemia rivereña.
ÉL: ¿Pero eso no fue en la segunda?
ELLA: ¡No! Anda, anda el experto en la trilogía…no quieras apropiarte de las cosas buenas de la primera para argumentar tu defensa de la segunda.
ÉL: Pero reconoce que los diálogos han ido mejorando con las entregas.
ELLA: Mmmmm…a mi me parece que a veces se repiten un poco. Cosa que es normal cuando uno habla tanto. Por ejemplo, el tema de la reencarnación lo tocan varias veces. Y por cierto, ninguna de las veces consiguen convencerme. ¿No piensas que si nos reencarnáramos la población nunca crecería? Es más, si algunos se reencarnan en animales seríamos cada vez menos.
ÉL: Si, pero luego los animales se reencarnan en personas y así se mantiene el equilibrio. A veces hay más animales y otras más personas.
ELLA: ¿Y por qué se extinguen las especies? ¿Por qué nadie quiere reencarnarse en un Tiranosaurio Rex o en un Diplodocus?
ÉL: Pues hija porque son muy grandes.
ELLA: Bueno, vale, si. Pero, ¿Y en un kiwy? ¿Qué tienen contra los pobres kiwys para haber dejado que desaparezcan? A lo mejor fue una confusión lingüística y a los que le tocaba ser un kiwy en su próxima vida los convirtieron en fruta tropical. Y esto me hace pensar…creo que las próximas en desaparecer van a ser las vacas. Piénsalo. Todos aquellos que estén destinados a reencarnarse en vacas corren el peligro de hacerlo en un complemento automovilístico porta equipaje.
ÉL: Creo que ver la trilogía entera en una semana afecta a la capacidad reflexiva.
ELLA: Eso debe ser. Pero reconoce que tengo razón. Menos mal que a mí nunca me han gustado las vacas.
ÉL: Vale. Pero no me digas que ésta no tiene puntos buenos.
ELLA: La verdad es que está vez han tenido más gracia, sobre todo Jesse.
ÉL: ¡Qué manía le has cogido a la pobre Celine!
ELLA: ¡Es que es una histérica! Me estaba recordando a la de El diario de Noa con tanto arrebato. ¿Es qué no se daba cuenta de que no tenía razón? Al menos yo pienso que no la tenía…
ÉL: Ya te digo que hay gente que es muy dada a discutir y después de tantos años es normal que tengan sus diferencias. Todo no puede ser bueno. Piensa que al principio no se conocían. No sabían nada el uno del otro, entonces no tenían nada que reprocharse. Ahora ya se tienen tan visto que de vez en cuando tienen que cansarse del otro por fuerza.
ELLA: Me he cansado hasta yo de ella y eso que solo al conozco de tres películas…en la primera estuvo bien, pero en la segunda a ella ya se le veía que iba para chillona. Cuando iban en el taxi yo la hubiera dejado en medio de la calle para que se fuera sola caminando hasta su casa.
ÉL: Pues yo te digo una cosa. En esta película se le ve algo mejorada físicamente. Más gordita, pero con mejor cara. Lo de gordita ya se le notaba de antes, porque yo le vi los tobillos en la segunda parte y ya los tenía anchos.
ELLA: ¡No me creo que te fijaras en los tobillos! Ja, ja. Ya te dije que ella tenía la misma cara. El que ha empeorado mucho ha sido él. De verdad, que estropicio. No es que fuera una belleza desde luego, porque creo que los dos son bastante lacios, pero es que ahora directamente es feo.  No me extraña que lo hayan cogido para hacer una película de terror.
ÉL: ¿De terror? ¿Cuál?
ELLA: La purga. Yo no pienso verla. Y no porque salga él, porque aunque esté más feo me ha terminado cayendo bastante bien, sino porque creo que no dormiría en unos cuantos días. No fui capaz ni de ver el tráiler entero.
ÉL: Todavía me acuerdo de cuando vimos El orfanato.
ELLA: Jo…al menos yo no lloro con el león de Las crónicas de Narnia…
ÉL: es que daba mucha penita…
ELLA: ¿Pues sabes qué? Que resulta que Ethan Hawke es escritor en la vida real, y que July Delphi es también cantante. Así que en cierta forma las películas son un poco autobiográficas.
ÉL: ¿Si? Pues ahora tengo intriga por escuchar sus canciones.
ELLA: Pues en Antes del atardecer las canciones que aparecen son suyas. Se titulan  An ocean apart and Je t'aime tant  y son del disco A waltz for a night. 
ÉL: Qué sabionda. Pues luego las voy a buscar.
ELLA: Pero ¿Sabes que ha sido lo mejor de toda la película?
ÉL: ¿Qué?
ELLA: Cuando se fue la luz.
ÉL: Yo pensaba que me ibas a decir cuando pisaste a la señora y casi te pega un puñetazo.
ELLA: De verdad que estas señoras de hoy en día son muy agresivas ¡Por Dios si no se venía nada! ¡Lo hice sin querer! Bueno, pues eso, que cuando se fue la luz y se apagó la pantalla a mitad de la película yo pensaba que se había terminado ya y que iban a abrir las puertas para que nos fuésemos.
ÉL: ¿En serio?
ELLA: ¡De verdad! Pensé: esto sí que es un fundido en negro y no el de Antes del atardecer.
ÉL: Visto así no hubiera estado mal. No sería mala idea del todo. Aunque después de dos cortes de luz nos podían haber invitado aunque fuera a unas palomitas por las molestias…
ELLA: Si, si…corramos un tupido, y negro, velo…

¿Continuará?





jueves, 11 de julio de 2013

CRÍTICA LA MEJOR OFERTA "THE BEST OFFER" (2013)

LA MEJOR OFERTA “THE BEST OFFER”  (2013), GIUSEPPE TORNATORE
Reparto: Geoffrey Rush, Jim Sturgess, Sylvia Hoeks, Donald Sutherland, Philip Jackson, Dermot Crowley, Liya Kebede, Kiruna Stamell

Valoración: 9 / 10



RETRATOS DE UNA OBSESIÓN
Por Lucía Pérez García

Rafael, Tizziano, Rembrandt, Rubens, Rossetti,  Modigliani…un hombre y sus pinceles. El artista, su habilidad, su gracia, su genio. ¿Y la mujer? Si el hombre es artista, la mujer es propiamente arte, esencialmente arte, arte en todos los sentidos. Del hombre conocemos su nombre y sus manos. De la mujer, su rostro y su alma. En el hombre está la obsesión. En la mujer, lo deseado. Sin ella el hombre, simplemente, no es. Necesita su compañía. Necesita contemplar su belleza. Necesita sentir el arte que desprende su mirada. Si no está, se desmorona. Porque el hombre no puede vivir sin el arte.
Muchos discutirán el papel de la mujer en el arte. Pero solo hay que mirar con un poco de atención para percatarse de que, aunque económica y socialmente no haya podido vivir de dicha actividad, el arte se ha alimentado física y espiritualmente de su persona. En sus curvas encontraron los artistas su camino, el color se recreó en la blancura de su piel, sus cabellos inspiraron los soplidos del viento, y su mirada, como su sonrisa, hipnotizó al mundo. Hay excepciones, cierto es: los griegos tenían el ideal en el cuerpo masculino, pero el amor y la belleza estaban encarnados en Afrodita; también Miguel Ángel prefería las formas masculinas y su terribilitat, sin embargo esculpió en su Piedad una de las vírgenes más bellas. Y es que la excepción siempre confirma la regla.
Pero esta obsesión no es propiedad exclusiva del artista, sino de todo aquel que ha sido dotado con un poco de sensibilidad. Y si a esta sensibilidad se le suman el ansia, la manía, la competitividad, la introspección, la posesión y el deseo propios del coleccionista, se convierte en un laberinto sin salida. Un laberinto que, en el caso de Virgil Oldman (Geoffrey Rush), se materializa en una casa estilo White cube y una habitación secreta a modo de gabinete artístico. Allí, enfundado en unos guantes que lo aíslan de cualquier contacto con un mundo que no entiende o que, simplemente, le asusta, puede sumergirse en la contemplación casi mística de esas mujeres que tanto encandilaron a los hombres de todas las épocas. Solo él puede tenerlas a todas, y esa posesión le extasía. Pero en una posesión falsa. Pues el arte, aunque llene, siempre deja un hueco a la realidad. Un hueco que si queda vacío, termina engañándonos. Aunque al fin y al cabo, ¿no es el engaño parte del arte? Es más, ¿No fue Eva la que engañó a Adán?
Tornattore vuelve a mostrarnos el arte desde su sensible perspectiva. Primero nos enseñó el cine (Cinema Paradiso), luego la música (La leyenda del pianista en el océano) y ahora las artes plásticas. No es algo nuevo, pues, en su filmografía. Es un  tema, el del arte, que parece emocionarle y con el que quiere emocionarnos a nosotros.

Y como el arte es universal, también lo es esta película, de nacimiento y nombre italiano, pero con familia e idioma internacional: el australiano Geoffrey Rush (Shine, Piratas del Caribe), el inglés Jim Sturgess (Across de Universe, One day, Un amor entre dos mundos) y el canadiense Donald Sutherland (Gente corriente, The italian job) o la holandesa Sylvia Hoeks (The storm), sin olvidar las notas de uno de los más importantes compositores del cine, el italiano Ennio Morricone (La muerte tenía una precio, hasta que llegó su hora, Cinema Paradiso, La misión [de todas, mi preferida La misión. Ennio Morricone]). Algo así como las grandes producciones españolas tipo Los otros, Ágora o Lo imposible, pero en versión itálica. Generalmente estas películas funcionan en taquilla. O al menos en España. Espero que en esta ocasión ocurra lo mismo y los espectadores se acerquen un poco más en el mundo del arte, aunque sea de una forma “engañosa”.

lunes, 1 de julio de 2013

CRÍTICA AFTER EARTH

AFTER EARTH (2013),  M. NIGHT SHYAMALAN

Reparto: Will Smith, Jaden Smith, Sophie Okonedo, Zoe Kravitz, Isabelle Fuhrman, Kristofer Hivju, Sacha Dhawan, Chris Geere, David Denman, Monika Jolly

Valoración: 1 sobre 5

FELICES SUEÑOS
Por Lucía Pérez García


Simple y llanamente, esta es una de las peores películas del 2013”.

“En su mayor parte es una paliza”.

“…decepcionante relato sci-fi de supervivencia”.

“Un film de acción y ciencia-ficción completamente muerto”.

“Shyamalan firma en 'After Earth' un calculado plan hacia el suicidio artístico”.

“…una película tremendamente aburrida, previsible y sin ninguna gracia”.

Y ahora va la mía: recomendada para todos los públicos…que sufran de insomnio.

Y se preguntarán ustedes como después de tales críticas he decidido ver la película. Pues simplemente por curiosidad. Pero lo que no pensé es que la curiosidad mató al gato, y a mí por poco me mata de sueño. A mí, y a un señor que se pasó roncando toda la película desde los primeros diez minutos…y con eso lo digo todo.
After earth es una de esas cosas que solo sirven para engrosar la lista de películas insípidas, perfectas para echarse una siesta. Y en mi caso no solo la engrosa, sino que se coloca en el lugar de honor junto a Oviblion y Marea letal. Y es curioso, porque además de esta somnolienta cualidad, las tres tienen en común una fotografía azulesca-gris-verdosa que te induce a un estado onírico tal, que no puedes evitar que se te cierren los ojos. Por eso desde aquí hago un llamamiento a todos los directores del mundo: o hacemos una película en blanco y negro o, por favor,  utilicemos una gama más amplia de colores. Que sí, que el azul es muy bonito, el gris blancucho muy antiséptico y futurible, y el verde muy esperanzador, pero el espectro es muy grade y variado como para desperdiciarlo de esa forma.
Y ahora toca hablar del señor Will Smith, cuyas repetidas apariciones en los créditos son directamente proporcionales a su fracaso. A estas alturas hay tantas películas sobre apocalipsis terráqueos y emigraciones planetarias que no entiendo cómo es posible que alguien crea que un argumento así pueda llamar la atención. Demasiado brillante tendría que ser para que esto ocurriera. Y este, desde luego, no pasa la prueba del algodón.                                      En mi opinión,  la idea original del accidente de coche y el niño que tiene que buscar ayuda en medio del bosque hubiera sido más interesante. Cierto es que no hubiera dado para tanto lucimiento fotográfico, que después de todo es lo único que se salva de la crítica, pero al fin y al cabo poca gente va al cine a ver paisajes en tres dimensiones. Además, los he visto mejores, no olvidemos La vida de Pi o, inlcuso escarbando, escarbando, yo diría que me gustaron más los enrevesados paisajes de Un amor entre dos mundos, por poner dos ejemplos.
Después está eso de la relación paternofilial que tanto ha dado que hablar. Tanto, que ya se ha dicho todo. Pero yo voy llevar la contraria y voy a sacar algo bueno de este debate, y es que Will Smith debe de ser uno de los pocos padres americanos que han ido a ver todos los partidos de beisbol de su hijo. Y no solo eso, sino que seguramente habrá formado su propio equipo de animadoras y habrá patrocinado al equipo de su colegio. Y esta actitud hay que valorarla, más aun cuando su hijo no es ni mucho menos la estrella del equipo. ¿Qué debería ser más realista con las cualidades del nene? No lo niego. Pero en fin, ellos se divierten y  nosotros esa semana nos ahorramos dinero en ir el cine. Al final todos ganamos.
Si después de todo aun sienten curiosidad, les recomiendo que practiquen muy seriamente la fantasmación dichosa así, al menos, no sentirán tanto los efectos secundarios.


Conclusión: si algún día una raza extraterrestre o un super desastre natural acaba destruyendo la tierra y la humanidad tiene que huir a otro planeta etc, etc…por favor, a mí que me crionicen y tiren la cámara al espacio para que orbite eternamente porque, visto lo visto, me niego en rotundo  a vivir “after earth”.